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Septiembre 28, 2007

QUE DURA ES LA ESPERA. Viernes 28 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

De nuevo aquí estoy con la cabeza llena de pájaros. He vuelto a ilusionarme con algo que solo existía en mis fantasías: el innombrable y yo al frente de la revista. Compartiendo un proyecto juntos de nuevo, con el futuro a nuestros pies. ¡Es que nunca aprendo! Pero no puedo negar que la proposición es jugosa. Beatriz Pérez Pinzón nueva directora ajunta de Bulevar 21. Suena de miedo. Al fin podré ejercer mi trabajo a ojos de todos. Sin esconderme, sin verme inmiscuida en turbios tejemanejes. Si soy una pieza clave en la revista, como piensan algunos, todo el mundo debería juzgarlo por sí mismo. El innombrable está convencido de que juntos, podremos llevar la empresa a lo más alto, lo malo es que el resto de mis problemas, los personales, no se solucionarán. Pero supongo que en la vida hay que renunciar a ciertas cosas en virtud de otras, y si mi reincorporación a Bulevar como directora adjunta es un gran empujón en mi carrera profesional, quizá pueda sacrificar mi bienestar emocional. O quizá no. El caso es que no pienso aceptar el puesto sin que la mayoría de la junta esté de acuerdo. Cosa que veo bastante difícil, teniendo en cuenta que Richard y Doña Cayetana jamás aceptarán que una mosca estrujá (como me llama el gafapasta, está comprobado que ingenio no le falta) esté por encima de ellos.

Total, que tal como esperaba, la junta, al menos la parte en la que yo he estado presente, ha ido bastante mal. Es horrible que hablen de una estando delante, y al final me he marchado antes de que tomaran una decisión. Pero todas las reacciones apuntaban a una misma dirección, a la del rechazo. Supongo que, para el que no conoce toda la historia, la parte oculta quiero decir, es un auténtico disparate nombrar a una simple secretaria directora ajunta de Bulevar. Y como era de esperar, más de uno ha echado en cara a mi ex jefe que lo haya hecho por motivos íntimos. Y es que mi ex amado es bien conocido por tomar las decisiones con otra cosa que está bastante más abajo que la cabeza. Sin embargo, diré en su defensa, que esta vez no ha sido así. Porque entre él y yo ya no hay nada. Y dudo que vuelva a haberlo después de todo. El caso es que me siento como una veleta, dando vueltas de un lado para otro: ahora me voy, ahora me quedo, ahora decide la junta… Temo defraudar a la gente que me importa tomando la decisión equivocada. Sobre todo a Nacho, que me convence para que me quede porque dice que soy el alma de esta empresa. Pero no sé si lo dice por animarme o porque realmente lo piensa. Sea como sea tendré que esperar unas horas para conocer mi futuro. Hasta el viernes feonautas.

Una fea a la espera

Septiembre 27, 2007

CON UN PIE EN LA CALLE. Jueves 27 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Si os ha tocado escribir alguna vez una carta de dimisión, seguro que me entendéis. ¿Cómo se pone fin a un intenso año laboral lleno de pasión, miedo, amor, decepción…? Mis primeros intentos han sido frustrados. Solo me salían frases secas y cortantes. He compartido cama y corazón con la dirección de esta empresa. Me he dejado la piel y el alma en este trabajo. ¿Se pueden utilizar palabras tan frías a la hora de decir adiós? Pero lo he intentado por segunda vez, he decidido ser más sincera, más genuina. Y esto es lo que ha salido:

“Hace un año se me brindó la mejor oportunidad con la que una chica de barrio podía soñar: entrar en Bulevar 21. Aquí encontré algo más que un lugar de trabajo. Encontré un magnifico hogar rodeada de grandísimos profesionales que llegaron a convertirse en amigos. Aquí luché por el sueño inicial de un visionario y lo di todo por esta empresa. Hasta el corazón. Porque creía firmemente en este proyecto. En este sueño, en el que, por desgracia, he dejado de creer. Aunque tarde, he averiguado el significado de esta empresa. Tenía que madurar. Ahora que por fin lo he comprendido creo que no puedo seguir adelante aportando nada a Bulevar. Es una lástima que el sueño haya terminado.”

Quizá no sea la carta de dimisión más correcta que hayáis visto, pero os puedo asegurar que es la más sincera. Cada una de las palabras que la integran han salido de mi corazón. Solas. Sin necesidad de ser empujadas por la mente. Una por una, se han ido hilando hasta formar este párrafo que resume a la perfección mi situación. Llevo demasiado tiempo presionada, necesito tranquilidad. Estoy cansada de tantos engaños y mentiras, necesito saber quién soy. Y supongo que la única manera es alejándome del núcleo de todos mis problemas: Bulevar 21, y por extensión, el innombrable. Sin embargo el único que se alegra de mi marcha es mi padre, que hasta se empeñaba en hacer bacalao al pil-pil para celebrarlo. A veces, el pobre no se da cuenta de que debería tener un poco más de tacto. Pero claro, a él todo lo que sea distanciarme del personajillo le supone un gran alivio. Al principio mi ex amado me ha dejado descolocada, parecía que le importara un bledo que me marchara. Ha llegado a decir que cualquiera es prescindible y me he sentido herida por su comentario. No es que me crea imprescindible pero oír de sus propios labios que le importa un pimiento mi marcha, duele. Sin embargo, sea por lo que sea, al final ha reculado y me ha ofrecido algo que jamás habría imaginado: nombrarme directora adjunta de la revista. Este hombre cada día me desconcierta más. Hasta mañana feonautas.


Una fea con un pie fuera

Septiembre 26, 2007

DE ABRAZO EN ABRAZO. Miércoles 26 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

La mayoría de vosotros sabrá que Edison inventó la bombilla o que Zeppelín creó el dirigible. Pero, ¿alguno podría decirme quién inventó los abrazos? Y es que no creo que haya invento mejor en toda la tierra. Mi teoría es que los humanos lo copiaron de los koalas muchos años atrás. Lo que corrobora que muchas especies animales están más desarrolladas que nosotros en lo que a afectividad se refiere. ¿Alguno de vosotros conoce una sensación mejor que la de un buen abrazo? Estoy convencida de que no existe, no hay nada mejor que sentirse cobijado bajo los brazos de alguien a quien quieres. Y hoy necesitaba un abrazo, bueno necesitaba varios y no he dudado en pedirlos. Porque cuando alguien está triste, nervioso o simplemente enfadado, un abrazo hace que el mundo pegue un giro de noventa grados y las cosas dejen de ser tan malas. Por eso hoy he ido de amigo en amigo y de abrazo en abrazo, porque lo necesitaba. Últimamente estoy viviendo muchas tensiones y mi cuerpo ya no puede con todo. Los abrazos hacen que me olvide de mis problemas aunque sólo sea por la insignificante duración de cinco segundos, pero ese tiempo es suficiente para aislarme del mundo. Del mundo y de mis males. Y aunque corta, esa fracción de tiempo es suficiente para recuperar fuerzas y volver a la carga. Gracias a ese nimio paréntesis recobramos la firmeza que estábamos a punto de perder. Primero Santi, y luego Nacho, han hecho que mis piernas dejen de flaquear.

