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Noviembre 30, 2006

ROSA, ROSAE. Jueves 30 de Noviembre

Queridos feonautas:

¿Vosotros sois supersticiosos? ¿Creeis en la mala suerte? Si es cierto que existe a nosotros nos ha mirado una legión de tuertos, nos hemos cruzado con todos los gatos negros del planeta y nuestros padres se casaron en martes y trece. Lo digo porque hemos sacado un número de Bulevar 21 que haría las delicias de Julio Cesar y Cicerón en una villa de Pompeya. Vamos que está en Latín. Solo en un mundo de Bárbaras “Cerebro de Guisante” la cosa hubiera pasado desapercibida porque son de esa clase de personas que leen las revistas mirando las fotografías. Aunque, probablemente, ellas también se hubieran dado cuenta al llegar a la sección del horóscopo. Yo no creo en horóscopos ni en supersticiones. Mi lado racionalista me dice que los ciéntificos están más cerca de la verdad cuando aseguran que las grandes catástrofes se deben a una concatenación de errores. Si mi jefe hubiera tomado la decisión de revisar las pruebas de imprenta, si no hubieramos llegado al día del cierre agotados y con la lengua fuera, si no hubiera habido huelga... si mi jefe hubiera confiado un poco más en mí. Para que lamentarse de lo que pudo haber sido. Otra cosa es averiguar cómo ha podido suceder algo así. Todo apunta a la señorita Cayetana, porque desde ella se envían los originales a las rotativas, pero, ¿por qué destruiría su trabajo y su reputación? No, ella siempre ha demostrado ser una excelente profesional. No sé porqué todo huele (más que oler, apesta) a una nueva maniobra del Señor Acelga.

El día ha ido de mal en peor, porque ya lo dice el refrán que las desgracias nunca vienen solas. Nuestro principal anunciante ha decidido retirar la campaña de publicidad que tenía contratada, y eso puede tener un efecto dominó en el resto de los anunciantes. Don Gonzalo y yo misma hemos tratado de arreglarlo pero ha sido imposible. Mi jefe se ha negado a rebajar el precio de la contratacion de la publicidad. Para que nos entendamos, un suicidio empresarial. Mi jefe ha perdido el juicio y se ha embarcado en una cruzada sin sentido... Y lo que más me preocupa es está apartando a todos de su lado y se está quedando completamente solo. Muy solo. Ojala me escuchara pero no atiende a razones. Está claro que, lo único que puedo hacer, feonautas, es mantenerme a su lado, apoyarle en todo y ayudarle a levantarse cuando se caiga.

Y entre tanto desastre no quiero despedirme sin daros una buena noticia. Cuando hace 100 días (madre mía como pasa el tiempo) empecé a escribir este diario en internet, no podía imaginarme que esto de tener un blog sería tan genial. No sólo porque en estás páginas puedo desahogarme, compartir mis preocupaciones, mis decepciones... ¿Mis alegrías?... también porque sé que hay mucha gente como yo al otro lado del cable de fibra óptica. Ya sabía que los feos somos más, pero tantos... Sin embargo, casi desde el principio eché de menos una comunicación... más directa y por fin lo he conseguido. Mañana, viernes 1 de diciembre, por fín vamos a poder ¡¡¡chatear en directo¡¡¡, sí, como lo leeis. Mañana estaré pegada a mi ordenador de 16:00 a 17:00 horas, aquí mismo. ¿Os apetece? Vale. Pues mañana nos...chateamos. Hasta mañana, feonautas.

Una fea esperando noticias vuestras.

Noviembre 29, 2006

UN CURRUSCO DE PAN DURO. Miércoles 29 de Noviembre

Queridos feonautas:

Estoy muy preocupada por mi jefe. Durante los últimos días se ha visto tan solo y desesperado que ha transformado su orgullo (es inmenso orgullo que daría para que se celebrara un desfile) en rabia contra todo y contra todos. Ha perdido la confianza en los demás y ahora quiere hacérselo pagar al mundo entero, incluso a mí, castigándome con su indiferencia, cuando no es con su desprecio. Los consejos que antes aceptaba con una resplandeciente sonrisa ahora son reprobados acompañados de miradas de suficiencia. Ya no me quiere como confidente, ayudante o mano derecha. Ahora solo soy una secretaria. Y lo peor de todo es que se ha vuelto un cínico. Siempre me ha parecido que el cinismo es propio de gente amargada, incapaz de sentir, de gente que esconde sus frustraciones y su dolor detrás de una máscara. Aún arriesgándome a que me juzgueis como a una boba que no debería consentir ese trato, os diré, feonautas que no creo creo que el no sea el culpable. El culpable es ese asqueroso ser nacido en las alcantarillas del infierno que se llama Diego de la Vega. Puede que el Señor Acelga no haya conseguido quitarle la dirección de la revista a Don Alvaro, pero es posible que haya logrado transformar su corazón en un currusco de pan duro y seco; agrio, como la leche que se queda fuera de la nevera en una noche de agosto con cuarenta y cinco grados de temperatura. Puede que la victoria del Señor Acelga sea invisible y subterránea.

Y cuanto más intento arreglar las cosas, más lejos estamos. He cometido una nueva metedura de pata, le he dicho a Don Francisco que fue su señora esposa quién le entregó el cheque del millon de euros a Don Alvaro. ¿Por qué no aceptaría la oferta del monasterio de las clarisas para integrarme en su orden con el voto de silencio?. Ese desliz, no intencionado, ha provocado una nueva bronca de mi jefe, y esta vez, feonautas, ha sido tan duro conmigo que se me han estado a punto de saltar las lágrimas. Ni confía en mí, ni formamos un equipo, ni tenemos la complicidad de antes. A pesar de todo, no creo que me merezca un trato así. Hasta mañana, feonautas.

Una fea en sus horas más bajas

Noviembre 28, 2006

ROLLITOS AGRIDULCES. Martes 28 de Noviembre

Queridos feonautas:

Al final ha resultado que mi entrada en la reunión de editores como un elefante en una cacharrería ha tenido un efecto positivo. Mi discursito en defensa de mi jefe parece que tocó las fibras más sensibles del corazón de su madre y ella le ha prestado el millón de euros que necesitaba para cumplir con los mexicanos y no despedir a ninguno de los trabajadores de Bulevar 21. Y es que no hay nada más fuerte que el amor que siente una madre por sus hijos. Es el instinto natural de protección que hace que la gallina meta a los polluelos debajo de su ala. Si hubiera sabido antes que esta señora tnía tanto dinero hubiera acudido directamente a ella mucho antes y seguramente me hubiera ahorrado un montón de problemas.

