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Noviembre 30, 2007

ESPERANDO LO INESPERADO Viernes 30 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Aquí estoy. A pesar del sufrimiento y del daño que el Innombrable me ha causado he tenido la fuerza y la valentía suficientes para acercarme a la cárcel cuando todos los demás le han dejado tirado, incluido su padre. ¿Soy una estúpida? Sé que muchos de vosotros pensáis que si, pero yo creo que me habría sentido peor aún si no hubiese venido. Al fin y al cabo la compasión es lo que nos hace humanos. Además, ¿qué tengo que perder? Entre nosotros hay un grueso cristal que nos separa. No puedo flaquear, la ventana impide que me lance a sus brazos como una niñita desvalida y eso es un verdadero alivio. Además, si me dice algo que no quiero oír no tengo más que darme la vuelta y marcharme. No puede seguirme. No puede seguir hiriéndome si yo se lo impido. ¿Lo veis, feonautas? Estoy a la defensiva y mi ex amado aún no ha aparecido. No paro de pensar en cómo actuar cuando empiece a humillarme pero ¿por qué pienso que va a volver a hacerlo? ¿Acaso es tan horrible como lo pinto? No sé cuál será su reacción al verme hoy aquí, pero teniendo en cuenta que nadie más que Gonzalo viene a verle, supongo que le hará ilusión. No digo que las visitas de Gonzalo no sean placenteras, pero sí algo monótonas.

Parece que tiene algún compromiso porque está tardando en aparecer… Quizá se encuentre mal o a lo mejor está internado en la enfermería. Don Diego me dijo que le dieron una buena paliza y que se encontraba bastante mal. Eso, o que le da vergüenza aparecer con la cara desfigurada. Conforme pasan lo minutos más nerviosa estoy. Es como si fuera a una entrevista de trabajo. Voy concienciada y si nada más llegar me atienden, no tengo ningún tipo de nervio, pero cómo me hagan esperar… Y eso es lo que me está pasando, que la espera está terminando conmigo, con mi autocontrol y con mi calma. ¿Dónde se habrá metido? Que esto es una cárcel, no un centro comercial. No creo que haya muchas opciones… o sí. Alguien se acerca a mí y ocupa su lugar. Pero no es él. Es el carcelero. Esto sí que no me lo esperaba, feonautas: el innombrable ha rechazado mi visita. ¿A qué juega ahora? Hubiera preferido que me hubiese insultado, humillado… ya sabéis, todo a lo que venía preparada. Pero no que me ignorara, eso no lo tenía planeado. Dirán que las mujeres somos complicadas, pero yo a este hombre lo entiendo cada vez menos. Hasta el lunes feonautas.

Una fea a cuadros.

Noviembre 29, 2007

CON LAS MANOS EN LA MASA Jueves 29 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Mi visita a la cárcel ha tenido que esperar. No es que no tenga ganas de ver al Innombrable, pues a pesar de las cosas tan horribles que me dijo, algo dentro de mí me pide a gritos volver a sentirle cerca. Ya lo sé, feonautas, eso se llama masoquismo, pero yo soy así y no puedo remediarlo. Se ve que me gusta sufrir, ser humillada, vapuleada o al menos esa es la impresión que debéis tener de mí. Trato de convencerme de que las palabras que dijo aquél día eran consecuencia de la picadura de algún exótico insecto que te hace decir cosas feas a los que más quieres. Es la única explicación que mi débil músculo del amor entiende. Aún se me encoge cuando reproduzco sus palabras en mi cabeza, pero he de hacerme a la idea de que eso es lo que hay y punto. No pienso darle más vueltas a algo que no es más que una ilusión, un sueño, y lo peor de todo, un sueño que nunca fue compartido. No estoy de acuerdo con eso que dicen de que soñar es gratis, porque a mí me ha salido muy pero que muy caro. Soñar será gratis si no te implicas emocionalmente, pero ¿es eso posible? ¿Idealizar algo sin implicarte? La gente sueña cosas grandes, bonitas, casi imposibles pero de alguna realizables. ¿Cómo no va a afectarte? Ver cómo tus sueños se desmoronan es como una especie de fracaso personal pero a nivel cósmico. Y eso es lo que me ha pasado a mí con mis sueños: que se fueron al garete en cuestión de minutos.

Lo que quiero decir con todo esto es que a pesar del rechazo de mi ex, yo sigo con la firme intención de ir a verle. Sin embargo, las cosas en Bulevar se han complicado y nuestro reencuentro tendrá que esperar. Lo primero es lo primero. Y evitar que el Cara Acelga se salga con la suya va antes que cualquier otra cosa. Antes, incluso, que mi corazón. Al fin y al cabo, siempre hay tiempo para que me rompan el corazón una vez más, que probablemente sea lo que pase cuando vuelva a ver a mi ex amado ex jefe. Total, que para conseguir frenarle los pies al fétido Don Diego, Nacho y yo nos hemos montado una performance en plan Pimpinela, y no debemos hacerlo tan mal porque la camarera del Hotel ha terminado dándonos las llaves que necesitábamos. Nuestro plan: entrar en la habitación de Lecter y hacernos así con las pruebas que ratifican todo lo que conté en la junta, que Bulevar está en negociaciones con el Grupo Lecter. Y… ¡bingo! Lo hemos encontrado. El problema es que ahora a quienes van a encontrar es a nosotros. En una habitación ajena y con las manos en la masa. A ver cómo salimos de esta… Hasta mañana feonautas.

Una fea con las manos en la masa.

Noviembre 28, 2007

CARTA DE UNA DESCONOCIDA Miércoles 28 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Aquí sigo en mi particular cruzada contra la venta de Bulevar 21. Don Diego se hace el sueco y asegura a la junta que no tiene ni idea de lo que hablo. Entiendo que para ellos resulta difícil de creer algo tan terrible, pero no es la primera vez que el Cara Acelga pone a la revista en peligro y ellos lo saben. ¿Por qué no me creen? Me duele que pongan en entredicho mis palabras, sobre todo Don Francisco, mi ex suegro. Dice que prefiere apoyar a la ratilla de Don Diego antes que apoyar a una desconocida, uséase a mí. Desconocida dice. Me ha impactado tanto que ni siquiera he podido reaccionar. He hecho oídos sordos a sus palabras, bueno, a esa palabra en concreto: desconocida. Una desconocida es una persona a la que no has visto nunca. Desconocida viene del verbo desconocer: no conocer, y a mí me conoce de sobra, aunque solo sea porque intentó que me pudriera en la cárcel para salvar así a su hijito del alma. Pero que me llame como quiera, con todos los problemas que tengo ahora mismo la verdad es que no debería ni detenerme en este tipo de reflexiones. El caso es que entre eso y que me acusa de hacerme con las acciones de Sandra de forma premeditada, creo que me va a costar mucho reclutar soldados para mi pequeño ejército. Dice que a él no lo convenzo con mi palabrería. Ahora lo único que puedo hacer es probar que lo que digo es cierto.