Pero no sólo los abrazos han hecho que me quede más tranquila, también mi confesión total a Nacho. Al fin le he contado toda la verdad. Desde el principio hasta el final. Necesitaba hacerlo, necesitaba desahogarme y expulsar todo lo que llevo guardando tanto tiempo. Santi cree que quizá me haya precipitado al hacer algo así, pero ya no aguantaba más. Tanto secreto me estaba comiendo por dentro, como si me hubiese tragado un litro de Salfumán. Pero en lugar de un lavado de estómago, lo que necesitaba era un lavado de conciencia. Y eso he hecho. Exterminar mis pecados con una buena confesión. Nacho no me ha juzgado y se lo agradezco, sin embargo, yo sí me juzgo a mí misma. Y no estoy nada orgullosa de lo que hice, no me reconozco en mis actos. Por eso he tomado una decisión: me voy de Bulevar. Devolveré el dinero a sus dueños y buscaré una nueva vida muy lejos de esta empresa. Es lo único que puedo hacer para sentirme mejor. Definitivamente necesito otro abrazo. Hasta mañana feonautas.

Una fea amante de los abrazos

Septiembre 25, 2007

ALERTA MÁXIMA. Martes 25 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

¿Cómo pude ser tan estúpida y seguirle el juego al innombrable y a su Sancho Panza metiéndome en algo tan ilegal? Ya sé que podéis decir que lo hice por amor y que no me paré a pensar en las consecuencias de mis actos pero juro que no volveré a estar tan ciega como para ser así de irresponsable. Por primera vez soy consciente de que toda mi vida es una gran mentira. De que todo lo que tengo lo he conseguido a base de engaños, ilegalidades y trampas. Estoy avergonzada y muy asustada. El Cara Acelga no se anda con rodeos y presiento que cualquier día de éstos encontrará algo y nos mandará directos a la cárcel. Cada vez que le veo se me pone la piel de gallina y esa sensación de angustia permanece en mí durante todo el día. Por otro lado, mi ex me ha demostrado que es un inconsciente, me invita a comer en el Luxury para celebrar la recuperación del maletín. Se le ha debido olvidar que aún le debe a Sandra unos 100.000 euros. Y es que no he conocido a hombre más feliciano en mi vida. Don Diego ha estado a punto de enrejarnos y aún así tiene apetito. Absolutamente incomprensible. Pero ahí va lo mejor, ¿os podéis creer que pretendía volver a guardar el maletín en su casa? Sería como regalarle un bidón de gasolina a un pirómano. Y aún se extraña de que me lo lleve yo. Este Alvarito es incorregible.

Total, que después de llevar todo el día ansiosa perdida por el tema del maletín, me ha tocado encontrarme con mi mayor enemigo: Don Diego. Me ha amenazado, dice que tiene una baza. Y lo peor de todo, es que sabe que le tengo miedo. Don Diego es como uno de esos perros violentos, a los que nunca deberías mostrar tu temor. Y parece que no he sabido ocultarlo del todo. Lo mas triste es que piensa que la gente como él es la que domina el mundo. Por la cuenta que me trae, y en general a toda la humanidad, espero que eso no sea cierto. El caso es que no he tenido más remedio que acudir en ayuda de Nacho. Diego está más cerca que nunca y ese maletín podría acabar con Álvaro y conmigo. Nacho me ha dicho que podía confiar en él, y es lo que he hecho. Contarle toda la verdad. Es un tipo de fiar y nunca me ha fallado. ¿Por qué iba a hacerlo ahora? No tiene ningún motivo. De la gente que me rodea, y que no conoce todo el entramado de la empresa fantasma, es el único en el que puedo confiar. Y sobre todo, es el único que me puede ayudar. Nacho es un gran amigo, pero también un gran abogado. Con su ayuda los esfuerzos del Cara Acelga por hundirnos serán en vano. O al menos eso espero. Esta vez no me va a pillar desprevenida. Esta vez no. Hasta mañana feonautas.

Una fea en alerta

Septiembre 24, 2007

POR LOS PELOS. Lunes 24 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Menos mal que desde que trabajo en Bulevar me he acostumbrado a dormir con las gafas puestas. Y es que allí he aprendido que uno siempre debe estar preparado para cualquier imprevisto. Y en este caso el contratiempo, como de costumbre, estaba originado por los de siempre: por el par de raterillos engominados. Afortunadamente la llamada de Sandra ha logrado frenar sus planes. ¿Os podéis creer que los he pillado saqueando mi despacho como dos energúmenos? Aunque supongo que eso, al fin y al cabo, ha sido lo de menos. Lo más grave es que el ricitos tratara de convencerme de que estaban buscando folios. A veces pienso que si llega a tener menos luces no nace. ¿Qué se piensa? ¿Que me acabo de caer de la higuera? Estaba claro que buscaban algo más comprometido que un simple paquete de folios. Y al final no les ha quedado más remedio que cantar. Pero no porque les haya dado un arrebato de sinceridad, sino porque lo que quieren es recuperar el maletín con los documentos de la empresa fantasma y no les quedaba otra. Sí, habéis leído bien. Mi querido ex jefe ha perdido el maletín, nuestro salvoconducto a la vida libre. Bueno, más bien debería decir que se lo han robado. ¡Y no sé cómo no lo vi antes! Al Cara Acelga jamás se le ha conocido mujer y verlo besando a la Mantis Pagana era toda una declaración de intenciones, ¿cómo no me di cuenta? Supongo que ya es tarde para lamentarse, el insecto ya se había hecho con el maletín y lo único que podíamos hacer era aflojar la insignificante cifra de 100.000 euros. Pues bien, la idea del par de lumbreras era robarme un cheque, falsificar mi firma y conseguir así el dinero. ¿Se puede caer más bajo? No solo pretendían ocultarme la desaparición del maletín, sino que el paso siguiente era robarme dieciséis millones de las antiguas pesetas. Les debió salir humo por las orejas después de pensar en tan inquebrantable maniobra. Pero, una vez más, les ha salido el tiro por la culata y aquí, una servidora, ha logrado llegar a tiempo y evitar que el dúo sacapuntas volviera a cometer otra ilegalidad de las suyas. Cuando las cosas se han calmado hemos expuesto la situación a Sandra quien ha decidido adelantarnos el dinero. Eso sí, solo es un adelanto que el ricitos y el personajillo tendrán que ir descontando de su sueldo mes a mes. Supongo que se terminó la buena vida para ellos. Sea como sea, al final hemos recuperado lo que nos pertenecía, y aunque toparse con Don Diego suele ser odioso, me ha encantado ver la cara que ha puesto al verme con el maletín entre los brazos. Hasta mañana feonautas.