Esta, que es una noticia buenísima, sin embargo tiene para mi un sabor a comida de domingo en el restaurante chino “Gran Muralla” que hay en mi barrio, es decir, agridulce. La huelga ha terminado pero sus efectos secundarios creo que se van a hacer notar durante mucho tiempo. El primero y que me toca a mi directamente es que mi jefe ahora me trata como a una extraña, me niega su sonrisa, está más seco que un polvorón de la cesta de las navidades pasadas. Siento que vivo en el interior de un congelador, como Michael Jackson. Echo de menos los tiempos en los que todo eran sonrisas, en los que su cara estaba a solo unos centímetros de mi boca, en los que trabajabamos codo con codo en noches interminables y llegaba a abrazarme. Los tiempos en los que me decía que yo era la persona en la que más confiaba. Siento mucha tristeza al pensar que todos esos momentos se han perdido como lágrimas en la lluvia y que es posible que no vuelvan nunca más.

Bueno, feonautas tengo que dejaros. Hay que sacar adelante el número de la revista para que esté puntual a su cita con los lectores. El trabajo es el trabajo. Hasta mañana.

Una fea con un sabor agridulce

Noviembre 26, 2006

CALLADITA ESTÁS MAS GUAPA. Lunes 27 de Noviembre

Queridos feonautas:

Seguro que alguna vez alguien os ha dicho: “calladita estás más guapa”. Sienta fatal escuchar esa frase, pero en mi caso, es que es una verdad metafísica. Mantener la boca cerrada no solo impide que los demás vean mi aparato de ortodoncia, es que además, evita mi tendencia natural a empeorar el estado de las cosas. Coserme la boca, morderme la lengua y contar hasta 1500 es lo que debería haber hecho la otra noche en la reunión de la Asociación de Editores durante el homenaje que le daban a mi suegro...uy perdón, que me patina la neurona... quiero decir, al padre de mi jefe. Pero no pude. Cuando entré en el salón donde se celebraba la reunión había tomado la palabra el único ser de esta galaxia por el que siento una auténtica aversión: Don Diego de la Vega. El Señor Acela se repite más que los pimientos rellenos de mi padre, vamos, que no tiene otro discurso que el de calumniar a mi jefe. Y yo, feonautas, no hubiera podido guardar silencio aunque me hubieran asegurado que haciéndolo habría obtenido puntos extras de belleza. Aquí está Beatriz Pérez Pinzón para meterse en otro lío nuevamente. Así que una vez tuve que defender la honestidad y el buen juicio de mi jefe (aunque mientras escribo y tras los últimos acontecimientos, me doy cuenta de que mi jefe ha dejado de ser una persona juiciosa) delante de su enemigo y de la gente más influyente del mundo de la comunicación. Fue un acto heróico y tremendamente romántico pero creo que hacerlo ha empeorado la situación. Me cargué el homenaje y además su padre no quiso escucharme. ¿Debería haberme callado? Es posible, pero en un momento tan crucial, no pensar en el futuro de mi empresa, en el de mis compañeros y en el de mi propio jefe... es tan imposible como arrancarle a mi padre su devoción por el cine bélico. Es parte de su vida... Igual que para mi jefe. La empresa lo es todo: Ahí residen sus sueños, sus ilusiones...su futuro. Un futuro que pinta bastante negro, para que nos vamos a engañar. Mi adorado jefe se ha convertido en un apestado, nadie le coge el teléfono, todo el mundo le ignora, todo el mundo le da la espalda, está...solo. Creedme, feonautas que si hay alguien en este mundo que sepa por lo que está pasando en estos momentos soy yo, que tengo el número uno de mi promoción en el master de apestados. Me gustaría poder abrazarle y decírle que me tiene a su lado y que le comprendo... pero él no me quiere escuchar y ni siquiera me queda el consuelo de pensar que “calladita estoy más guapa”. Hasta mañana, feonautas.


Una fea con la boca cerrada.

Noviembre 24, 2006

EL RESPLANDOR. Viernes 24 de Noviembre.

Queridos feonautas:

¿Alguno de vosotros ha visto una peli de terror que se llama “El Resplandor”? Yo la vi una noche con mi amigo Santi, sentados los dos en el sofá, agarrados a los cojines, tapándonos los ojos mutuamente y gritando cada dos por tres. Sólo de recordarlo se me pone la piel como la de los pollos del mercado. ¿Os acordais de la mirada de loco que tenía el protagonista?, bueno, pues mi jefe tiene esa misma mirada enfebrecida y psicópatica. Como el banco le ha denegado el crédito de un millón de euros, le propuse que se lo pidiera a su padre, que no digo yo que lleve esa cantidad en un bolsillo pero que seguro que tiene la forma de conseguirlo, y entonces sentí miedo, me acusó de querer hundirlo igual que todos y me echó de su despacho. Está perdiendo el juicio, el norte, está desvariando y se desliza a toda velocidad por una cuesta abajo sin frenos. Yo por si acaso no le dejaría a mano ni un paquete de clips. No es que tenga miedo por mi integridad física, lo que me aterroriza es que pierda su salud mental, porque nunca antes (ni siquiera cuando le quitaron de forma ilegítma su cargo de Director General en la empresa) le había visto tan fuera de si mismo. Si mi jefe me da algo desde luego no es miedo, es pena, tristeza... hasta sus más íntimos colaboradores le han abandonado y ahora tiene la intención de escribir él solo toda la revista. Una empresa imposible a todas luces. Estoy segura de que el motivo por el que ha rechazado mi propuesta de pedir el dinero a su padre es el orgullo. Pero yo no tengo ni la milesima parte de su orgullo y estoy acostumbrada a tener que pedir, suplicar, humillarme... he decidido, como dice el refrán, meterme en “camisa de once varas” y ser yo la que pida ayuda por él. Así que voy a hablar con su padre en la cena de la Asociación de Editores. Sé, amigos feonautas, que es una decisión muy arriesgada y que por muchas razones podría salir mal. En ese caso las consecuencias serán terribles, pero no puedo permanecer impasible viendo como se hunde, agarrado a la maroma de un barco que tiene como ultima parada el abismo de la desesperación y la locura. Debo arriesgarme, sacrificarme si es necesario... por él y por mis compañeros de la revista también. Hasta el lunes, feonautas.