Y aunque el Cara Acelga trate de ponérmelo difícil asaltándome en el baño, como una cucarachilla, pienso demostrar que pretende vender la revista. Lo más gracioso es que me acusa de manía persecutoria, a mí, cuando lo único que le ha faltado ha sido aparecer como un jackbox en mi bote de lápices. Pero bueno, si mi juego de espías, como lo llama él, le inquieta, será porque estoy cerca de algo importante. Así que, en contra de lo que pretendía, lo único que ha conseguido es producirme más ganas de seguir investigando. Solo un pequeño detalle ha interferido en mis investigaciones. Por lo visto al innombrable le han arreado una buena paliza en la cárcel. No quiero ni pensar qué estaría haciendo… pero tengo que ir a verle. Nacho no cree que sea buena idea, pero… ¿Qué es otro error más en mi amplia lista? Solo quiero cerciorarme de que está bien y de que le están proporcionando los cuidados necesarios. Solo eso. Ya sé que no voy a sacar nada bueno de mi visita, pero me siento en la obligación de hacerlo. Eso sí, quizá tenga que resolver otros asuntillos urgentes antes. Hasta mañana feonautas.

Una fea hasta arriba de trabajo.

Noviembre 27, 2007

CREE EL LADRÓN… Martes 27 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

He aceptado. Sandra me ha convencido para firmar el papelito que me convierte en accionista mayoritaria de Bulevar 21. Algunos pensaréis que estoy loca, ya sé que es una gran responsabilidad, pero es la única manera de que Sandra se marche tranquila. Al principio me ha costado decidirme, no voy a negar que los minutillos que he tenido para pensarlo se me han hecho eternos. Era como si alguien hubiera ralentizado el tiempo o como si mi mente, consciente del escaso tiempo que tenía, hubiese comenzado a funcionar a todo trapo, convirtiendo los minutos en horas y los segundos en minutos. Así que aunque a vosotros os parezca que he podido tomar una decisión precipitada, debéis saber que le he dado más vueltas de lo que imagináis. Además, el hecho de que a Nacho también le pareciera la mejor opción, me ha hecho afianzarme en mi osadía. Porque, meditada o no, no deja de ser una gran osadía. Sin embargo, y como era de esperar, el que no se lo ha tomado tan bien ha sido mi padre. Le he tenido que explicar que soy la única que puede impedir que se cumplan los planes del Cara Acelga. Pero no le ha parecido suficiente motivo para volver a situarme en el ojo del huracán. Menos mal que Carol me ha defendido a capa y espada. Ella sí que sabe meterlo en cintura. Y qué maravilla. Con un simple stop it! consigue que esa fierecilla que lleva dentro se convierta en un manso corderito.

No obstante, la reacción de mi padre no es nada comparada con la de la junta. Cómo no, el Cara Acelga no ha dudado en acusarme de falsa y aprovechada. Piensa, o quiere hacer pensar a los demás, que mi amistad con Sandra no era más que una tapadera para hacerme con las acciones de la revista. Lo que Diego no entiende es que no todos somos como él. Ya conocéis el dicho del ladrón. Pues eso. Aunque supongo que cuando uno ve las cosas desde un único punto de vista, se te cierra tanto la mente, que es casi imposible comprender algo diferente. Y eso es lo que le pasa al mayor de los De la Vega, que no entiende que la amistad no tiene ningún fin. Yo soy amiga de Sandra porque quiero, no porque necesite nada de ella. Y lo mismo sucede a la inversa. Sino no sería amistad, sino un simple intercambio de intereses. Y esto no significa que no nos hayamos hecho favores la una a la otra, porque ya sabéis que nos hemos ayudado cientos de veces, pero por iniciativa propia, y sin pedir nada a cambio. Eso es algo que el Cara Acelga jamás llegará a comprender. Y alguien así, no se merece estar en la dirección de Bulevar 21, y mucho menos vender esta revista a manos extranjeras. Pienso hacer lo que esté en mis manos para impedirlo.
Hasta mañana feonautas.

Una fea sin condición.

Noviembre 26, 2007

EL MUNDO AL REVÉS Lunes 26 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Por un momento he tenido la impresión de convertirme en figura de cera. La proposición de Sandra me ha dejado clavada como una chincheta pisada en un suelo de madera. ¿Habrá perdido el juicio? Yo comprendo que confíe en mí y esas cosas, pero convertirme en accionista mayoritaria de Bulevar me parece un exceso, y más aún por mi parte aceptar algo tan… tan… ¿honorable? Es verdad que Sandra no tiene más remedio que marcharse para poner a salvo la adopción de Paula pero dejar en mis manos su segundo bien más preciado es de locos. No puede hacer algo así. Bueno, poder puede porque lo ha hecho, pero… ¿Debería llamar al psiquiatra? Quizá el médico no fuese tan desencaminado y hayan comenzado a manifestarse los primeros síntomas de los que tanto habló. Alguien cuerdo no puede regalarte su paquete de acciones como si fuera un regalo de navidad. ¿Y si después se arrepiente? ¿Y si no estoy preparada para poseer semejante poder? Que vale que me he dejado la piel en esta revista pero eso no me da derecho a mandar sobre ella. A tener el poder absoluto. Uffff, acaba de recorrerme un enorme escalofrío por la espalda. Poder absoluto. Otra vez. Pero no nos desvinculemos del tema que nos atañe, aceptar algo así sería como robarle. Porque esta no es una de esas cosas que se pueden compartir, como un superpoder o algo así, sino que si Sandra me lo da, se queda sin ello. Y eso no es justo.

Por otra parte, si ha decidido hacer algo así será porque le ha dado muchas vueltas. El Cara Acelga está más cerca que nunca de hacerse con todas las acciones de la revista y eso es algo que tenemos que evitar por todos los medios. Es cierto que con Sandra lejos no vamos a conseguir frenarle los pies, no al menos a la velocidad que deberíamos. Y el problema es que si se pasa un par de centímetros de la raya ya no servirán de nada nuestros esfuerzos. Pero… ¿Es ésta realmente la mejor solución? ¿Convertirme en accionista mayoritaria de Bulevar 21? Feonautas, estoy en una verdadera encrucijada. Si tuviera la certeza de que esto iba a cambiar las cosas, lo aceptaría con los ojos cerrados, pero… ¿Y si esto no sirve de nada? Me sentiría como la típica aprovechada a la que le tiendes la mano y te agarra el brazo entero. Y yo no quiero convertirme en eso. Ni convertirme en eso ni ser la accionista mayoritaria de la revista, aunque solo sea por no escuchar a mi padre. Porque ya veréis la que monta cuando se entere… Justo hoy los ojos le hacían chiribitas cuando he comentado que pretendía abandonar mi puesto de directora adjunta para volver a convertirme en secretaria. Y ahora esto. Desde luego en mi vida solo hay una cosa clara: y es que cuantos menos planes haga, mejor, porque siempre termino haciendo lo contrario. Hasta mañana feonautas.

Una fea del revés

Noviembre 23, 2007

LAS DOS OREJAS Y EL RABO Viernes 23 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Estoy empezando a tener complejo de banderillera. Cada vez nos toca lidiar con toros más bravos y en plazas más pequeñas. Menos mal que la faena de matar al animal le corresponde a Sandra y no a mí, porque ya sabéis que yo no soy capaz ni de aplastar a una hormiga con el dedo. El caso es que en esta corrida ella es la torera titular y, por lo tanto, a ella corresponde defenderse ante el temeroso semental, que si dejáramos de hablar metafóricamente no seria otro que su hermano Don Diego. Si, ya sé que la comparación es algo desafortunada, porque el Cara Acelga de macho tiene poco, pero si os fijáis en su cabeza observaréis que no dista del tamaño del citado mamífero. Eso, por no mencionar la intensidad de sus bufidos, que con ellos hace temblar toda la redacción de Bulevar 21.