Una fea salvada por los pelos

Septiembre 21, 2007

CONTANDO LAS HORAS. Viernes 21 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Estoy muy confusa por todo lo que está pasando. Hasta mi mejor amigo me acusa de sentirme celosa de esa modelo insecto de palo. He de reconocer que algo se me remueve por dentro cuando me los imagino juntos y los veo besarse, pero ante todo estoy preocupada. El contenido de ese maletín puede enviarme directamente a la cárcel y no voy a respirar tranquila hasta que lo tenga en mis manos. Espero que el innombrable realmente me devuelva esos documentos. No quiero ni pensar lo que pasaría si las pruebas del delito cayesen en las manos equivocadas. Entiéndase por manos equivocadas las de Don Diego, que no creo que haya manos más equivocadas que ésas en todo el universo. Total, que aquí estoy contando las horas para que el impresentable de mi exjefe me entregue los documentos de una vez por todas. ¿Por qué pondría ayer tantas excusas para no darme el maletín cuando fui a su casa? ¿Acaso tiene algo que esconder? Al menos me ha prometido que mañana sin falta lo tendré. ¿Debería creerle? A mí todo esto me huele a chamusquina, pero me ha asegurado que pase lo que pase no iremos a la cárcel. Espero que lo haya dicho de corazón, y que no sean solo simples palabras de consuelo. Pero con Alvarito nunca se sabe, lo mismo te juega una mala pasada, que le da por hacer el bien supremo así que supongo que no me queda más remedio que esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos.

Menos mal que en casa las cosas están más tranquilas. Mi padre ya está mucho más calmado con todo el tema de la inspección de Hacienda, aunque desde que conoció a Nacho está un poco pesadito. Resulta, que cuando he vuelto a mi casa a la hora de cenar, allí estaba Nacho, arreglando unos asuntillos legales de la comunidad de vecinos con mi padre. El hombre se ha empeñado en que mi amigo se quedara a cenar con nosotros, pero el abogado ya tenía un compromiso. Pues en lugar de dejarle marchar, ha empezado a insistir y a insistir para que nos hiciera compañía. Al final he tenido que sacar a Nacho del apuro pegándole un empujón hasta la puerta. Y es que cuando quiere mi padre puede ser más pesado que un plomo. Cuando al fin he conseguido sacar a Nacho de la encerrona, he tenido que hablar con mi padre seriamente. Y, como no podía ser de otra manera, he conseguido que confiese: quería emparejarnos. Cree que Nacho y yo hacemos muy buena pareja, pero ya le he dicho que esas cosas no se pueden forzar. Ojalá pudiera elegir de quién enamorarme, si la vida fuera tan sencilla nos ahorraríamos muchos quebraderos de cabeza, pero también muchas emociones, y la vida dejaría de ser tan sorprendente. ¿No creéis? Hasta el lunes feonautas.

Una fea a la que le gustan las sorpresas

Septiembre 20, 2007

CALENTAMIENTO GLOBAL. Jueves 20 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Creo que el número de hipócritas del planeta es directamente proporcional al calentamiento global. A mayor temperatura del globo, más idiotas mintiendo por el mundo. Si no, no me explico cómo hay tantos sueltos. Como esa modelo botoxizada que ahora besa al innombrable cuando no hace ni una hora le comía los morros al Cara de Acelga, como le dicen algunas. ¡Qué valor! Y el pazguato de mi ex pensando que esa mujer insecto está loca por él. Él cada día más tonto y ella cada día más fresca. Esa lagarta está claro que quiere vampirizarle y yo, que parezco medio boba, le intento avisar. ¿Por qué? ¿Por qué avisarle si lo que quiero es olvidarle? ¿Acaso el innombrable tiene razón y estoy celosa? Lo reconozco, puede que esté un poco celosa del insecto palo. Y algo me dice que no me fíe de ella, y esto no tiene nada que ver con mis sentimientos hacia el innombrable. Debería avisarle, debería contarle lo que vi. Un momento feonautas, ¿y qué le digo? ¿Que su novia-rollo le engaña con el Cara de Acelga? Pensará que me lo invento porque estoy celosa, y no soporto esa idea porque no estoy celosa. ¿O sí? Solo espero que sea discreto y que no le cuente a esa vampira ninguno de nuestros líos empresariales.

Pero como era de esperar, no me he quedado de brazos cruzados y me he presentado en su casa. Cualquier cosa con tal de asegurarme de que el maletín se encuentra en un lugar seguro. El caso es que el innombrable me ha recibido casi como su madre le trajo al mundo, y después de charlar un buen rato con él en el umbral de su puerta, como si fuera una vendedora de enciclopedias, me ha dejado pasar. Y ha pasado lo que me temía, ha confundido mis intenciones de contarle que vi al mal bicho italiano besando a Don Diego, con un ataque de celos. Pensará que el calentamiento global me afecta a mí también. Pero no me importa, estoy dispuesta a oír este tipo de acusaciones con tal de asegurarme de que el maletín está en buenas manos. Y en este caso, las mejores manos son las mías. Que aunque no son ni más grandes, ni más fuertes que las del innombrable, sí que son más cautas. Parece mentira que estas palabras estén saliendo de mi boca. Supongo que el tiempo me ha enseñado que no se puede andar por el mundo sin cierto recelo, sobre todo cuando lo asuntos que me rodean son del calibre que son. Nunca es tarde para aprender algo nuevo, y pienso llevar el asunto del maletín con la mayor prudencia. Lo único que tengo que conseguir es que el innombrable me lo entregue de una vez. Hasta mañana feonautas.

Una fea cauta

Septiembre 19, 2007

EN BOCA CERRADA… Miércoles 19 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Si os cuento lo que acabo de ver, no os lo creéis. Resulta que iba yo caminando alegremente por la calle de camino a Bulevar totalmente abstraída, pensando en todas las cosas que están pasando últimamente por mi vida: mi relación amor-odio con el innombrable, mi amistad malentendida con Nacho, la inspección de Hacienda… etc, etc, cuando he topado con una imagen espantosa que tardaré mucho tiempo en borrar de mi memoria. Ni Saturno devorando a su hijo provocó una inquietud mayor en mis adentros. Y es que lo que he presenciado no se ve ni el documental más terrorífico. Ahora entiendo esa expresión de “Dios los cría y ellos se juntan”, porque así ha sido. Se han juntado de lo lindo, vamos, que más pegados no podían estar. ¿Queréis que os diga ya de quién se trata o preferís jugar a las adivinanzas? ¿Qué os parece si os digo que he visto a una rata con cara de vegetal besando a una mantis religiosa? Sí, lo que leéis, queridos feonautas, la modelo italiana se estaba pegando el lotazo con nuestro estimado Cara Acelga. Y como hacen todas las hembras de su especie, parecía que lo iba a devorar de un momento a otro. Y está claro que una Mantis como la Comelli debe de ser venenosa. ¿Qué clase de relación pueden tener Don Diego y esa alimaña de Giuma? ¿Acaso hay realmente pasión entre ellos o se trata de un simple devaneo? Me cuesta creer que una mujer en su sano juicio sienta atracción por alguien tan perverso como Don Diego. ¿No será que ese beso era el cierre de algún oscuro negocio? Porque estoy convencida de que la Comelli, a falta de un apretón de manos, cierra sus tratos con un buen apretón de labios. Pero lo más fuerte de todo esto es que yo pesaba que seguía saliendo con don Álvaro. ¿Habrán roto? ¿O ella le estará siendo infiel con su excuñado? Qué cosas tiene la vida, ¿verdad? Anda que ser justo yo la que se topa con ellos… Pero ahora se me plantea una conflicto importante. ¿Debería contarle al innombrable lo que he visto o debería guardármelo para mis adentros? Qué difícil es tomar este tipo de decisiones. A mí me gustaría que me lo dijeran si vieran a mi novio besando a otra. Pero probablemente el innombrable pensará que lo que le digo es fruto de mi imaginación o de un ataque de celos. Pero creo que tiene todo el derecho a saberlo, o por lo menos, debería tantear la situación y enterarme primero de si lo han dejado o siguen saliendo. Aunque conociendo a mi ex probablemente tengan un trato de no exclusividad y cada uno pueda hacer lo que quiera. No sé, el caso es que sé que me va a costar quedarme con la boca cerrada. Aunque ya se sabe que en boca cerrada no entran moscas. Hasta mañana feonautas.