Una fea dispuesta al sacrificio

Noviembre 23, 2006

LA VENGANZA DE MOCTEZUMA. Jueves 23 de Noviembre.

Queridos feonautas:

Arrinconado como una cucaracha entre la pared y el frigorífico, el Señor Olarte ha confesado que Don Diego De la Vega, el mismísimo Señor Acelga es quién está detrás de la filtración de la lista de despedidos. Ya, ya sé tendría que haber estado más espabilada, que vosotras (Raquelilla, Nuria...), mis fieles blogueras, me advertisteis que “todos los caminos conducen a Roma” y que sólo un villano con sobrenombre de verdura podría estar interesado en destruir la confianza de la gente de la revista en Don Alvaro, pero chicas, yo estaba sumida en una especie de vorágine revolucionaria y a veces, un árbol no te deja ver el bosque.

Lo que no podía sospechar es que detrás de toda esta trama también está implicada la Mariachi Revientabodas, Débora Solano. ¿Es por despecho?, ¿Porque mi jefe rechazó sus encantos y la dejó tirada como a una rodaja de limón chupada en un cenicero? o ¿es una venganza que viene aplazada desde hace quinientos años?. A lo mejor, Benito tiene razón y lo que mueve a esa mujer no son intereses comerciales o de negocios sino ejecutar una vengaza por lo de Hernán Cortés y la conquista del Imperio Azteca. Pero, si nosotros no les hemos hecho nada, si somos la madre patría, si probablemente hay más genes de Cortés repartidos en México que en Extremadura.

En cualquier caso, la asociación de Señor Acelga y la Mariachi Rompebodas me pone los pelos como escarpias. Nos enfrentamos a un enemigo muy peligroso. Su intención al filtrar la lista era provocar esta huelga en una clara estrategia de acoso y derribo contra mi jefe. En cuanto lo descubrí, fui a su despacho a contárselo. Pero no me lo agradeció mucho, al contrario me trató con bastante desprecio, me llamo huelguista y en su mirada noté cierto odio paranoico. Ya no confía en mí, no quiere hablar conmigo y no puedo ayudarle. Queridos feonautas, este es el trago más amargo he pasado en toda mi vida laboral, es decir, desde hace tres meses. Necesitamos ayuda, quizá la solución sería que el banco nos ampliara el crédito, un millón de euros, nuestra tabla de salvación. Hasta mañana, feonautas.

Una fea en un bosque

Noviembre 22, 2006

ALMA DE PROLETARIA, BIGOTE DE SINDICALISTA. Miércoles 22 de Noviembre.

Queridos feonautas:

A un pelo del despido he estado después de discutir con mi jefe por un quítame de ahí esas pancartas. Me ha acusado de filtrar el plan B entre la plantilla de Bulevar 21 para hacerme la heroína. Pero, por favor, si hay una constante en mi vida es que siempre he tratado de pasar inadvertida, que nadie se de cuenta de que estoy ahí, manteniendome a la sombra de los focos, lo más cerca posible de un rincón, en la fila de atrás del grupo de baile, donde nadie pueda fijarse en mí. En fin, que no sólo me ha degradado a secretaria mindundi sino que por elegir el lado opuesto al poder he estado a punto de acabar de patitas en la calle. Y, ¿qué quereis que os diga?, no tengo ni una sola duda de que he elegido el lado correcto en esta batalla. Yo es que tengo alma de proletaria y bigote de sindicalista.

Otra de las cosas que viene implícita cuando participas en una huelga es que hay que hacer turnos de vigilancia para que no entren los esquiroles. Los esquiroles son más odiados por los huelguistas que la misma dirección de la empresa que trata de despedirlos. Así que con un saco de dormir y dos tuperwares con tortilla de patata y albóndigas en salsa me pertreché para pasar mi primera noche de piquete huelguista. Me tocó con Elena. Allí estabamos las dos, dispuestas a impedir la entrada de esquiroles en la revista. Menos mal que no vino nadie porque nunca lo hubiéramos conseguido. ¿Con que les habríamos detenido? ¿Con una combinación de eructos de albóndiga y espray anti-violadores? Bueno, al menos la noche sirvió para suavizar nuestra relación que no ha sido precisamente un bálsamo en los últimos días. Compartir piquete y una albóndiga de mi padre une mucho e hicimos las paces. Además he descubierto quién filtró la lista de despedidos...fue Olarte. Ese hamster (por lo que tiene de rata) rechoncho jamás haría algo así de motu propio porque no tiene ni la imaginación ni la testosterona suficiente para tomar una decisión como esa. Es una marioneta y el que mueve los hilos no puede ser otro que Don Diego de la Vega, el mismisimo “Señor Acelga”. La verdad es que desde el prinicipio debí sospechar de él, como muchos de vosotros me aconsejasteis en el blog. Se abre un nuevo frente en esta batalla. Mañana os seguiré contando. Un saludo.

Una fea piquetera

Noviembre 21, 2006

EL SUPERMOÑO. Martes 21 de Noviembre

Queridos feonautas:

Cuando era pequeña e iba con mi madre para que me cortaran las puntas a la peluquería clandestina “Maricheli” que estaba en el bajo A de mi edificio, siempre me admiraban los supermoños y extracardados que se hacían las mujeres de mi barrio. La peluquera, Maricheli, se pasaba horas y horas dándole al cepillo y al secador hasta conseguir que la cabellera de aquellas mujeres se elevara hacia el cielo en un prodigio de arquitectura peluqueril. Bueno, pues hoy me siento como una de esas señoras que hubiera soportado horas y horas de cepillo, peine y secador de pelo para construir una fantasía capilar sobre su cabeza y que luego, al salir a la calle, le hubiera caído un cubo de agua encima. Lo que quiero deciros es que conseguir el puesto de directora financiera me ha costado años de sacrificios, noches en vela, hectómetros cúbicos de café, una pila de títulos universitarios, un master, tres cursos especiales, inumerables balances, planes especiales y fusiones y todo se ha ido al garete en un nanosegundo. He sido destituida como directora financiera. Cuanto cuesta subir y que fácil es despeñarse montaña abajo, verdad feonautas. Otra vez vuelvo a ser una secretaria normal y corriente, y lo peor es que no sé por cuanto tiempo podré conservar mi empleo. Porque mi jefe se ha cogido un enfado monumental; primero con mi adhesión a la huelga y después porque les conté a mis compañeras lo del plan B, lo de la recolocación de trabajadores para mejorar la producción y no tener que despedir a nadie. No lo hice con mala intención, sólo trataba de limpiar mi imagen de la sucia sospecha de la traición, pero no tuve en cuenta que esa información elevaría el nivel de enfrentamiento entre empleados y dirección hasta niveles estratosféricos. Como un supermoño de Maricheli.