En estos momentos Sandra se encuentra en el centro de una plaza desierta esperando a que su rumiante hermano se lance a por ella. Esto no sería un problema si Don Diego fuera un toro de los que va de frente, sin embargo, esta res en particular, suele embestir por la espalda. Afortunadamente ahí está Nacho para echar un capote por detrás y truncar el horrible plan del cornudo animal. Don Diego pretende vender Bulevar 21 a Lecter Group, un consorcio inglés que se dedica exclusivamente a las publicaciones sensacionalistas, y que son igual de caníbales que el nombre que les bautiza. Todo esto lo empeora el hecho de que el psiquiatra que ha examinado a Sandra le haya recomendado encarecidamente que se aleje de Bulevar 21 para siempre. Yo jamás he dudado de la profesionalidad de este señor, pero la medida que ha tomado me parece desproporcionada. Sandra es una mujer centrada, con la fuerza suficiente para hacer frente a cualquier tipo de adversidad, y lo ha demostrado cientos de veces. Sin embargo, el psicólogo se empeña en que si Sandra no abandona la empresa pondrá en peligro la adopción de Paula, y ése es un riesgo que mi amiga no correría jamás. Eso, y que ese tipo de “recomendaciones” son imperativas, sobre todo cuando vienen de un psiquiatra. Así que Nacho y yo tenemos muy poco tiempo para encontrar una solución a todos estos problemas, como siempre, nos toca trabajar contrarreloj y encontrar la solución para que Sandra se quede entre nosotros, y lo más importante, para que Don Diego no se salga con la suya y logremos truncar su proyecto de venta de la revista. Espero que se nos ocurra algo pronto y terminemos la faena con las dos orejas y el rabo. Hasta el lunes feonautas.

Una fea torera

Noviembre 22, 2007

SACANDO PATAS Jueves 22 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Nuestro querido Gonzalito ha metido la pata hasta el cuello. Cuando todos pensábamos que el psiquiatra se iba conforme de Bulevar, después de presenciar nuestro inmejorable teatrillo, ha aparecido Ricitos de Oro para poner la guinda al pastel. No se le ocurre otra cosa mejor que confesar su amor por Sandra y por Sonsoles en el preciso momento en que ésta (¿o debería decir éstas?) despedía(n) al médico. Así pues en lugar de marcharse, el médico ha decidido repetir su evaluación. A nuestro favor, he de decir que el psiquiatra no ha dudado en alabar nuestra inmejorable representación comparándonos con los hermanos Marx. Ni que decir tiene que Groucho sería yo. Buscad una foto suya y entenderéis por qué lo digo. La cuestión es que el distinguido doctor no se ha molestado con la función, todo lo contrario ha valorado nuestra actitud de forma positiva. Opina que si hemos sido capaces de hacer algo así por Sandra, es porque se lo merece. Según él nuestras muestras de cariño y de respeto son suficientes para afirmar que la paciente no tiene ningún tipo de trastorno psíquico. Aunque eso sí, no hemos conseguido librarle de una terapia temporal. Pero tal como estaban las cosas, eso no es nada comparado con lo que podía haberle pasado.

Al principio el médico no comprendía que no nos hubiera afectado en absoluto conocer la doble identidad de Sandra. Le he corregido y le he dejado bien claro que en un principio no fue fácil aceptarlo, sin embargo cuando conocimos los motivos que la llevaron a cometer semejante locura la entendimos y la apoyamos. Y es que Sandra es la mejor jefa que hemos tenido en Bulevar 21, es la persona con mayor corazón que conozco y siempre ha sido la más cercana a sus trabajadores. Se ha ganado el cariño de todos a pulso y por eso la apoyamos y respetamos en todas sus decisiones. Deseamos que sea ella quien siga al frente de esta empresa porque más que una buena jefa es una buena amiga. Y así se lo he hecho saber al médico. Ya sé que a veces calladita estaría más guapa (bueno en realidad no lo tengo tan claro) y que algún día hablar cuando nadie me pregunta me traerá más de un problema, pero necesitaba expresar todo lo que sentimos por Sandra. Era ese momento o nunca. Podría haberme salido mal y haber truncado la evaluación, pero jamás me habría perdonado que, por no haber luchado hasta el final, mi amiga acabara atada a una camisa de fuerza. Hasta mañana feonautas.

Una fea que no se calla ni debajo del agua

Noviembre 21, 2007

EL EQUIPO B Miércoles 21 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Tal como esperaba, Don Diego ha vuelto a la carga con sus amenazas de encerrar a su hermana en el manicomio. Sin embargo, esta vez en lugar darse un margen para acosarla, ha decidido pasar directamente a la acción y ha llamado a un prestigioso psiquiatra para que la examine. Supongo que cualquier persona, psiquiatra o domador de leones, se habría dado cuenta de que nuestra querida Sandra no es un ejemplo demasiado representativo de la cordura o el equilibrio mental, pero lo que nadie puede negar, es que tiene un gran corazón. Ya sé que yo siempre he sido partidaria de afrontar las cosas con la mayor sinceridad posible, sin embargo, en este caso, ir con la verdad por delante no nos iba a traer más que problemas. Lo que Sandra hizo estuvo mal, pero si hubiéramos estado en su situación y hubiésemos tenido sus mismos motivos, estoy convencida de que más de uno habríamos terminado haciendo lo mismo. Y, por supuesto, me incluyo en esta afirmación. Por eso no me parecía nada descabellado montar un teatrillo para salvar a nuestra querida amiga. La idea ha sido de Paula, y saliendo de la cabeza de dónde ha salido os podréis imaginar que era una auténtica locura. Sin embargo, ni Sandra ni yo teníamos nada mejor, así que podríamos decir que era nuestra única salida.


Para llevar a cabo nuestro plan, hemos tenido que convencer a los chicos para que nos echaran una mano. Al principio se han mostrado algo reacios, sobre todo Marga y Elena, siguen defraudadas por la conducta de Sandra, y no las culpo, porque han sido las que peor paradas salieron de toda esta historia. Sin embargo, han demostrado que son amigas de las de verdad. De las que saben perdonar, de las que te echan una mano incluso cuando tú les has fallado. Y de ésas, ya quedan muy pocas. El caso es que hemos trabajado como un verdadero equipo. Somos como el equipo A, pero con la B de Bulevar. Santi y Benito nos han dejado la vía libre para comenzar con el paripé y hemos logrado convencer al psiquiatra de que quien necesita tratamiento médico urgentemente no es Sandra, sino su hermano Don Diego. Todo gracias a la espectacular intervención de Elena en el papel de Sonsoles Prieto, la limpiadora. Y por supuesto gracias a Marga y a Paula que se las han ingeniado para alterar al Cara Acelga hasta convertirlo en un verdadero maníaco. El caso es que ahora lo único que espero es que toda la farsilla que hemos montado sirva para algo, y no solo para demostrar que nuestras dotes interpretativas son inmejorables ¿Cuánto creéis que durará nuestro secreto? Hasta mañana feonautas.