Una fea con la boca entreabierta

Septiembre 18, 2007

VINO, VIÓ, Y VENCIÓ. Martes 18 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

¿Os acordáis que os comenté que mi padre últimamente estaba un poco vinagres? Pues anoche estalló. La angustia pudo con él y terminó proyectando toda su ira contra mí. Carol trató de poner orden pero lo único que consiguió fue un intercambio de insinceras peticiones de perdón. Sin embargo, parece que el cabezota de mi padre ha cambiado de opinión y ha decidido hacer las paces conmigo. Y no sabéis cuánto me alegro porque no soporto estar a malas con él, pero supongo que le cuesta aceptar que ya no soy una niña y tiene miedo de soltarme la manita en este mundo de tiburones. La cuestión es que estaba yo tomando algo con Santi cuando ha aparecido en Bulevar para disculparse por su actitud. Después de toda la palabrería pertinente, y de nuestra cantada reconciliación (porque si una cosa sé es que toda pelea con mi padre termina siempre con un fuerte abrazo), Nacho se ha presentado en la cafetería y, como chica educada que soy, le he presentado a mi progenitor. Bueno, no os podéis ni imaginar el buen rollito que había entre los dos. Ha habido química desde el primer momento. ¿Cómo puede ser que en dos minutos pareciera que se conocían de toda la vida? Lo más increíble es que han tardado unas tres milésimas en reírse de mí en mi cara. Incluso mi padre le ha invitado a sus deliciosas croquetas de pollo, y eso sólo lo hace con los más allegados. Si estás en la lista de croquetas de mi padre, estás en su reducido círculo de confianza. Y parece que Nacho ya tiene medio cuerpo dentro. Así de fácil. Vini, vidi, vinci. Igualito que con mi ex amado, vamos. Que no lo puede ver ni en pintura. Hoy me ha vuelto a repetir que me aleje de él, que solo me traerá problemas y ya le he tranquilizado. Porque de verdad pienso hacerlo. Para empezar voy a vetarle de todas las decisiones profesionales que tomemos en la revista, una falta de precaución más y nos veremos entre rejas. No es más que pura cautela, pero me veo obligada a hacerlo. Al menos hasta que el innombrable me demuestre que controla hasta el último apéndice de su cuerpo. Y me da que va a tener que poner mucho empeño para conseguirlo. Por eso, a partir de ahora las únicas que pinchamos y cortamos somos Sandra y yo, como en los viejos tiempos. Aún no le he comunicado mi decisión al personajillo, y supongo que no será de su agrado pero… ¿conocéis una solución mejor? Lo que sea con tal de cubrirnos las espaldas. Y por ahora lo único que podemos hacer es cuidar ese maletín como si de nuestra propia vida se tratara. Espero que el innombrable haya tomado las precauciones necesarias para hacerlo. Hasta mañana feonautas.

Una fea que pincha y corta.

Septiembre 17, 2007

UN DESCUIDO MUY CARO. Lunes 17 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Lo que ha pasado hoy no tiene nombre. Ya os contaba lo ruin que podía llegar a ser Don Diego, pero está claro que hoy ha tocado fondo. Por si no fuera suficiente humillarme con sus palabras, como en ocasiones anteriores, hoy me ha puesto la mano encima. Ha tratado de arrebatarme el maletín que el cabeza hueca de mi ex amado se ha dejado olvidado en el despacho, y no ha dudado en usar la fuerza para conseguirlo. Menos mal que durante el forcejeo ha aparecido Nacho para poner un poco de calma en medio del torbellino de empujones y boicotear así el empeño del cara acelga de hacerse con lo que no le pertenece. El caso es que me he sentido de lo más humillada. Sólo pensar que esa rata de cloaca me ha puesto las manos encima hace que me entren ganas de cambiarme de ropa para eliminar el olor de su colonia de marca de mi camisa. Ése hombre (por llamarlo de alguna manera) tiene menos escrúpulos de los que yo pensaba. Deberían encerrarle y ponerle una camisa de fuerza para evitar futuros incidentes. Toparme con él ha sido un auténtico chute de adrenalina, ahora estoy tan nerviosa que no sé ni cómo he aguantado las lágrimas cuando he ido a ver al innombrable. Y es que todo esto ha sido por su culpa. Si el muy melón no se hubiera dejado el maletín en su despacho, nada de esto habría ocurrido. ¿Cómo ha sido capaz de ponernos en peligro de esta manera? Entendería que se desentendiera del maletín en casos muy extremos: si le diera un ataque epiléptico, o si alguien hubiera prendido fuego a la empresa, pero el motivo por el que lo ha hecho es tan simplón, que no puedo dejar de enfadarme con él. Una vez más, me ha vuelto a demostrar que lo único que tiene en la cabeza son toneladas y toneladas de serrín. Y pensar que hace nada estuve a punto de caer en sus brazos de nuevo… Cuánto me alegro de no haberlo hecho. Resulta que mi pseudojefe se encontraba en su casa haciendo manitas con su nueva conquista italiana. Y por eso se olvidó el maletín. Por pensar con la bragueta… Total, que cuando he visto aparecer a la flamante modelo me ha dado un ataque de ira, que algunos podrían confundir con celos, pero que ni siquiera yo sé muy bien de dónde ha salido. Me he desquiciado, he perdido los papeles, pero le he dejado bien clarito que no puede perder el maletín de vista. Si ésos documentos caen en manos de un ser como Diego, nuestra próxima cita será el comedor de Alahurín de la Torre. Esperemos que esta vez el innombrable se lo tome más en serio. Hasta mañana feonautas.