Así que de nuevo estoy a la misma altura de ese ser mononeuronal que es Barbie “Cerebro de Guisante”, una persona que piensa que “Anarquía” es la cabecilla revolucionaria que ha organizado la huelga. Si no me encontrara tan deprimida hasta me reiría. Menos mal que os tengo a vosotros para desahogarme. Gracias por estar ahí... de verdad. Un saludo, feonautas.

Una fea proletaria.

Noviembre 20, 2006

A LAS BARRICADAS. Lunes 20 de Noviembre

Queridos feonautas:

Seguramente, alguna vez os han hecho la siguiente pregunta: ¿A quién quieres más: a Papá o a Mamá? Una pregunta tan simple encierra más peligro que Naomi Campbell con un móvil en la mano en uno de sus días alterados. Es la encrucijada más terrible a la que una se enfrenta en su infancia. En mi caso, fue una tia abuela con los labios pintados de rojo extrafuerte la que hizo la maldita pregunta durante una merienda con pastas en el salón de mi casa. En ese momento todas las miradas, incluidas las de mis dos progenitores, se clavaron en mi. La pasta de chocolate y almendras se convirtió en hormigón en mi garganta, la saliva se evaporó en mi boca, la temperatura me empezó a subir y el sudor salía por cada poro de mi piel empapando el vestido de turno, sabiendo que elegir a uno significaba dejar al otro en segunda posición. En ese mismo momento, una toma conciencia de que te van a hacer falta años de terapia a 60 euros la sesión para superar la dichosa pregunta de marras y de que la vida consiste en “elegir”. En ese caso, una nunca quiere elegir. “A los dos igual”, contesté, y todo el mundo se dió por satisfecho. Ojalá la vida fuera más fácil y una no tuviera que estar tomando todo el tiempo dolorosas elecciones.

Veinte años después, feonautas, he tenido que tomar una elección similar pero esta vez no he podido responder “a los dos igual”. Mi jefe ha decidido anteponer la fusión con el grupo Tamarindo a los empleos de cuarenta trabajadores hipotecados hasta las cejas. Y la revolución ha estallado en la revista. Mis compañeros y amigos han decidido organizarse para impedir esos injustos despidos y en ese momento mi jefe me ha preguntado de que lado estoy: “¿A quién quieres más a la dirección de la revista o a tus compañeros?”. Yo le quiero más a él pero en este caso no puedo decidir con el corazón sino con el sentido común. Y he elegido estar al lado de mis compañeros. En Asamblea General se ha propuesto iniciar una huelga y yo he votado a favor. Habrá huelga. Por delante nos espera una semana de pancartas y piquetes informativos y consignas por la unión del proletariado. Así que ya os iré contando. Hasta mañana, compañeros feonautas.

Una fea en huelga.

Noviembre 17, 2006

LA LISTA HUELE A FRIJOLES. (Viernes 17 de Noviembre)

Queridos feonautas:

Por fin se ha desvelado la identidad de la mano que escribió la falsa lista de los despidos: ha sido la mariachi revientabodas, la mismisima Débora Solano. Hace mil años esa mujer tuvo algún antepasado sacerdote supremo de la piramide de Tenochtitlan porque sólo así soy capaz de entender su gusto por los sacrificios humanos, por arrancar corazones humanos con un cuchillo de obsidiana, porque eso es lo que desea, destrozar el corazón de cuarenta de mis compañeros en la revista. Todo esto lo descubrimos mi jefe y yo en una reunión para explicarle nuestro plan alternativo para cambiar despidos por mayor productividad laboral. Ahorraría un millón de euros a la empresa, tardaríamos un poco más, pero lo conseguiríamos sin poner en marcha una reestructuración traumática. Pero, en la peor tradición de los ejecutivos sin escrúpulos se rió en nuestra cara de nuestra propuesta. “Los negocios son los negocios” dijo, claro como no es la suela de sus zapatos la que va a gastarse llendo de oficina en oficina buscando empleo...me dio una rabia ver en una persona esa falta de sentimientos que se me debió de encender un piloto rojo dentro de alguna parte de mi cerebro y saqué mi vena de defensora de los derechos de los trabajadores. Así, que como una Rosa de Luxemburgo cualquiera ataqué su racañería mental, su estrechez de miras y defendí a mis compañeros, a esos excelentes trabajadores que han levantado con su sudor y sus lágrimas los dividendos de esta empresa y... me quedé muy a gusto pero no sirvió para nada. La mexicana no se bajó del burro. Así que mi jefe tomó una decisión, llamar al presidente del grupo Tamarindo para hablar directamente con él. Creíamos que él tendría un poco más de visión empresarial, que se daría cuenta de que nuestro plan podría funcionar pero estábamos equivocados. El señor Marquez le dijo a mi jefe, “o despides a las personas que hace falta o no hay fusión”.

¿Qué hará mi jefe?, ¿defender la fusión con los mexicanos o los empleos de mis compañeros de Bulevar 21? Hasta el lunes, feonautas

Una fea en un sinvivir.

Noviembre 16, 2006

EL METEORITO. (Jueves 16 de Noviembre)

Queridos feonautas:

¿Qué pasaría si la humanidad descubriera que un meteorito gigante se dirige a toda pastilla hacia la tierra? Pues que la gente abandonaría sus trabajos, asaltaría las pescaderías y robaría los percebes y las cigalas y Benidorm se pondría de bote en bote. Una orgía de violencia y desenfreno. Vamos, el Caos. Bueno, pues por eso mismo mi jefe quería mantener en secreto el expediente de regulación de empleo que quieren hacer los mexicanos. Y no se como la gente de la oficina se ha enterado y claro ha cundido el pánico.

Los rumores sobre una reestructuración de la empresa corrían desde hace un par de días por Bulevar 21 como Fernando Alonso por los circuitos de medio mundo. Y el cuestionario que hice para reorganizar y hacer un nuevo organigrama que incite a aumentar la producción de la plantilla no hizo más que empeorar las cosas. La gente estaba muy nerviosa, y todo el mundo se preguntaba a que venía tanto test y tanta casilla para rellenar. Yo creia que lo tenía más o menos controlado pero como siempre he subestimado los factores imprevisibles. De no se donde ha salido una lista con cuarenta nombres y apellidos de trabajadores que van a ser despedidos. Y claro todas las miradas me apuntaban a mi. Así que las chicas, mis compañeras de oficina, me han acorralado en el baño y me han acusado de alta traición. Las chicas piensan que he sido mía la mano que ha escrito sus nombres en ese papel. ¿Yo?, pero vosotros me conocéis feonautas, yo no soy una traidora, nunca haría una cosa así. Llevo luchando días y noches para que el expediente de regulación de empleo no se produzca, vamos, que me he dejado las neuronas tratando de encontrar una solución para desviar ese meteorito gigante y que no choque contra la tierra.