Una fea B

Noviembre 20, 2007

LOS RIESGOS DEL JUEGO Martes 20 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Para construir la confianza se tarda mucho tiempo, para destruirla tan solo un segundo. Y sino que se lo digan a Sandra. Desde que decidió mostrarle a todo el mundo su inconfesable secreto, ha perdido mucho más de lo que pensaba recuperar. Supongo que ése era el mayor riesgo que corría en su juego. Los que la rodean se sienten engañados: sus amigos, sus hermanos, su gran amor… Lo único que ha conseguido desvelando la verdadera identidad de Sonsoles ha sido alejar a todas las personas que le importan. Es muy triste confiar en alguien, contarle todas tus cosas, pensar que lo conoces todo sobre la otra persona y descubrir, de golpe y porrazo, que sus historias, la vida que llevaba, incluso su aspecto físico no era más que una patraña. Así es como se sienten las chicas (cuando digo chicas, incluyo también a Benito, el becario, que es como si fuera una más). Se sienten engañadas y defraudadas. No solo por haber descubierto que Sonsoles no era realmente quien decía ser, sino porque Sandra les dejó llorar su muerte, les dejó sufrir en vano. Aún me cuesta creer que Sandra haya llegado tan lejos con una simple peluca porque yo pensé que terminarían descubriéndola mucho antes. ¿Creéis, feonautas, que si yo me pusiera una peluca rubia con tirabuzones me reconocerían? Quizá algún día haga la prueba, pero no creo que ahora sea el momento más oportuno.

El problema es que no sólo Sandra ha perdido la confianza de sus amigos, también yo formaba parte de ese juego, y he corrido mis riesgos. Sin ir más lejos, Nacho se ha molestado cuando se ha enterado de que yo sabía toda la verdad sobre Sonsoles. No se esperaba que hubiera sido capaz de ocultárselo así como así. Dice que somos amigos y siente que no tengo tanta confianza en él como decía. Pero yo creo que no soy quién para contarle cosas sobre los demás. Si fuera algo mío, habría sido de los primeros en enterarse. Sabéis que confío en él al cien por cien, y que siempre que he tenido un problema ha sido una de las personas que mejor me ha aconsejado. Pero esto era mucho más serio. Si le hubiera contado algo habría traicionado a Sandra, y eso es algo que no podía hacer. Ya sé que a Santi le detallé toda la historia, pero fue un momento de debilidad, necesitaba alguien con quién desahogarme, y confiaba plenamente en su capacidad para guardar secretos. Si Nacho hubiera estado ahí en ese preciso instante, quizá hubiese sido él el elegido. Sin embargo lo que más le molesta a mi amigo el abogado, no es que no le hubiese contado nada sobre la doble identidad de Sandra, sino que me preste a este tipo de pantomimas. Y puede que tenga razón, no es muy usual en mí involucrarme en este tipo de historias, pero supongo que no tuve más remedio que hacerlo. Espero no haberme enredado demasiado. Hasta mañana feonautas.

Una fea pantomímica.

Noviembre 19, 2007

EL AMOR PERJUDICA SERIAMENTE LA SALUD Lunes 19 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Definitivamente a Sandra se le ha ido la cabeza. Cuando pensaba que nuestros problemas acababan de solucionarse, cuando pensaba que era imposible que las cosas pudieran ir a peor… ¡zas! ahí va Sandra como las moscas a los excrementos de vaca, directa a liarla de nuevo. Con tanta doble vida ha terminado convirtiéndose en una auténtica chiflada. Podría comprender que tuviera un problema de falta de identidad tras la muerte de Sonsoles, o incluso que la tristeza de su pérdida la hubiese sumido en una profunda depresión. Pero hacer lo que ha hecho… ¡a quién se le ocurre! Arrancarse la peluca de esa forma ante los rostros ojipláticos de los trabajadores de Bulevar. Esta vez sí que se le ha ido de las manos. Y yo tan tranquila, pensando que era imposible que metiera la pata más aún… Tenía que haberla frenado. En lugar de haberme quedado mirando, y repitiendo su nombre hasta gastarlo tendría que haber actuado. Cuando a Sandra se le manifiesta su trastorno mental (porque ahora estoy más que convencida de que tiene uno) lo mejor es actuar. Con ella no valen las palabras. Tendría que haberme abalanzado sobre ella y haberle metido un calcetín en la boca ya que, como bien advierte el dicho, en boca cerrada no entran moscas. A Sandra sin embargo le ha entrado un moscardón bien grande: su hermano Don Diego. Ahora sí que le va a costar deshacerse de él.

Lo que no me puedo creer es que lo haya hecho por amor. Su historia con Gonzalo empezó como un juego inocente y ha terminando arrastrándole hasta… hasta la tumba. Porque si no llega a quedar con Gonzalo aquél día, probablemente Don Diego no la habría descubierto y Sandra no habría tenido que fingir la muerte de Sonsóles. Sandra era incapaz de aceptar que Gonzalo estaba enamorado de Sonsóles y no de ella. Incluso me ha llegado a confesar que está celosa de su otro yo. ¿Cómo se puede estar celoso de un muerto? O lo que es peor aún… ¿Cómo se puede estar celoso de uno mismo? Ya sé que yo no soy la más apropiada para dar consejos sobre el corazón, pero creo que Sandra tendría que haberle dado un poco de tiempo a Gonzalo. No hacía falta que volviera a toda la revista loca desvelando su identidad ni aunque pensara que así Gonzalo caería rendido a sus pies. Y no quiero juzgarla porque yo sé que por amor se hacen muchas cosas sin sentido. Y que por muchas veces que las hayas hecho nunca aprendes y las vuelves a hacer. En ese tipo de cosas tengo un máster, pero también he de decir a mi favor que jamás he llegado a fingir mi propia muerte. Aunque si lo pienso bien, debe ser lo único que me falta. Pero supongo que eso es lo bonito del amor, que es impredecible. Hasta mañana feonautas.

Una fea ojiplática

Noviembre 16, 2007

ENTRE URNAS ANDA EL JUEGO Viernes 16 de noviembre de 2007

Queridos feonautas

El sentido de culpabilidad me está matando. Es cierto que yo no inventé la muerte de Sonsóles, pero tampoco he hecho nada para decirle a la gente que es todo un truquito de Sandra para deshacerse del Cara Acelga. Mis amigos no paran de derramar lágrimas, lamentos y sufrimiento. Me siento mal. Fatal. Sin haberlo planeado estoy metida en el ajo. Y de qué manera. Si la verdadera identidad de Sonsóles sale alguna vez a la a luz mis compañeros dejarán de hablarme para siempre. Y con razón. Feonautas, me siento sucia. Tramposa. Como si fuera una farsante. Este actuar de Sandra ha echado por tierra todos mis principios y el estandarte de honestidad que suelo llevar conmigo a todas partes. Me siento como si le hubiera robado una piruleta a un niño de cuatro años. Como si me hubiera convertido en una mala persona por quedarme impasible viendo como todos lloran al féretro de alguien que no ha muerto, o mejor dicho, que nunca existió. Lo que está claro es que esta especie de “terapia psicológica” de Sandra ha terminado como el rosario de la aurora. Se le ha ido de las manos, se ha quedado atrapada en su propio juego y supongo que ésta era, a su juicio, la única forma de salir. Si me hubiera dado unos días, quizá se me habría ocurrido algo. Sigo pensando que asesinar a Sonsóles de esa manera ha sido un acto desmedido. Pero Sandra está tan campante. Yo creo que incluso, complacida, deslumbrada con el coro de plañideras que se han reunido alrededor de su ataúd.