Una fea desquiciada

Septiembre 14, 2007

CONFESIONES A MEDIAS. Viernes 14 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Alguien más conoce ahora las irregularidades que el innombrable y yo cometimos en el pasado. Pero afortunadamente ése alguien no es el cara acelga, sino alguien en quien realmente confío: mi amigo Nacho. Y no lo ha descubierto por sí mismo sino que se lo he confesado yo. No le he explicado los pormenores de dichas operaciones, pero sí que tuvimos una etapa turbia en Bulevar. Pensé que nunca le contaría algo así a nadie, pero Nacho me ha demostrado que es un tipo legal y sé que puedo confesarme ante él siempre que quiera, es un verdadero amigo, de los que ya quedan pocos. Y estas oportunidades hay que aprovecharlas. Aunque no le haya dicho mucho, ha sido suficiente para desahogarme de alguna manera. Tanta tensión está terminando conmigo y poder hablar con otras personas sobre el tema me hace bien. Sentía una necesidad urgente de aliviar la carga que llevo sobre los hombros desde que Hacienda pidió las cuentas de la empresa fantasma. Necesitaba confesárselo a alguien de fuera, a alguien que no estuviera implicado, y que sea una persona de firmes principios. Y ése es Nacho. Llevaba ya bastante tiempo dándole vueltas al asunto, no sabía si debía dejarme tirar de la lengua o no, pero al final creo que he hecho lo más lógico: contarle lo justo, sin pelos ni señales, pero ha sido suficiente para comenzar mi catarsis.

Por otra parte, el que está que trina es mi padre. Desde que llegó la maldita carta de Hacienda no hay manera de que me deje respirar tranquila. Por mucho que trato de tranquilizarle diciéndole que solo es una inspección rutinaria, no para de recordarme lo ingenua que fui. Parece que no se da cuenta de que lo pasado, pasado está. Ya no hay vuelta atrás, así que por mucho que me arrepiente o lloriquee ya no hay nada que hacer. Pero supongo que al fin y al cabo, esa es la función de los padres. Recordarnos que hemos metido la pata hasta el fondo para que no volvamos a hacerlo de nuevo. Y mi padre parece un disco rallado con la misma cantinela de siempre. De lo que no hay duda es que el pobre es el que más sufre con todo este embrollo. Sueño con que todo esto se acabe de una vez para volver a verle tranquilo y feliz, disfrutando de la presencia de Carol como él se merece. Pero parece que mis acciones están enturbiando su vida y ya no es el mismo de antes. Como dice Carol se está volviendo un poco “sour”, que viene a ser algo así como que se está volviendo un vinagres. Y a la americana no le falta razón, porque tendrías que ver la cara de pepinillo que tiene últimamente. Espero que todo se solucione pronto aunque solo sea por volver a verle feliz. Hasta el lunes feonautas.

Una fea catártica

Septiembre 13, 2007

EL REENCUENTRO. Jueves 13 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Parece que cuando las cosas se complican siempre aparece el cara acelga para ponerle la guinda al pastel. Por si mis problemas con las cuentas de 21 Servicios editoriales, y con la presencia de mi ex amado en todo este asunto fueran pocos, ahora me toca aguantar las irreverencias de una rata de alcantarilla. Pero lo peor de todo es que Don Diego es un ser mezquino y cruel, no le importa pisotear a los demás para conseguir lo que quiere, y no será la primera vez que lo intenta conmigo. De hecho, me he fijado y suele llevar siempre zapato de suela dura para que un pisotón bien dado sea suficiente. El caso es que, después de un tiempo considerable a la sombra, ahora vuelve a rondar por los pasillos de Bulevar. Y eso no es nada bueno. Quizá una de las peores noticias de los últimos días, y mira que han pasado cosas. Pero el cara acelga me da pánico, y no sin motivo porque estoy convencida de que durante esta tregua ha estado reorganizándose, estrujándose el cerebro para encontrar una manera de derrumbar el castillo de naipes que llevamos levantando desde su última aparición que, si no recuerdo mal, fue cuando al fin Sandra se atrevió a enfrentarse a su hermano con un par de narices. Estamos en un momento crucial, en el que cualquier fisura en la empresa puede dar lugar a una nueva guerra. Y es que Don Diego no va a pasar ni una por alto. Viene con energías renovadas y muchas ganas de salirse con la suya. Y algo me dice que quizá esta vez le va a ser más fácil que nunca. Porque nos hemos pillado los dedos con la empresa fantasma y se lo hemos puesto en bandeja.

Pero por otra parte, si he logrado superar la dura prueba con mi ex amado ex jefe, si he logrado eludir sus encantos, soy capaz de superar cualquier cosa en este mundo. Al fin y al cabo, luchar contra los avatares del corazón es mucho más complicado que luchar contra cualquier otra cosa, ya sea contra una catástrofe natural o contra un loco de atar como es nuestro amigo el repeinado. Sea como sea, lo que tengo claro es que voy a poner toda la carne en el asador para derrotar a Don Diego, no pienso dejar que se salga con la suya, sea cual sea su plan. Pero alguno hay seguro porque esas ojeras perennes en su cara, reflejan que sigue habiendo algo que le impide pegar ojo. Y ese algo, supongo que es lo de siempre: la mesa del innombrable. Hasta que el gominas no logre sentarse en ella, no parará de maquinar. Menos mal que en Bulevar estamos más que acostumbrados a luchar contra viento y marea. Y hasta ahora parece que las cosas nos han ido saliendo medianamente bien. Cruzo los dedos para que se repita el milagro. Hasta mañana feonautas.

Una fea con los dedos cruzados.

Septiembre 12, 2007

EXPLOTA EXPLOTAME EXPLO… Miércoles 12 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Exploté. En algún momento tenía que hacerlo, y ése momento ha llegado. El destino ha vuelto a reunirme, en contra de mi voluntad, con el innombrable. El ricitos alérgico, en un ataque de piromanía, quemó los libros de cuentas de 21 Servicios Editoriales y nos ha tocado quedarnos al personajillo y a mí trabajando codo con codo durante toda la noche para poner las cosas en orden. Sé que es solo eso: una noche más dejándonos la piel en la revista. Su piel y la mía, aunque cada uno en su sitio. Me duele tanto recordar lo mucho que sufrí al saber que el amor que juraba sentir por mi solo era parte de una farsa, que se me hace tremendamente difícil que volvamos a ser un equipo. Me resulta absolutamente artificial actuar como si nada hubiera pasado. Pero no estoy dispuesta a decaer. O mejor dicho, no lo estaba, porque ya es tarde. Pensé que solucionaríamos el asunto y luego pasaría de una vez por todas y para siempre ésa página de mi vida tan dolorosa. Creía que lo tenía superado, pero al ver su piel no he podido evitar las noches que pasmos juntos, besándonos, acariciándonos hasta el amanecer. Quiero dejar de sentir esto que siento por el innombrable pero quizá sea demasiado tarde. Me siento como un insecto atrapado en una telaraña. Pero cuanto más lucho por escapar, más me enredo en ella.

