Mayo 09, 2008

EL ÁNGEL SIEMPRE LLAMA DOS VECES Viernes 9 de mayo de 2008

Queridos feonautas:

Mi ángel de la guarda vuelve a dejarme una cartita. ¿Quién será este ser misterioso? ¿Por qué tiene tanto miedo de acercarse a mí, y sobre todo, cómo tiene acceso a mi despacho? He entrado esta mañana con la firme convicción de que terminaría tirándome de los pelos por no encontrar una solución para mi plan, sin embargo, ahí estaba ese sobrecito beige esperando que lo descubriera. Y si queréis que os diga la verdad, lo he visto de milagro, por que no os imagináis el sinfín de papeles que tengo acumulados sobre la mesa. ¿Qué habrá en el interior del sobre? ¿Una carta de amor…? No feonautas, ya sé que no, pero siempre he deseado que me enviaran una, y lo último que se pierde es la esperanza, ¿no? Supongo que será otra pista más, otra pista que me permita descubrir dónde se encuentra ése almacén donde el Cara Acelga oculta lo números de Bulevar que compra a la sombra. ¿Estará dentro de este sobre la dirección? ¿Habrá una foto con la fachada del lugar? Sea lo que sea espero que nos sea de ayuda porque vamos contrarreloj. La venta de Bulevar se hará efectiva en pocas horas a menos que yo tenga constancia de que el Cara Acelga está engañando al Grupo Lecter y que las ventas de la revista han descendido desde que ha tomado ese tono amarillista que tanta repulsión me produce. Pero para eso necesito pruebas.

El futuro de todos mis compañeros está en mis manos, el futuro también de mis lectores. Porque uno siempre piensa en los trabajadores de la revista, pero ¿qué pasa con nuestro público? Para ellos también es duro que dejen de publicar algo que llevan leyendo durante años, o peor aún, que lo conviertan en una publicación carroñera y sin principios. Me siento tan responsable por el futuro de esta empresa que los hombros me pesan como si me hubieran colocado un plomo en cada uno. No sé si voy a ser lo suficientemente fuerte para llegar hasta el final, pero motivación no me falta. Lo único que me da un poco de miedo es que hemos cantado victoria al ver la misteriosa carta de mi ángel de la guarda, pero ni siquiera la hemos abierto. ¿Y si lo que hay dentro no es más que una pista falsa? ¿Y si el que está detrás de tanto escrito no es otro que el propio Cara Acelga y esta es una carta para reírse de mí. Por inocente. Por crédula. Por torpe. Ya no sé qué pensar. Supongo que es la presión que me está matando. Pero voy a hacerlo lo mejor que pueda, y voy a empezar por abrir esa carta. Hasta mañana feonautas.

Una fea con ángel

Pie de pagina