No he aguantado más y he tenido que contárselo a Santi. Necesitaba compartir mi sentimiento de culpabilidad con alguien más. Me duele mostrarme fría ante la muerte de Sonsóles, pero es que por mucho que lo intento soy incapaz de mostrarme compungida por algo que no ha pasado. No quiero mentir más a mis amigos, pero tampoco quiero traicionar a Sandra. ¿Sabéis a qué me refiero? Es una sensación horrible, porque si no digo nada, estoy engañándoles a ellos, y si digo algo le hago la cama a Sandra. Qué sensación tan horrible, haga lo que haga estará mal hecho. Una vez más, me encuentro entre la espada y la pared. Lo bueno es que parece que la historia está llegando a su fin. Nunca pensé que me alegraría tanto ver una urna llena de cenizas. No penséis mal, pero eso significa que han logrado incinerar el ataúd de Sonsoles sin que el Cara Acelga haya tenido la oportunidad de abrirlo y comprobar que no había nadie dentro. Don Diego estaba deseando ver el cadáver, y no lo culpo. Lleva tanto tiempo acosando a Sonsóles, que no se quedará tranquilo hasta verla muerta con sus propios ojos. Espero que en la incineración a Sandra se le hayan quemado también las ideas de bombero retirado que tiene. Por el bien de todos. Hasta el lunes feonautas.

Una fea harta de tanto juego.

Noviembre 15, 2007

ESPAÑOLES: SONSO HA MUERTO Jueves 15 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Estamos de luto. Como ayer escribí en este mismo blog, Sandra ha tenido la descabellada idea de contar a todos los trabajadores de Bulevar que Sonsoles ha muerto. No se le ha ocurrido otra cosa mejor que enterrar a nuestra querida limpiadora para evitar que el indeseable de Don Diego descubra su verdadera identidad. “Muerta mientas hacía trabajos verticales”. Creo que esa ha sido la frase que más impactante de todo el discurso. Si Sandra me llega a contar el plan, si me llega a decir lo que estaba dispuesta a hacer para deshacerse de Sonsoles, Dios sabe que le habría frenado los pies. Matar a una persona no creo que sea la mejor solución para deshacerse de ella. Ni siquiera aunque hablemos en sentido figurado. Conozco a Don Diego, y parece mentira que Sandra también porque no ha pensado en las consecuencias de su decisión. El Cara Acelga querrá ver el cuerpo de Sonsoles. Investigará hasta darse cuenta de que todo es un gran montaje. Por ahora, lo único que ha pedido es el certificado de defunción, pero está claro que ése es solo el primer paso para recabar toda la información que necesita. Feonautas, esta vez nos hemos manchado las manos, pero bien.

Los peor parados en todo este asunto han sido mis amigos. Elena, Benito, Marga… Sandra no se ha dado cuenta de que con la fingida muerte de Sonsoles les ha roto el corazón en mil pedazos. No han dejado de derramar lágrimas desde que se enteraron de lo sucedido y están sufriendo como nunca antes los había visto. Me parece mal lo que Sandra ha hecho, no tiene derecho a herir así a la gente que la quiere. Pero supongo que consideraba que no quedaban más opciones para deshacerse de Don Diego. El caso es que a mí, aun conociendo la verdad, también me da mucha pena esta muerte de Sonsoles, porque significa que no la volveremos a ver nunca más. Por un lado, me alivia. Ya que últimamente Sandra se había aficionado a jugar con fuego, y su hermano estaba cada vez más cerca de pillarla con las manos en la masa. Pero por otra parte, Sonsoles era una mujer tan alegre, tan irónica, tan divertida… creo que la echaré de menos. Ya sé, pensaréis que estoy loca, pero en cierto modo siento que una parte de Sandra se va para siempre. Sandra aprendió a vivir, a disfrutar de las cosas importantes de la vida gracias a Sonsoles. Una señora de la limpieza le enseñó mucho más que sus decenas de años en colegios de pago. Y así se lo agradece, enterrándola. Esta vez Sandra ha perdido la cabeza. Espero que no se arrepienta. Hasta mañana feonautas.

Una fea de luto.

Noviembre 14, 2007

ESCAPANDO DE DON DIEGO Miércoles 14 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Tengo problemas para conciliar el sueño. La imagen del innombrable se ha clavado en mi memoria y tengo el presentimiento de que, por mucho que lo intente, sus palabras jamás dejarán de atormentarme. No paro de escucharlas una y otra vez en mi cabeza: “Beatriz, yo no te quiero. Yo no te he querido nunca. Te utilicé. Lo mejor es que te vayas y te olvides de mí para siempre”. ¿Cómo puede alguien decir algo así? ¿Cómo puede haberme utilizado de esta manera? Y lo que es peor, ¿cómo puede reconocerlo sin que se le caiga la cara de vergüenza? Porque el Innombrable parecía de todo menos afectado por lo que acababa de decir. Le da igual romperme el corazón. Le da igual destrozar mi vida. Le da igual que me deshidrate de tanto llorar por él. No es la primera vez que me hace daño, pero sí la que más desprevenida me ha pillado. Porque después de andar con pies de plomo durante un buen tiempo, después de aprender a hacerme la durita y conseguir una voluntada férrea, a prueba de balas, unas estúpidas palabras suyas vuelven a hacerme caer rendida a sus pies. ¿Y para qué? Para convertirme una vez más en blanco de sus burlas. Seguro que ahora está contándole sus batallitas a su compañero de celda. Apuesto a que están los dos rodando por los suelos de la risa a costa de mi ingenuidad e inexperiencia.

Pero, afortunadamente, en mi vida siempre pasan cosas que me hacen desconectar de mis pesares de vez en cuando. Lo de hoy no tiene nombre. Sandra, bueno Sonsoles, ha aparecido en mi casa como un torbellino. Eso no sería nada fuera de lo normal si no hubiera aparecido en albornoz. Tendríais que ver la cara que ha puesto mi padre. Es lo que le faltaba para confirmar que en Bulevar hay algo más que oxígeno en el aire. Por lo visto, Sonso ha tenido que salir escopetada de casa de mi mentiroso ex amado ex jefe para evitar que su hermano Diego la arrestara. ¿Que qué hacía allí? Eso ya os lo contaré otro día porque no tiene desperdicio. La cuestión es que no sé si os he dicho que el Cara Acelga está empeñado en descubrir la verdadera identidad de Sonsoles Prieto y no para de perseguirla de un lado para otro. Y Sandra, en lugar de aparcar su carrito para siempre, ha decidido tener una cita con su Gonzalito del alma en casa de mi ex amado. Lo sé, un sitio extraño para quedar. No sé cómo se las apaña Gonzalo pero nunca pone su casa para nada. Yo creo que vive con su madre y le da vergüenza reconocerlo. Pero esa es otra historia. Ahora lo importante es que Don Diego, la persona más tozuda de este mundo, no dejará tranquila a Sonsoles hasta meterla entre rejas y nosotras, Sandra y yo, tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para impedirlo. Hasta mañana feonautas.