Lo que más me preoupa en este momento no es lo que piensenmis compañeras de mi, sino de donde ha salido esa lista, ¿quién quiere alarmar a la gente de la revista de esa manera? ¿quién ganaría algo promoviendo el caos? Tengo que descubrirlo. Hasta mañana feonautas.

Una fea aturullada.

Noviembre 15, 2006

LAS MANCHAS DE LAS PICOTAS. (Miércoles 15 de noviembre)

Queridos feonautas:

Ojalá nuestros cerebros fueran como la esponja del baño que cuando la estrujas sale toda la espuma, que lo apretaras y la matería gris saliera por los agujeritos y te proporcionara un montón de ideas y soluciones para los problemas de cada día. Pero no es así, y anoche, por mucho que yo me estrujaba el cerebro no encontraba una idea viable para evitar el despido de mis compañeros de la revista. En ese momento me di cuenta de que para lo único que sirven mis títulos y masters universitarios son para que mi padre presuma con sus amigos del barrio en las partidas de petanca. Necesitaba una solución, pero es que ahorrar un millón de euros sin despedir a un montón de gente es más dificil que sacar las manchas de las picotas en una camisa blanca. Como me gustaría tener un hada madrina, con formación en economía y dirección de de empresas, que me concediera un deseo, qué fácil sería mi vida así. Sin embargo, la solución estaba más cerca de lo que yo creía y no tenía nada que ver con las primas de Campanilla. Resulta que escuchando a mi padre y a Santi jugar al ajedrez se me ocurrió la solución: aprovechar la ubicación de los peones puede ganar una partida. Eso es, si logro redefinir el flujo de trabajo y colocar a cada empleado en una nueva ubicación para aprovechar al máximo su potencial no tendremos que despedir a nadie. Me entraron unas ganas de darle un millón de besos por sacarme de ese marrón de una forma tan sencilla. Mi padre no tiene alas ni varíta mágica pero se parece mucho a un hada madrina.

Se lo he contado a mi jefe, evitando darle muchas explicaciones de cómo encontré la solución, y le ha parecido una respuesta estupenda a la propuesta de los mexicanos. Así que ahora estoy dispuesta a quemarme las pestañas con la radiación de la pantalla de mi ordenador para hacer una nueva estructura de trabajo en el menor tiempo posible. Ahora tengo que dejaros, feonautas. El trabajo me llama. Hasta mañana.

Un saludo de una fea muy atareada.

Noviembre 14, 2006

EJECUCIÓN INMINENTE. (Martes 14 de Noviembre)

Queridos feonautas:

Por primera vez me he negado a cumplir una orden directa e inequívoca de mi jefe. Y la verdad, es que a pesar de que sé que soy su persona de máxima confianza y de que le debo mi gratitud y mi lealtad por la forma en la que me ha tratado durante los últimos meses, no puedo hacer algo que va en contra de mis principios.

Después del golpe económico que supuso la pérdida del contrato con las bodegas riojanas, los mexicanos con Debora Solano a la cabeza exigieron que se cumplieran sus planes de “ejecución” del expediente de regulación de empleo. “Ejecución” es la palabra más exacta para definir lo que significa enviar a cuarenta inocentes al pelotón de fusilamiento, de vacaciones forzosas al páramo del INEM. Y como siempre, al final me tocó a mí la dura tarea de hacer una lista con los cuarenta nombres de los empleados que van a ser despedidos. Desde luego, tengo una especie de imán que atrae todos los marrones que surgen como setas en la oficina. Traté de evitarlo, feonautas. Le dije a mi jefe que aún podíamos buscar una alternativa, que no debíamos rendirnos a la presión de los mexicanos, que agotáramos todas las posibilidades antes de perpretar una masacre laboral. Pero fue imposible, aún despues de apelar a sus sentimientos diciéndole que detrás de cada número hay una persona, un nombre, una familia... no me hizo caso y además me otorgó el dudoso honor de elegir a los trabajadores que vamos a despedir. Es decir, mi jefe ordena las sentencias y a mí me deja el horrible papel de ser el verdugo... Nunca hasta ahora, cumplir una orden de mi jefe me había costado tanto. Delante de la pantalla de mi ordenador, con el word en blanco, ni siquiera pude poner el nombre de Barbie “Cerebro de Guisante” como la primera de la lista de despedidos. Y no es que no se lo merezca, que todos sabemos que si dejara de venir a trabajar no lo notaríamos más que si desapareciera el extintor que hay en el pasillo, pero es que yo no puedo poner a alguien, ni siquiera a esa rubia teñida unineuronal, de patitas en la calle. Me niego. Y así se lo he dicho a mi jefe. No seré yo la mano ejecutora de este genocidio laboral. Hasta mañana feonautas.


Una fea solidaria.

Noviembre 13, 2006

JO, QUE NOCHE. (Lunes 13 de noviembre)

Queridos feonautas:

He pasado toda una noche con sus horas y sus minutos y sus segundos en la cama con mi jefe. Allí estaba yo, bajo las mismas sábanas, a unos pocos centímetros de su maravilloso cuerpo semidesnudo... y no pasó nada de nada. Ya sé, que muchos de vosotros pensareis que soy una boba, que tengo menos mundo que una monja de clausura, y que cualquier mujer en mi estado de enamoramiento hubiera aprovechado la situación para iniciar un acercamiento, rozar mis pies con los suyos sin querer, rodar sobre la almohada hasta que nuestros labios estuvieran muy muy cerca, dejarme desabrochados un par de botones del pijama, pero... no hice nada de eso. En el fondo no solo fue por timidez, sino porque sé con total seguridad, que mi jefe no siente ningún deseo por mi. Imaginaos que hubiera pasado si hubiera decidido saltar sobre él como una tigresa en celo, desabrocharle el cinturón del albornoz y desatar mis instintos más básicos de mujer... estoy segura de que el pobre se hubiera asustado tanto que habría saltado de la cama y se hubiera atrincherado en el baño muerto de miedo. ¿Os imaginaís en que situación me hubiera dejado eso? ¿Cómo habría sido el día siguiente? Un espanto. Nunca más habría podido mirarle a la cara. Así que me mantuve en mi esquina de la cama, ocupando el último milímetro de sábana, todo lo lejos de él que me era posible. Y así, arrullada por la penetrante voz del vendedor de cremas faciales compuestas de baba de caracol intenté quedarme dormida. Fue imposible. Doscientas cuarenta y ocho ovejitas después, seguía despierta. Pero como iba a dormir si tenía al hombre de mis sueños respirando a unos pocos centímetros de mi, si es que está guapo hasta rocando. Porque él, no tuvo ningún problema para quedarse dormido. Aunque al final el cansancio de venció. Lo sé porque cuando amanecía me caí de la cama. Feonautas, ese fue el despertar más brusco de todos mis días, claro que despertaría así una y mil veces con tal de que me asegurasen que él estaría a mi lado.