Mi huida al baño, lejos de mi intención de pasar desapercibida, no ha servido más que para llamar la atención del personajillo. Se ha dado cuenta de que lucho contra mi instinto, y contra algo mucho más difícil: mis sentimientos. Y es que mi ex amado tiene un don: el de oler a sus víctimas. Y acude a ellas como los tiburones a la sangre. Así que a los dos segundos de desaparecer ya lo tenía aleteando a mi alrededor. Aleteando y respirando cada vez más cerca de mi. Tan cerca que acariciaba mi cuello con su aliento. Tan cerca que todo el vello de mi cuerpo se ha disparado, como si fueran lanzas irguiéndose en guardia contra una amenaza externa. Y esa amenaza es él, el innombrable. Él es el único que consigue que mis piernas flaqueen, que se me corte la respiración y que con solo una mirada un escalofrío recorra toda mi columna vertebral, desde los riñones hasta el cuello. Vértebra por vértebra. El caso es que ahora lo tengo a menos de dos centímetros, tratando de hacerme caer en la tentación. Pero esta vez no pienso morder la manzana. ¿O sí? Amigos, estoy más confusa que nunca. ¿A quién obedezco? ¿A la cabeza o al corazón? Hasta mañana feonautas.

Una fea abrumada

Septiembre 11, 2007

DE GUATEMALA EN GUATEPEOR Martes 11 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

He metido la pata hasta el fondo. Después de haberle llamado de todo menos guapo a mi amado ex jefe no tuve más remedio que pedirle disculpas por haberle juzgado sin tener ninguna prueba. Puede que tenga razón y que soy capaz de creer a una desconocida antes que a él, pero es que después de todas sus confabulaciones es lógico que lo haga, porque como todos bien sabéis el personajillo miente más que habla. El caso es que traté de disculparme y lo único que conseguí fue levantar las ampollas del pasado. No sé porqué me puse a la defensiva y en lugar de dejar las cosas como estaban se me ocurrió recordarle que aún espero una disculpa de sus labios. Fue como si estuviéramos lanzándonos una patata caliente el uno al otro sin mayor fin que el de no quemarnos los dedos. Lo que significa que si tú no te quemas, quemas al de enfrente. Y algo así nos pasó. Queríamos defendernos y al mismo tiempo ofender, cosa que últimamente, y como habréis observado, no se nos da nada mal. Total, que entre lanzamiento y lanzamiento nos dijimos de todo. Yo le llamé orgulloso, el a mí desconfiada… quizá los dos tengamos parte de razón. Yo ya no me fío ni de mi propia sombra, y él no ha sabido pedirme perdón, al menos no el perdón que yo espero. Total, que entre pitos y flautas, y con los dedos en carne viva, tuvo que ser Richard el que nos desenzarzara de la pelea, eso sí de manera involuntaria porque llegó tan escandalizado que no le dio tiempo ni a prestar atención a nuestra conversación. Irrumpió en mi despacho como un huracán descontrolado poniendo así fin a la disputa. Y es que ayer se me olvidó contaros un pequeño detalle… nada importante, un nimio pormenor. Y es que una ráfaga de ira se apoderó de mi cuerpo haciendo que perdiera el control, y no se me pasó otra cosa por la cabeza que derramar un vasito de caipiroska sobre el escote de la estupenda Comelli. Supongo que no tuve otra manera de boicotear la sesión de fotos, ya que amordazar a nuestro querido Richard me parecía demasiado extremo. No estoy orgullosa de lo que hice pero supongo que su vanidad pudo más que mi aguante. No sabéis cómo he echado de menos a Chusa después de esto, lo que habría disfrutado, con lo que le gustan estas cosas… Total, que cuando parecía que algo horrible iba a sucederme, ya que la “bagnata” Comelli amenazaba con denunciarme, ocurre algo peor. Aparece mi padre, como una auténtica bala en el despacho de mi ex amado ex jefe. ¿Por qué tantas prisas? Por algo muy muy malo. Mi padre no venía solo. Traía en sus manos una carta de Hacienda, y no es ni una felicitación navideña ni mi devolución de la declaración de la renta. Exigen las cuentas de 21 Servicios Editoriales para una inspección. ¿Veis como las cosas siempre pueden ir a peor? Hasta mañana feonautas.

Una fea guatemalteca

Septiembre 10, 2007

VER PARA CREER Lunes 10 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Si no lo veo no lo creo. Ha vuelto a pasar. He vuelto a encontrar a mi ex en actitud comprometida. Pensaréis que estoy loca y que me repito más que el ajo, pero no es la misma historia que os conté el otro día. No estoy perdiendo la memoria, no. ¡Es que ha vuelto a pasar! De nuevo he pillado a mi ex besando a un mujer en su despacho y esta vez no era la increíble Giuma Comelli Dos Santos sino otra modelo. ¿Os imagináis quien? ¿No? Pues agarraos bien los bajos que ahí va el bombazo: Ana Valverde. Sí, esa niñita de rostro angelical a la que mi ex amado prometió la portada y luego arrebató en menos que canta un gallo. Por si no fuera suficiente aplastar sus ilusiones con la misma habilidad con la que una apisonadora achica el cemento, al personajillo no se le ocurre otra cosa que aprovecharse de su inocente inexperiencia. ¿Cómo ha sido capaz de hacer algo así?

Aunque pensándolo bien no sé porqué me sorprendo tanto, está más que demostrado que mi ex amado ex jefe es incapaz de dominar sus instintos, incapaz de desaprovechar una oportunidad en la que poner en práctica su poder de seducción. Triste, pero cierto. Tan cierto como el aire que respiro. Lo peor de todo es que sigo quedándome petrificada cada vez que sucede algo así. Y a estas alturas, ¿de qué me sorprendo? Si conmigo hizo lo mismo… Me da tanta lástima que no sé ni cómo reaccionar. No sé si enfadarme, ignorarle o simplemente echarme a llorar. Pero no os preocupéis, que en caso de que caigan algunas gotas, no serán de tristeza, sino de rabia. ¿Es posible que no vaya a cambiar nunca? Y algunos me pedís que deje de llamarle el innombrable, pero ¿cómo voy a llamarle sino? ¡Si lo que hace no tiene nombre! Y no solo es innombrable sino in-todo: inadecuado, inaceptable, inagotable, inaguantable, incoherente, incorregible… así podría seguir líneas y líneas enteras. Espero que comprendáis mi desesperación porque por mucho que lo intento no puedo creer lo que acabo de presenciar, es como si todas las dudas sobre lo que sentía por él se hubieran desvanecido de golpe y porrazo. Me ha defraudado tantísimo abrir esa puerta que ni siquiera me ha dolido verlos ahí pegados el uno al otro. Mi decepción, que abarca hasta el último resquicio de mi cuerpo, no me ha dejado siquiera sentir un mínimo de celos. Lo único que siento es frustración y desprecio por el hombre al que cierto día amé. Y a pesar de mis dioptrías de dos dígitos, sigo sin entender qué pude ver en él. Hasta mañana feonautas.