Una fea cansada

Noviembre 13, 2007

AY PENA, PENITA PENA Martes 13 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Nacho se ha quedado casi tan de piedra como yo cuando le he contado las palabras que el Innombrable tenía reservadas para mí. Se ha quedado a cuadros cuando le he dicho que todo lo que Gonzalo nos contó era una burda patraña. Mi ex amado ex jefe ni me quiere, ni quería llevarme a la ciudad del amor, ni siquiera tenía ninguna intención de pasar el resto de su vida junto a mí. Todo lo que me prometió, lo hizo por pena. Dice que eso es lo único que ha sentido por mí en su vida: pena. Y la verdad es que es muy triste que alguien te diga eso, sobre todo alguien a quien has amado durante tanto tiempo y de manera tan intensa. Porque no ha habido persona en el mundo al que yo haya amado tanto como al Innombrable. Ni siquiera la mitad. No os asustéis, feonautas, sabéis que amo a mi padre con locura, pero no entra en esta lista porque se trata de un amor diferente. Cuando digo que no he querido a nadie como a mi ex amado ex jefe, me refiero a que no he amado tanto a nadie desde el punto de vista romántico. El caso es que, una vez más, vuelvo a ser el hazmerreír de Alvarito. Tengo la impresión de que la historia se repite de nuevo, como si estuviera atrapada una y otra vez en el día de la marmota. Eso sí, sus tejemanejes tienen un fin diferente. En este caso, se trataba de una estrategia para reducir su condena. Y yo, como una tonta, poniéndome mis mejores galas para ir a visitarle al presidio.


Ahora Nacho se siente culpable por haber creído las palabras del juez y no para de disculparse. Pero ya le he dicho que no tiene porqué hacerlo. Él lo hizo por mí. Fue a ver al juez para enterarse de los verdaderos motivos por los que Álvaro volvió. Lo hizo para que me quedara tranquila, para protegerme de sus incansables mentiras. Y el juez le dijo lo que sabía, le contó la misma milonga que el Innombrable le había contado a él. Si alguien tiene la culpa de lo que ha pasado, vuelvo a ser yo. Debería haber aprendido a no creer ninguna palabra relacionada con mi ex amado. Nacho cree que debería haber escuchado a mi padre, que debería haberme ocultado las palabras del juez desde el principio, pero no creo que eso hubiera cambiado nada. En el fondo es mejor que haya pasado así, aunque haya sido duro, porque es la única forma de ponerle fin a mi historia de amor, o debería decir desamor, con el Innombrable. Feonautas, esta vez lo digo de verdad, tendría que suceder un milagro para que vuelva a confiar en mi ex amado. Esta vez se ha pasado de la raya. Y todo por pena. Hasta mañana feonautas.

Una fea penosa.

Noviembre 12, 2007

BLANCO Y EN BOTELLA Lunes 12 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

En mi vida había escuchado palabras tan duras. Álvaro ha vuelto a hacerlo, ha vuelto a romperme el corazón. Pero ¿por qué? Sinceramente no lo entiendo. Se supone que me quería, que se había entregado por mí a la policía, que había hipotecado su libertad a cambio de la mía. ¿Por qué ahora me hiere de esta forma? Según Gonzalo tenía unas ganas locas de verme, tantas como yo a él. He pensado tanto si debía ir a verle o no, que ahora me siento ridícula. Pero no le creo, feonautas. Algo, en lo más profundo de mi corazón me dice que no puede ser verdad lo que me dice. Me ha dicho que no me quiere. Que me vaya lejos. Que todo fue una farsa. Pero ése no es el Álvaro que yo conozco. O quizá sí. Ojalá tuviera una pala para cavar un enorme agujero en el suelo y ocultarme ahí hasta el fin de mis días. Quedarme ahí sola, conmigo misma sin que nadie pudiera hacerme daño. Sin que nadie tuviera que sufrir por mis desventuras. Porque no solo yo sufro cada vez que el innombrable me mortifica, también lo hacen los de mi alrededor, la gente a la que le importo, como mi padre, Carol, Santi y Nacho. Y no me gusta que me vean siempre con los mismos ojos, como un alma en pena que vaga de un lado para otro buscando compasión. Yo no soy así, y lo peor, es que tampoco me siento cómoda disimulando mi tristeza. Haga lo que haga me siento mal. Mal y profundamente triste.

Cada vez que me imagino llegando a la cárcel llena de ilusión y de nervios, me siento estúpida. Me temblaban las piernas de pensar que en unos minutos estaríamos sentados frente a frente mi ex amado ex jefe y su ex amada ex secretaria. Que al fin, después de cinco largos días, volvería a ver su cara, sus ojos, su sonrisa. Y los he visto, pero no de la manera que yo quería. Ojalá no le hubiera dado por hacerse el sincero. Por una vez habría preferido seguir viviendo en una mentira, porque esta vez para mí era tan real que nada ni nadie me habría abierto los ojos. Bueno, el sí. Era el único que podía hacerlo y lo ha hecho. Pero era tan cierto que me amaba y tan evidente que se había entregado por mí, que ahora no cabe en mi cabeza que todo haya sido una burda patraña. ¡Con lo que me ha costado creérmelo! Total, para nada. Para descubrir que sigo siendo una ingenua y una absoluta necia en los temas del corazón. Y otra cosa no, pero por una vez Álvaro ha sido la persona más clara del mundo. No quiere verme ni en pintura. Blanco y en botella. Hasta mañana feonautas.

Una fea rechazada.

Noviembre 09, 2007

LO QUE LA VERDAD ESCONDE Viernes 9 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Estoy haciendo un esfuerzo tremendo por contener mis lágrimas. No puedo creer nada de lo que acabo de oír. Me he quedado de piedra cuando las palabras de Nacho han llegado sigilosas, una detrás de otra, hasta mis oídos. No estaba preparada, y tampoco lo estoy ahora. ¿Cómo iba a estarlo después de todos los engaños que he sufrido durante los últimos meses? Si se hubiese tratado de cualquier otra persona, jamás lo habría creído. Jamás me habría tragado lo que sin duda, habría considerado otra insensible farsa. Pero es Nacho, y si algo sé de él, es que nunca miente. Ni siquiera cuando está en un aprieto, ni siquiera cuando romper la verdad resulta su mejor arma. Mi amigo el abogado es la persona más sincera que conozco, ni una media verdad, ni una mentira compasiva le harían doblegarse. Por eso no tengo más remedio que obligarme a creer lo que dice. Debo pensar que lo que sus labios cuentan es verdad, aunque me cueste. Pero, me viene la mente algo infinitamente peor. ¿Y si a él también le han engañado? ¿Y si le han vendido la moto para que me la revenda a mí? No sé qué creer feonautas. ¿Será otra estrategia del dúo engominado? ¿O esta vez será verdad lo que como verdad se presenta? Últimamente todo lo que pasaba a mi alrededor no era otra cosa que apariencia y burlería. ¿Será que al fin una historia con visos de verdad es realmente cierta y no una burda tapadera?