Al final el viaje a Logroño ha sido un fiasco, no solamente porque mi jefe y yo no hicimos nada, sino porque Don Gonzalo hizo demasiado con la mujer del propietario de las bodegas riojanas y nos hemos quedado sin contrato de publicidad. Y de esa manera tan absurda perdimos un millon de Euros, feonautas. ¿Podía el día empeorar de alguna manera? Sí. Al llegar a la oficina, los méxicanos han exigido a mi jefe que ejecute su plan de reducción de empleo. 40 empleados van a ser despedidos y yo tengo que elaborar una lista con sus nombres. Por primera vez, no sé si estoy dispuesta a cumplir una orden directa de mi jefe. ¿Qué voy a hacer? Hasta mañana feonautas.

Bea.

Noviembre 10, 2006

ENTRE COPAS. (Viernes 10 de Noviembre).

Queridos feonautas:

La Rioja es un lugar precioso y Logroño es una ciudad increíblemente acogedora. En la cata de vino todo ha salido estupendamente, a lo mejor porque no había ninguna piscina en tres kilómetros a la redonda. Decidí que no iba a vestirme con otra ropa que no fuera la mía y que no iba a tratar de aparentar lo que no soy. Una puede cometer un error una vez pero dos sería masoquismo. Y pasó justo lo que yo quería, es decir, que nadie se fijó en mí, ni me prestó la más mínima atención. Que alivio. Y además ha sido una experiencia nueva para mí. Teníais que haberme visto en la bodega, con una copa de tinto en la mano y haciendo el paripé de que soy una experta catadora, yo, que el único producto de la uva que he bebido en mi vida es el mosto, y sólo por Navidad. El señor Cortés, el propietario de las bodegas es un hombre campechano y afable y creo que ama tanto su negocio como mi jefe su revista. Eso es bueno, porque se van a entender perfectamente y podremos evitar el expediente de regulación de empleo y salvar los puestos de trabajo de la gente de la revista. Así que me alegro mucho de que mi padre me obligara, “entre comillas”, a venir a Logroño con él.

La verdad es que entre el viaje y la copa de vino que me tomé en las bodegas estaba un poco cansada y algo aturdida y me retiré muy pronto a mi habitacíon del hotel. Estaba muerta, así que me dí un baño, me puse el pijama y pensaba pasarme la noche leyendo informes y preparando la reunión de mañana cuando alguien llamó a la puerta. Como yo no había pedido nada al servicio de habitaciones pensé que debía tratarse de un error. Pero no, era mi jefe, que venía un poco achispado. Al verle en la puerta di gracias al cielo de haber metido en la maleta el pijama rojo en lugar del esquijama de ratoncitos. Y lo que quería era dormir conmigo. En el sentido literal, vamos que al parecer Don Gonzalo tiene compañía francesa y en ese caso tres son multitud. Claro, no podía dejar que durmiera en un sillón del vestíbulo y le hice pasar. Lo que pasa es que en mi habitación sólo hay una cama de matrimonio, muy grande, pero una sola cama. Ahora empiezo a creer que ha sido el destino el que me ha traído hasta Logroño. Hasta el lunes, feonautas.

Bea

Noviembre 09, 2006

MIEDO ESCÉNICO. (Jueves 9 de Noviembre)

Queridos feonautas:

Le he dicho a mi jefe que no puedo ir con él a la cata de vino de las bodegas riojanas. Y como él ha insistido tanto he tenido que fingir que un virus estomacal me estaba devorando por dentro. Ya sé que lo que he hecho no es lo más honesto del mundo, pero es que no quiero pasar por otra experiencia como la que tuve en la recepción del señor Marquez. Un segundo ridículo como aquel en tan poco tiempo sería insoportable hasta para mí, yo no soy tan fuerte para que él se avergüence por mi por segunda vez. Ese tipo de reuniones y fiestas son para chicas como la “cerebro de guisante” porque ese es su ambiente. Yo en esas situaciones me siento como un pulpo en mitad del desierto del Sahara, porque mi habitat natural, donde siento cómoda, es mi pequeño despacho, entre informes y balances, en la trastienda.

La mentira hizó que mi jefe tuviera un detalle precioso. Me trajo una manzanilla
para ayudar a calmar unos dolores que no tengo, al menos en el estómago. Y también me dijo unas palabras muy amables, que soy la única persona en la que confía, que soy la única persona a la que quiere tener entera para él. Madre mía, pero si eso ya me tiene, si ya soy suya hasta la última célula de mi tejido blando. La verdad es que la manzanilla y sus palabras me han hecho sentirme peor. Siento una punzada en el corazón al dejarle solo, pero que yo hiciera el ridículo una vez más, sólo perjudicaría sus intereses... lo mejor es que yo esté lejos. Así que me marché a casa decidida a que pasara cuanto antes el momento de su partida.

Pero al llegar a casa, mi padre que me conoce como si me hubiera parido, se olió que algo me pasaba y como ha visto muchas películas de la segunda guerra mundial me hizo un interrogatorio tipo Gestapo. Y claro tuve que decirle la verdad, que estoy harta de que se rían de mi por mi cara o por la forma en la que voy vestida. Eso le molestó de verdad y me hechó una bronca tremenda. En el fondo todo lo que me ha dicho es verdad y me llegó al corazón porque nadie sabe levantarte la moral como alguien del que estás seguro que te quiere de verdad. Así que antes de que metiera la mano en mi ropa interior decidí hacerle caso y volver a la revista a enfretarmene con todos mis miedos y demonios interiores. Y oye, ¿qué posibilidades hay de que me pueda pasar otra vez lo mismo? Cuaquiera sabe. Hasta mañana feonautas.