Una fea in-tranquila

Septiembre 07, 2007

CON LOS PUNTOS SOBRE LAS ÍES. Viernes 7 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Lo que me faltaba por oír. Al innombrable le ha dado por compararme con su anterior ex. Dice que tengo celos de Giuma y que he reaccionado igual que lo habría hecho Doña Cayetana. ¿Será verdad que me he comportado como la antigua ex del innombrable? Yo reconozco que cuando la he visto besando a esa modelo algo se me ha removido por dentro… Una mezcla de sorpresa, indignación y ganas de vomitar. Sí, quizá sea algo parecido a los celos, pero aún así sé que actúo correctamente al intentar devolverle a Ana Valverde la portada que le corresponde. Volvemos al tema de siempre, a que hay que aprender a separar lo personal de lo profesional, y en este caso, aunque me haya molestado ver a mi ex conquistando a otra mujer, pienso hacer que el innombrable aprenda a tratar a las personas con consideración y respeto. Aunque sea lo último que haga en mi vida. Ya está bien de engañar a los demás y de aprovecharse de ellos. Ana ha abandonado su antiguo trabajo para dedicarse en cuerpo y alma a la revista, y ahora la dejamos en la estacada solo porque a nuestro querido Alvarito se le antoja. ¿No se da cuenta de que está poniéndole una gran zancadilla a una chica que acaba de empezar en esto? Le está robando la oportunidad que le prometió, sin importarle el daño que le haya podido hacer. Pero parece que al innombrable todo esto le resbala. Lo importante es que ha podido beneficiarse una vez más de sus decisiones profesionales. Y encima tiene la sangre fría de mofarse de mí llamándome Sor Beatriz Pérez, cuando lo único que estoy haciendo es intentar que haya un poquito de justicia en la revista. Y aunque el chantaje no es mi fuerte, no he tenido más remedio que recordarle que, con el apoyo de Sandra, el marcador queda 2-1, lo que significa que, o nos apoya, o rompemos el pacto que hicimos y volvemos al principio, donde las que cortábamos el bacalao éramos Sandra y yo. Por supuesto, no ha tenido más remedio que aceptar mi decisión, eso sí, a regañadientes, y haciéndome saber que me estoy convirtiendo en una verdadera déspota. Pero no me importa que me llame así porque sé que no es cierto, solo he tenido que apretarle un poco las tuercas para hacerle colaborar. Y lo ha hecho. Me ha entregado la copia del contrato de Guima, y necesitamos rescindirlo como sea. Ana tendrá su puesto en la portada como que me llamo Beatriz Pérez Pinzón. Aunque parece que las cosas no van a ser tan fáciles, pues me acaba de decir mi querido amigo el abogado que el contrato de la modelo italiana es un contrato blindado. A ver cómo salimos de ésta… Hasta el lunes feonautas.

Una fea luchadora.

Septiembre 06, 2007

CON EL CORAZÓN EN UN PUÑO. Jueves 6 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Algunas personas nunca cambian, y supongo que el innombrable es una de ellas. Estaba convencida de que en cierto modo había mejorado, de que ya no era tan tramposo como antes, pero me equivocaba. Sigue siendo igual de impostor que antes, o quizá incluso más. Ayer fue un día alegre, estaba pletórica por la decisión de incorporar a Ana Valverde, la nueva modelo, en las filas de Bulevar 21. Me parecía una idea de lo más acertada, y con Sandra y Álvaro de mi lado, parecía que todo iba viento en popa. Ana es el golpe de aire fresco que la revista necesita, el toque de naturalidad y cercanía que solo una chica de sus características nos puede regalar. Sin embargo, hoy mi ex amado se ha encargado de dejarla sentada en el banquillo. Por lo visto, ha conseguido convencer a la espectacular Giuma Comelli Dos Santos para que sea la imagen del 30 aniversario de la revista. ¿Cómo ha podido hacer algo así? ¿Cómo ha podido incumplir su palabra de esta manera? Con esta decisión, respaldada por el resto de la junta, dejamos a Ana con el trasero al aire. Le habíamos prometido un trabajo, le habíamos prometido ser la portada del especial, pero parece que a nadie le importa que sea su primera gran oportunidad en el mundo de la moda. Me siento absolutamente incapaz de comunicarle este inoportuno e inesperado cambio de opinión. Pero, como siempre, me toca a mí dar la cara por el innombrable. Cuando me ha dicho que estaba demasiado ocupado para atender a Ana, me lo he creído, y me he disculpado en su nombre. Sin embargo algo me decía que no era suficiente, que él era el culpable de esta situación y la chica se merecía una disculpa de su propia boca. En qué momento se me ocurrió aparecer en su despacho. Si pudiera volver atrás habría dejado a Ana marcharse sin más, pero ya es tarde. Cuando he abierto la puerta de mi ex jefe, he visto algo que no lograré borrar de mi cabeza en mucho tiempo. No sé qué he sentido antes, si el pinchazo tan fuerte que me ha dado en el corazón o el ardor tan tremendo que me recorría el estómago, como si me hubiera tragado una cerilla en llamas. Ahí estaba él, tumbado en su sofá con aquella impresionante mujer comiéndole a besos hasta dejarle seco. Imaginaos lo concentrados que estaban que ni siquiera se han dado cuenta de que he abierto la puerta. Feonautas, siento como si alguien me estuviera oprimiendo el corazón con una gran mano de hierro, que aprieta y aprieta hasta reducirlo al tamaño de una lenteja. ¿Por qué es tan difícil querer a alguien? ¿Por qué es imposible borrarlo de tu memoria cuando todo ha pasado? Hasta mañana feonautas.

Una fea con el corazón reducido

Septiembre 05, 2007

DESCUBRIENDO A ANA. Miércoles 5 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Después de toda la marejada emocional que he vivido estos últimos días, el personajillo y yo volvemos a trabajar codo con codo. Mi ex amado ha convencido a la junta para apostar por una nueva modelo para la portada del especial 30 aniversario de Bulevar 21. Ha sido más fácil que otras veces, aunque ha terminado como siempre: con un fuerte portazo de Doña Cayetana. ¿Pero qué sería de una junta sin la mala baba de la pelos leoninos? Entiendo que prefiera una modelo de reconocido prestigio y amplia trayectoria para el especial pero ante la imposibilidad de encontrar a una, ésta era la mejor solución y no ha tenido más remedio que apoyarla. Además, tal y como he tratado de explicarle al hombrecillo, está bien romper las reglas de vez en cuando, demostrar al público que somos una empresa innovadora, y que, a diferencia de otras revistas, nos gusta sorprender a nuestros lectores. Incluso Richard y Sandra se han quedado contentos con las fotos de Ana, esta nueva chica, de rostro fresco, y mirada arrolladora, descubierta por Benito. No es la primera vez que nos arriesgamos en algo así y la última vez que lo hicimos fue un auténtico éxito de ventas. ¿Os acordáis del especial Mujeres de verdad? Fue todo un bombazo, aunque Richard siga insistiendo en que tenía menos glamour que el chorizo de Cantimpalo. Pero estoy convencida de que este número va a ser un auténtico ascenso al Olimpo de las revistas, gracias a Ana Bulevar 21 se va a colocar por encima de las grandes publicaciones del momento. La verdad es que me ha sorprendido gratamente que mi ex haya apoyado mi idea casi desde el comienzo. Sus decisiones profesionales suelen ser bastante acertadas, y si confía en mi será porque no es tan descabellada mi propuesta. Eso sí, el pobre ha tenido que soportar una especie de ataque de celos pasados de Doña Cayetana, que le ha recordado que podría llamar a cualquiera de las doscientas modelos que tiene en su agenda para salir en la portada. Doscientas modelos ex amantes. Toma ya. La verdad es que no sé cómo la pobre pudo aguantar tanto tiempo con el personajillo sin darse cuenta de sus infidelidades (aunque no sé si soy la más apropiada para decir esto). Supongo que es normal que aún se sienta herida y por eso le dan esos arrebatos tan espontáneos. Doña Cayetana es una mujer de carácter, y manifiesta lo que siente sin ningún problema. Yo, sin embargo, parece que en vez de sangre, tengo horchata en las venas, pero no me gusta levantar la voz salvo cuando es estrictamente necesario. Somos como el día y la noche pero tenemos algo muy importante en común, y es que las dos hemos sufrido por el amor del mismo hombre. Hasta mañana feonautas.