¿Creéis, feonautas, que las palabras de Gonzalo podrían ser ciertas? ¿Es posible que mi ex amado ex jefe hubiera vuelto por mí? Perdonad que os haga tantas preguntas, pero es que no sé qué pensar. Quiero ser cauta, me lo prometí a mí misma. A mí misma y a mi padre, y siento que ya estoy rompiendo mi palabra, porque en cuanto Nacho me ha dejado entrever la posibilidad de que el innombrable aún me ame, mi cabeza ha empezado a dar vueltas y vueltas como si fuera el pitillo de una olla a presión. Un par de minutos más y mi cerebro estará totalmente cocido. Nacho asegura que ha hablado con el juez, y que ha sido él quien le ha confirmado toda la verdad. Álvaro volvió para salvarme, se entregó porque me amaba. Pero, ¿por qué no me lo dijo antes? Quizá no le di opción. La última vez que nos vimos estuve seca y cortante. Pero no era para menos dadas las circunstancias. Ahora, sin embargo, estoy confusa. Me gustaría creer a mi amigo pero… ¿Y el dinero que mi ex amado llevaba encima? ¿Y los billetes de vuelta a la República Dominicana? Necesito una explicación. Hasta el lunes feonautas.

Una fea a la hambrienta de explicaciones.

Noviembre 08, 2007

A MEDIAS TINTAS Jueves 8 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Lo mío con el innombrable es interminable. Es como tener un hueso roto que has soldado pero que te duele horrores cada vez que va a llover. Y creedme, siempre llueve. Pero… ¿y si fuera verdad? ¿Y si el innombrable hubiese vuelto por mi, porque me ama? No, eso es imposible. Esto no es ningún cuento de hadas, ni yo una de esas princesas cursilona que luego comen perdices. Yo estoy en el mundo real. Y él es un egoísta y un mentiroso y siempre lo será. Sin embargo no puedo evitar pensar que quizá exista una posibilidad, por muy pequeña que sea, de que mi ex amado hubiera vuelto realmente por mí. Porque me quiere, porque le importo. El caso es que ya no puedo más. Cuando pensaba que al fin empezaba a superar todo el daño que me había hecho, cuando parecía que su estela se iba borrando de mi corazón poco a poco, vuelve su inseparable amigo del alma para recordarme que mi ex amado sigue vivo. Vivo y madurando nuevas ideas para engañarme de nuevo. ¿Por qué? ¿Por qué se han empeñado en hundirme, en amargarme la vida de esta manera? No entiendo qué gana viéndome sufrir, pero parece que es uno de sus hobbies más preciados. Sé de buena mano que en la cárcel hay pocos entretenimientos así que supongo que se dedican a torearme para tener alguien de quien burlarse y hacer así, que las horas pasen más deprisa.

Y luego el numerito de circo que ha montado Gonzalo cuando me ha visto abrazada a Nacho. ¿Lo podéis creer? Parecía que le hubiera dado un verdadero ataque de celos. Nacho es uno de mis pilares fundamentales en esta empresa, y en mi vida. Sé que con él puedo desahogarme cada vez que lo necesite, y es lo que estaba haciendo. Contarle que ya no puedo más con tantas mentiras. Que estoy harta, herida, y lo único que pido es que me dejen ser feliz. Estoy harta de este juego, y lo peor es que no sé cómo ponerle fin. ¿Debería ir a la cárcel a ver a Álvaro para dejarle las cosas claras o eso solo agravaría la situación? Quizá si lo hago, esté dándoles pie a seguir con todo este asunto. De verdad que no sé qué hacer. Lo único que quiero es ser libre. Olvidarme del pasado, de mi pasado con él, con el innombrable, que lo único que ha conseguido es traerme problemas a mí y a mi familia. No puedo más, feonautas, necesito enterrar para siempre su rostro, su mirada. No quiero recordarle ni un minuto más. No quiero que ni una más de sus acciones me vuelva a salpicar. ¿Pero cómo consigo hacer algo así? ¿Cómo logro borrarme yo de sus perversas mentes? Solo quiero respirar tranquila. Y sobre todo, conocer la verdad, que es lo único que me falta saber para conseguir superarlo todo de una vez. Hasta mañana feonautas.

Una fea a medias tintas.

Noviembre 07, 2007

EL RETORNO Miércoles 7 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

No sé si aguantaré mucho tiempo más con Don Diego por los pasillos de Bulevar, o lo que es peor, con Don Diego en el despacho de mi ex amado. Ahora le ha dado por controlar todos mis movimientos. Parece que solo viene a trabajar para ver cuándo entro y salgo de mi despacho. Le ha faltado mirar su costoso reloj de pulsera para hacerme ver que se percataba de mi hora de salida. Pero ya le he dejado bien claro que mi horario termina cuando acaba mi trabajo diario. Y para entonces, ya no había más que hacer. El Cara Acelga se ha permitido bromear sobre mis planes, me ha preguntado si tenía el primer bis a bis con Álvaro desde que ingresó en prisión. Este hombre tiene más chispa que una bengala. La verdad, es que he debido de acostumbrarme a sus impertinencias porque ya no me afectan en absoluto. En realidad siento lástima por él. Tan rencoroso, tan envidioso… tan solo. Incluso ha tenido el detalle de advertirme sobre los abusos del alcohol, me ha dicho que no beba mucho porque la resaca es muy mala. Y conozco bien esa sensación, no porque beba, porque yo no prueba ni una gota, sino porque se me pone un dolor de cabeza cada vez que lo veo entrar por la puerta que no puedo con él. Pero poco a poco parece que comienzo a controlarlo, y eso no debe gustarle nada. He descubierto que por mucho que ignore al Cara Acelga, en lugar de achantarse, se crece y contraataca. Y de nuevo, le ha dado por recordarme que el puesto de directora adjunta no está hecho a mi medida. Que nadie me quiere aquí. Supongo que cuando dice nadie se refiere a sí mismo. Yo fui nombrada directora adjunta de esta revista y pienso seguir ostentando el puesto todo el tiempo que pueda. Parece que eso no entraba en sus planes y por eso me amenaza con ponerme de patitas en la calle en cuanto pueda. Sin embargo Sandra volverá y el único al que despidan será él. Mencionar el nombre de su hermana ha sido como tocarle con una varita mágica. Su rostro ha cambiado como una veleta y me ha preguntado si estaba en contacto con ella. Yo por supuesto, le he dejado con la miel en los labios. Tengo cosas más importantes que hacer. Como por ejemplo, hacerme a la idea de que Gonzalito ha vuelto. Después de pensar que seguía en la otra punta del globo, resulta que me entero de que está en la otra punta pero del parking de Bulevar. Quiere hablar conmigo, pero tiene miedo de cruzarse con Diego por la oficina así que se camufla en su coche. Este Gonzalito, nunca cambiará. Sigue siendo tan cobarde como siempre. Me pide que vaya a ver a Álvaro a la cárcel, que lo está pasando muy mal y que necesita hablar conmigo. ¿Es que nunca va a dejarme en paz? Huyó, me abandonó, me mintió y me rompió el corazón por vigésima vez. ¿De verdad piensa que me voy a creer que volvió de su exilio solo para salvarme? Hasta mañana feonautas.

Una fea harta de mentiras.