Una fea con la maleta a cuestas.

Noviembre 08, 2006

UNA PISCINA DE VINO DE RIOJA. (Miércoles 8 de Noviembre)

Queridos feonautas:

Mi jefe tiene sus defectos pero si hay algo que admiro de él (al margen de la foto de su graduación que tengo en mi despacho y a la que admiro durante horas y horas seguidas, porque es que está tan guapo..) es su sentido de la lealtad hacia la revista y sus empleados. Como Director General podría haber aceptado sin más el Expediente de Regulación de Empleo que le planteó la mexicana (al fin y al cabo no va a afectar a ninguno de los directivos sino a los mindundis) pero no lo hizo. No quiere pagar a la gente que se ha dejado todo el corazón (y a veces también el hígado) para que Bulevar 21 sea una gran revista con un finiquito y seis meses de seguro de desempleo. Y está dispuesto ser el primero en luchar con todas sus fuerzas para que nadie tenga que pisar las oficinas del INEM. Estoy segura que no hay muchos jefes como él. Y por eso me gusta tanto trabajar a su lado.

Para evitar una masacre de empleados de Bulevar 21 necesitábamos que algun anunciante ingresara al menos un millón de euros de publicidad en la revista. Y entre Don Gonzalo y el Financial Times hemos encontrado la respuesta a nuestros ruegos: Una bodega de vino de la Rioja que planifica su expansión por Latinoamerica. Vamos que nos viene como anillo al dedo o como tapón de corcho a botella de vino, para ser más exactos.

Mi jefe me ha propuesto que les acompañe a él y a Don Gonzalo a Logroño, a una cata de vino en las Bodegas Cortés. La verdad es que he aceptado muy iluisonada pero entonces Barbie “Cerebro de Guisante” ha vuelto a cruzarse en mi camino. Esa pija teñida y con decrecimiento neuronal me odia y cuando se enteró (tuve que pedire a ella que hiciera la reserva del hotel) fue con el cuento a Richard, el director de arte de la revista. Cada uno por su parte son malos pero cuando se juntan son fatales, como una combinación de alcohol y Barbi - turicos. Volvieron a sacar el tema de la fiesta del señor Marquez y se rieron de nuevo de mi vestido mantel, de mi caída a la piscina y del ridículo tan espantoso que hice aquel día... y la verdad, es que me han hecho pensar, ¿y si tienen razón?, ¿y si en vez de en una piscina, en las bodegas riojanas me caigo en una cuba de vino de reserva?. ¿Qué creeis que debo hacer, feonautas? Hasta mañana.

Una feonauta sumida en una piscina de dudas.

Noviembre 07, 2006

MATCH POINT. (Martes 7 de noviembre)

Queridos feonautas:

Toda la mañana me he sentido como una pelota de tenis. Vamos, que si me hubiera pintado de amarillo me habría integrado perfectamente en un partido de Roland Garros. Y es que me he pasado todo el tiempo rebotando del despacho de mi jefe al de su ex - prometida. Ya os conté que las relaciones entre ambos se han enrarecido bastante desde que la señorita Cayetana decidió romper con su compromiso matrimonial. Pero es que hoy hemos pasado de una cierta tesión en el ambiente a una especie de guerra fría subterránea. La chispa que lo ha encendido todo han sido los contenidos del próximo número de la revista. La señorita Cayetana ha decidido que los temas van a ser: “Como descubrir que tu novio te es infiel”, “Alimentos para superar una infidelidad”, y otros temas relacionados con el mismo asunto. Vamos que son una especie de torpedo submarino a la línea de flotación de mi jefe. A este no le ha hecho ni pizca de gracia y como ahora no se hablan, yo iba de despacho en despacho portando los mensajes que mi jefe me dictaba. Yo trataba de suavizarlos un poco, de quitarle hierro al asunto pero mis esfuerzos eran inútiles porque los mensajes de la señorita cayetana era portados por Barbie “cerebro de guisante”, que en este caso es como añadir gasolina a una barbacoa en un día de viento. En fin, que se puede esperar de una mujer que dice “Cromosondas” en lugar de cromosomas. Y la cosa empezaba a tomar un tinte bastante negro cuando me planté. La verdad es que empezaba a temer por mi integridad física y tuve que serenar a mi jefe con un argumento que sabía que no me podía fallar: apelé a su sentido profesional y le dije que sus sentimientos no podían interferir en el funcionamiento de la revista. Gracias al cielo, mi actividad de mensajera se terminó en ese momento. Se acabaron los mensajitos. Con tanto ir y venir se me habían puesto los nervios tan duros como alambres y me tuve que tomar una tilita. Pero en la cafetería los nervios no se me calmaron, al contrario, allí me esperaba un nuevo conflicto, el de Chusa y Jota. Tuve que contarle a Chusa que Jota, a través de unas escuchas ilegales, se había enterado de su secreto y que llevado por el caletamiento global le había soltado a Gutierrez que Beckham es su hijo.

Y para acabar el día, resulta que los mexicanos quieren plantear en la revista un expediente de regulación de empleo. Vamos que quieren largar a la calle al
veinte por ciento de la plantilla. Mi jefe está dispuesto como siempre ha presentar batalla, porque el principal activo de la revista, diga lo que diga ese informe de la mexicana, es la gente que trabaja en ella. Así que me espera una larga noche en la oficina. Hasta mañana feonautas.


Una fea en la red

Noviembre 06, 2006

LA GUERRA DE TROYA. (Lunes 6 de noviembre de 2006)

Queridos feonautas:

Mi padre ha estado leyendo todo el fin de semana una novela de espías, una de John Le Carre, “La espía que surgió del frío” y cuando terminó con la última página me dijo “Leela que es muy entretenida”. Sí, para espionaje estoy yo. La que se ha armado en el oficina es mejor que cualquier novela de la guerra fría y como siempre me ha pillado a mí en medio. Resulta que la incorporación de Santi como recepcionista suplente en la revista ha provocado un caos de aquí te espero. No se que lío se armó con los teléfonos que Jota escuchó la conversación que tuve con Chusa en la que le decía que “Nunca nadie sabrá por mi boca que el padre de Beckham es Gutierrez”. ¿Por qué lo dije con todas las palabras? ¿por qué no dije simplemente “de eso que tú ya sabes, ni mú”?, ¿por qué Santi está en la centralita? Por mi culpa.