Una fea innovadora

Septiembre 04, 2007

LA GRAN HOUDINI. Martes 4 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Ha pasado lo inevitable. Después de la declaración de ayer no tengo ninguna gana de cruzarme con Nacho. Me siento incómoda cuando lo tengo cerca porque no sé cómo reaccionar. Me está entrando complejo de quinceañera, pero por mucho que trato de comportarme como una adulta, no lo consigo. Es ver a Nacho y correr los cien metros lisos en la dirección contraria. Y teniendo en cuenta lo pequeño que es Bulevar, llevo toda la mañana de un lado para otro, aún no he tenido tiempo ni de recuperar el aliento. Yo pensaba que sentía algo por él, algo más allá de la amistad, pero me he dado cuenta de que no es ni de lejos, lo que sentí por el personajillo en su día. El hombrecillo hacía que algo creciera dentro de mi pecho, con tanta intensidad, que sentía que mi corazón terminaría estallando en medio de la oficina, dejando el despacho salpicado de pequeñas gotitas de amor. Ahora me doy cuenta de que por Nacho solo sentía cariño, aunque lo que noto al tenerlo cerca es una pizca de aborrecimiento. ¿Cómo puede ser que de la noche a la mañana mis sentimientos cambien de esta manera? ¿Por qué le he cogido manía por el simple hecho de gustarle? Supongo que no estoy siendo justa con él, pero me sale de lo más profundo de mi ser evitarle a toda costa.

Lo peor de todo es que se ha dado cuenta de mis trucos escapistas. Nacho ha descubierto que me siento incómoda a su lado, de que desparezco por arte de magia cuando lo tengo cerca. Me siento ridícula por haberme comportado así con él, al fin y al cabo lo único que ha hecho ha sido decirme algo bonito, y yo no he sabido recibirlo en condiciones. Ni siquiera le he dado las gracias por ser valiente, por haberme dicho lo que siente. El caso es que ya es demasiado tarde para adoptar una postura más madura, Nacho se cambia de despacho, y quizá sea lo mejor para ambos. Solo espero que este acontecimiento no termine con la amistad que habíamos entablado, aunque está claro que tendrá que pasar un tiempo para retomarla con la misma intensidad. Cuando pensaba que mi vida volvía a cobrar un nuevo rumbo, y que tenía superados mis sentimientos hacia el innombrable, descubro que lo que creía sentir por Nacho no era más que una cortina de humo. ¿Por qué? ¿Por qué no puedo sentir por Nacho lo mismo que por mi ex? Nacho es el hombre que toda mujer querría tener a su lado, es perfecto: guapo, inteligente, buena persona… pero no estoy enamorada de él. Supongo que no hacen falta más motivos. Pero… ¿significa esto que nunca más me enamoraré de ningún otro hombre? ¿Significa esto que estaré enamorada del personajillo por el resto de mi vida? Hasta mañana feonautas.

Una fea escapista

Septiembre 03, 2007

SIN PALABRAS. Lunes 3 de septiembre de 2007

Queridos feonautas:

Si os cuento lo que me ha pasado hoy, no me creéis. ¿Os acordáis de mi amigo Nacho, el abogado del que tanto os hablo últimamente? Pues bien, se me ha declarado. Lo que leéis. Me ha dicho que le gusto. Así. Tal cual. Ha respirado profundo y luego ha soltado la bomba. Placa. Me gustas, dice. Imaginaos la cara que se me ha quedado, ¿cómo se encaja una frase así? Dicen que esas cosas se ven venir, pero yo estaba de lo más indefensa cuando el chico se ha lanzado a la piscina, porque se ha lanzado, y de cabeza. El problema es que no aún no tengo muy claro si la piscina está llena o vacía. ¿Es normal que me cueste tanto pensar qué debo sentir por él? Lo normal es que me pusiera contenta, ¿no? O sino… que lo rechazara sin hacerle sufrir más, pero me he quedado de piedra, literalmente. No puedo mover ni uno solo de mis músculos, es como si todo mi cuerpo se hubiera quedado agarrotado con sus palabras. Y lo curioso es que tampoco debería haberme pillado tan desprevenida, al fin y al cabo pasamos mucho tiempo juntos y compartimos unas cuantas aficiones. ¿No es tan descabellado que me muestre sus sentimientos, no? ¿O quizá se ha precipitado? Ay, estoy hecha un lío, lo único que sé es que debería decir algo pero es como si todo mi vocabulario hubiera desaparecido de mi cabeza por arte de magia.

Pero ¿y si en realidad se refiere a que le gusto como amiga? A lo mejor es su forma de decir que lo pasa en grande conmigo y que se alegra de que nos llevemos tan bien. O quizá no le haya oído bien y en realidad ha dicho que lo que le gusta es mi chándal. Lo que está claro es que le estoy dando vueltas a algo que solo él puede responder. Pero… ¿qué le digo? No puedo arriesgarme hasta no saber a qué se refiere. Aunque bueno, siempre me queda la opción de escapar si hago mucho el ridículo, que para eso tengo la bici a medio metro. Feonautas, nunca pensé que una frase tan inocente fuera a poner todo mi mundo patas arriba. Pensé que precisamente eso era lo que quería oír de boca de Nacho, sin embargo, ahora que lo ha hecho desearía no haberlo oído, al menos no por el momento, hasta que no tenga las cosas más claras. ¿Por qué somos tan complicados los humanos? Lo único que quiero es pasar lo más desapercibida posible ante sus ojos. El problema es que ahora es el momento menos apropiado para hacerlo, le debo una respuesta pero me siento incapaz de abrir la boca. Necesito que alguien me saque de aquí cuanto antes. Solo me queda cruzar los dedos y esperar. Hasta mañana feonautas.

Una fea sin palabras

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