Noviembre 06, 2007

ADIÓS JIMENA Martes 6 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Desde que Don Diego llegó a la revista ha habido una auténtica desbandada. Y siempre de gente cercana a mí. Primero fue Sandra, a la que no le quedó más remedio que marcharse para poner a salvo la adopción de Paula, y ahora Jimena. Mi amiga ha decidido presentar su carta de dimisión en la revista. Supongo que cuando el ambiente de tu lugar de trabajo se enturbia es mejor alejarse, y por los pasillos de Bulevar recorre un olor muy fétido desde hace unos días. Concretamente desde que el Cara Acelga puso los pies en la empresa. Jimena estaba harta de que su trabajo no se valorara como es debido, y no la culpo porque la pobre ha tenido que aguantar carros y carretas sobre todo con Cayetana y su pérfido hermano. Sin embargo, he de reconocer que lo que hizo era merecedor de un castigo ejemplar, y al final se libró de una buena. Manipular la maquetación de la revista es una fechoría bastante infame que le habría costado el puesto de trabajo en cualquier otro lugar. El problema es que el trabajo de Jimena jamás ha sido reconocido por la directora de contenidos, su jefa más directa, ni por el director de la empresa, el Cara Acelga. Por eso Jimena determinó que en lugar de redactar un artículo sobre ropa interior femenina, era mucho más apropiado redactar su carta de dimisión. Carta, que por cierto, fue muy bien recibida por algunos. Creo que vi a Don Diego frotarse las manos al enterarse de la noticia.

Bulevar aún no sabe lo que ha perdido con la marcha de Jimena. Lo que está claro es que tarde o temprano se arrepentirán. Y de qué manera. Que hasta las personalidades más prestigiosas en el mundo editorial han llamado a Doña Cayetana para felicitarle por el artículo de mi amiga. Y ni siquiera eso ha sido suficiente para que deje de tratarla como una mindundi, como si fuera una doña nadie. Es una pena que en el mundo siga habiendo gente que desprestigia el trabajo de los que le dan de comer. Porque sin Jimena estoy convencida de que los reportajes de Bulevar van a ser mucho más grises y aburridos. Sin embargo me alegro por mi amiga. Apenas había puesto los pies fuera de Bulevar, cuando ha recibido una llamada para trabajar en una ONG contra los ensayos de grandes firmas de cosméticos en animales. Justo lo que ella siempre había soñado. Y es que ya lo decía mi abuela, el que bien siembra, bien recoge. Y Jimena siempre ha sido muy buena persona. Con sus prontos, pero buena persona. Y nadie mejor que ella para ser recompensada por todo lo que ha sufrido en esta empresa. Hasta mañana feonautas.

Una fea contenta por su amiga.

Noviembre 05, 2007

LA JEFA DE TODO ESTO Lunes 5 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

Aquí sigo, lidiando con Don Diego minuto a minuto. Ayer mismo me aseguraba que la entrevista de Jimena jamás saldría a la luz, y ahora aquí lo tengo, hecho un auténtico energúmeno y pidiéndome explicaciones sobre el nuevo número de la revista. Pero no adelantemos los acontecimientos, mejor empiezo desde el principio. Ayer, exigí a mi colega obligado que me diera los motivos por los que no quería publicar el reportaje que acusaba a ciertas empresas cosméticas de experimentar con animales. Tuve que insistir mucho, hasta que al fin, me dio una explicación. Después de asegurarle que no aceptaba razones infundadas, injustas o caprichosas, montó en cólera. Pero terminó dando su brazo a torcer cuando sugerí que sus empleos de la violencia no eran más que una consecuencia del notable vacío en sus argumentos. Y es que Don Diego, desde que tiene uso de razón, suple su falta de cualidades intelectuales con el boxeo. El caso es que llegamos a un acuerdo y tuvimos una charla en privado, en la que el hermano de la ex de mi ex, expuso sus motivos. Y aunque no estoy muy de acuerdo con ellos, he de reconocer que son totalmente admisibles y comprensibles desde el punto de vista empresarial. Don Diego no quería publicar el reportaje, porque había conseguido una alta suma de dinero en publicidad de una de esas firmas de cosméticos que denunciaba el artículo de Jimena (cómo lo consiguió ya es otra historia en la que prefiero no pensar). El caso es que si publicáramos ese reportaje, la firma retiraría la suma millonaria que tenía preparada para Bulevar.

Así que después de darle muchas vueltas, y de enfrentarme con Jimena, lo único que se me ha ocurrido ha sido tratar de encontrar una inversión de otra firma de cosméticos que respete el medio ambiente y a los animales. Y por fin, después de estar toda la noche tecleando el ordenador con la compañía de Nacho, he logrado que una de esas empresas muestre su interés. Sin embargo ya era demasiado tarde. El reportaje de Jimena ya está publicado. Y a estas horas ya lo habrán leído cientos de personas. Entre ellas, nuestro querido Cara Acelga, que me exige despedir a Jimena, por haber manipulado la maquetación de la revista. Entiendo que lo que mi amiga ha hecho supone una falta muy grave pero no pienso seguir las órdenes de Don Diego. No mientras yo sea la directora adjunta de esta revista. Y es que yo también soy la jefa de todo esto. Hasta el lunes feonautas.

Una fea directora adjunta.


Noviembre 02, 2007

SACANDO CASTAÑAS viernes 2 de noviembre de 2007

Queridos feonautas:

A puntito he estado de despedirme de Bulevar para siempre, pero menos mal que mi apreciado Nacho, es uno de los mejores abogados de todo el mundo mundial. A ninguno se nos había ocurrido leer los estatutos de la empresa, y mi amigo, ha encontrado una cláusula que me ha salvado el pellejo, por ahora. Por lo visto, el Cara Acelga no puede desprenderse de mí tan fácilmente. Quería echarme de la revista, pero parece que le ha salido, una vez más, el tiro por la culata, porque su padre, el genuino De la Vega, redactó esos estatutos con el mejor de los propósitos para mantener su revista protegida de la lucha de poderes y los favoritismos. Así que, por mucho que le duela, a mi querido colega, no le queda más remedio que aceptar el hecho de que trabajemos codo con codo. No será él quien tome las decisiones de esta revista, no sin mi consentimiento. Mi estancia en los calabozos ha servido para crear una nueva Bea, inmune a las coacciones y violencias de Don Diego. Y lo bueno, es que si soy capaz de que me resbalen las impertinencias de un ser tan ratero y ruin, me resbalarán las de cualquier otra persona que trate de hacerme daño. Porque estoy convencida de que no existe ni una sola persona más miserable que el ex cuñado de mi ex amado ex jefe en toda la tierra.

Nacho dice que me admira, que soy un ejemplo a seguir. Pero creo que no está del todo seguro de que yo sea capaz de enfrentarme a Don Diego. Le da miedo que pueda hacerme daño, que me haga quedar en evidencia delante de todo el mundo. Sin embargo, yo no le temo en absoluto, feonautas, ya no. Y es que desde que he vuelto a Bulevar he tenido que enfrentarme a él constantemente. Los dos dirigimos esta revista, aunque él siga empeñado en creerse el único jefe de todo esto. Quiere hacer las cosas a su manera, y solo. No hay cabida para mí en sus planes, pero no pienso quedarme de brazos cruzados. Don Diego pretendía prohibir la publicación de un reportaje de Jimena sin consultarlo conmigo. Le guste o no, sus decisiones sin mi aprobación, no tienen valor. Por eso pienso exigir que me explique sus motivos para vetar el artículo de mi amiga, y si no me parecen lo suficientemente substanciales, ese reportaje verá la luz en el próximo número de la revista, como que me llamo Beatriz Pérez Pinzón. Esta empresa no es solo suya. Es muy fácil subirse al carro cuando otros han sacado las castañas del fuego. Lo que Don Diego no sabe es que aún quedan algunas dentro, y con sus ansias por sacarlas, lo único que va a conseguir es quemarse los dedos. Hasta mañana feonautas.

Una fea sacacastañas.

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