Así que se ha armado una buena. En cuanto me enteré de lo que pasaba me fui a hablar con Jota y a decirle que me guardara el secreto y que no se le ocurriera decirle a Chusa nada de nada. Me lo prometió, pero alguien dijo una vez que “un secreto revelado es una mecha que prende con una leve llama y acaba conviritiéndose en un infierno”, y eso es lo que me temo, que esto va a acabar como la guerra de Troya.

Por otro lado, las relaciones entre mi jefe y su ex prometida se están volviendo más tensas que la piel de una famosa tras un estiramiento facial. Y la presencia de la mexicana, Débora –hombres- Solano, no ayuda, la verdad. Comprendo a la señorita Cayetana. Ir a trabajar todos los días y encontrarte con la cara de la mujer que se ha liado con tu novio y ha destrozado tu boda a solo quince días de pisar la iglesia, es como para que la tensión te suba más alta que después de beberte dos cafeteras y una botella de orujo gallego.

Así que entre unas cosas y otras, he estado todo el fin de semana pensando si antes de ir hoy a la oficina me pasaba por una comisaría de policía para que me prestaran un casco y un chaleco antibalas a juego. A ver que pasa esta semana. Hasta mañana feonautas.

Un beso muy fuerte de una feonauta en zona de minas.

Noviembre 03, 2006

LA LLAVE DE SU CORAZÓN (Viernes 3 de Noviembre)

Queridos feonautas:

Mi padre está muy pesado. Se ha quedado con la copla de que el otro día mi jefe y yo pasamos la noche juntos, le ha sumado lo de la ruptura de su compromiso con la señorita Cayetana y de esa ecuación le ha salido como resultado una boda, vamos que nos ve a Don Álvaro y a mí vestidos de novios y cortando la tarta... desde luego, no hay nadie más ciego que un padre cuando mira a su hija. ¿Será que se hace muy mayor? Ciego está, pero por lo menos no ha perdido la mano con la cocina. Una albóndiga de mi padre es la primera cosa que ha hecho sonreir a mi jefe en muchos días. Y es que el pobre lo está pasando muy mal ahora que parece que la señorita Cayetana no va a dar marcha atrás en la ruptura de su compromiso. Le ha devuelto las llaves de su apartamento y ese me parece un gesto bastante definitivo. Las llaves ahora las tengo yo. Que cosas, ¿verdad? Como iba a imaginar que aquel llavero que compré hace meses para su prometida iba a convertirse en un booomerang de los aborígenes australianos e iba a volver hasta mí. Tengo las llaves de su apartamento...esa es una señal de que la confianza y la amistad entre los dos va siendo cada vez más profunda, porque uno no le da las llaves de su casa a cualquiera. (suspiro) Pienso guardarlas como si fuera un tesoro, el mayor de mis tesoros. Al final resultará que la ruptura de su compromiso va a ser una buena noticia... no, qué digo, su infidelidad no puede ser una buena noticia, porque al fin y al cabo me ha dado las llaves de su casa, pero no las de su corazón... esas creo que es muchísimo más difícil que me las entregue, vamos que nunca me las va a dar, aunque mi padre se imagine cosas raras.

En otro orden de cosas, mi amigo Santi ha comenzado a trabajar en Bulevar 21 como recepcionsita. Sólo es para una suplencia de tres días pero al menos ha salido del universo del reparto de comida a domicilio y ya era hora, porque él vale para mucho más. Me gusta tenerle allí, me siento más arropada. Ojalá pudiera encontrarle un puesto más acorde con sus estudios y sus méritos, algo en el departamento de informática. Bueno, poco a poco, que como decía mi abuela “Zamora no se ganó en una hora”. Un beso para todos. Hasta el lunes feonautas.

Un fea muy animada.

Noviembre 02, 2006

ALMAS GEMELAS (Jueves 2 de Noviembre)

Queridos feonautas:

Mi jefe ha tomado dos decisiones hoy. La primera ha sido apartar a Richard de la dirección artística de Bulevar 21 para latinoamerica. La segunda ha sido encasquetarme a mí la responsabilidad de tratar directamente con Débora – hombres- Solano todos los aspectos de la edición latina de bulevar. La noticia me ha caído encima como una tonelada de alimentos lanzada por un avión sobre un campo de refugiados del tercer mundo. He tratado de negarme, vamos que yo de números, estadísticas y balances entiendo pero mi sentido del gusto artístico está bastante atrofiado, eso lo vería hasta un vendedor de cupones de la once, pero aún así mi jefe ha insistido y me ha lanzado un discurso parecido al que dio Alejandro Magno a sus soldados antes de la batalla de Gaugamela. Pero la sangre no llegó al río. Entre las dos existe un no se qué de respeto mutuo profesional, una especie de código identificador de nuestra especie, la de las ayudantes de altos directivos. O es eso o tiene poderes mentales porque se despidió de mí con una frase inquietante “Nunca se enamore de un superior” ¿Lo dijo por experiencia propia? ¿Es que ella también ha estado enamorada fatalmente de su jefe? No sé. Es posible que todas las mujeres tengamos que cargar con una experiencia de desamor que nos martiriza el resto de la vida. Esta misma noche ha ocurrido algo que confirma mi tesis.

Resulta que Sonsoles, la señora de la limpieza, ha robado unas entradas para un concierto de Julieta Venegas y las chicas de la oficina me propusieron ir con ellas. Allí Sonsoles, que tiene amigos hasta en la prisión de Jaen, nos presentó a la mismisima Julieta Venegas. Yo estaba emocionada y supernerviosa y le dije que me encantaba la primera estrofa de su canción “Me voy”, porque de alguna forma eso es lo que yo siento en este momento. La chica de la canción está enamorada de alguien que aunque la tiene muy cerca no la ve. Ella se mostró encantadora y supercariñosa conmigo. Somos muy distintas, ella guapa y famosa y artista y yo una pobre secretaria ascendida a asesora jurdica o interlocutora de fusiones según vaya la semana, pero en el fondo con sentimientos muy parecidos. Ella también ha sufrido por amor y me dijo que sus canciones le sirven para desahogarse. Y yo le hablé de vosotros, le dije que tenía un blog en internet, y que con vosotros desahogaba todas las penas de mi alma. Y entonces, me dedicó su canción para que me diera suerte. Yo voy a extender su dedicatoria a todos vosotros. “Porque no supiste entender a mi corazón...” Ha sido una noche fantástica. Hasta mañana feonautas.


Una fea cantarina

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