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Mayo 30, 2008

OTRO RIDÍCULO ESPANTOSO MÁS… Viernes 30 de mayo de 2008

Queridos feonautas:
En estos momentos me siento la persona más estúpida sobre la faz de la tierra. ¿Cómo es posible que haya metido la pata de esta manera? Tenía tantas ganas de casarme con el Innombrable, había imaginado tantas veces en mi cabeza que algún día terminaría pidiéndome matrimonio, que me lo he inventado todo. Si, feonautas, todo lo que os conté ayer no era más que una ridícula fantasía que solo podía habérsele ocurrido a alguien como yo. Ni mi amado me ha pedido matrimonio, ni este velo que llevo puesto me corresponde. Todo ha sido una confusión, y vaya confusión. No me digáis que no es casualidad que mi novio se vaya de viaje a Milán, y a mí me llegue un paquete del mismo lugar. Y lo mejor de todo, que ese paquete resulte ser precisamente un vestido de novia. ¿Es casualidad o no? ¿Cómo iba a imaginarme que era para otra persona? Si pudiera volver atrás daría lo que fuera para, por lo menos, haber abierto la puerta sin el velo sobre la cabeza. Pero con lo que me ha costado colocarlo… ¿Cómo os quedaríais vosotros si una desconocida os abre la puerta con vuestro traje de novia puesto? ¿Flipando, no? Pues así se ha debido de quedar la verdadera Beatriz, la Beatriz a la que iba destinado este vestido. Menos mal que es una chica agradable, y se lo ha tomado de maravilla porque cualquier otra me habría arrancado el velo de un solo intento, y con toda la razón del mundo. Un vestido de novia es algo tan personal, tan privado, tan de uno mismo… A mí no me gustaría que nadie se probara mi vestido antes que yo, y mucho menos una demente desconocida. Bastante tengo con ser fea, pero… ¿cómo puedo ser tan ridícula? ¿Por qué iba el Innombrable a pedirme matrimonio de esta forma? ¿Apenas llevamos dos días juntos y yo ya esperaba que me jurara amor eterno? Aunque supongo que las cosas podrían haber sido peor, ¿os imagináis que llego a llamarle para darle las gracias? O lo que es peor… ¿para decirle “sí quiero”? Se habría quedado tan sumamente sobrecogido que ahora mismo estaría batiendo el récord de los mil metros lisos sin rumbo alguno. Le bastaría con dejarme a mí atrás, con alejarse. Y no es para menos. He visto tantas películas románticas que incluso he llegado a creerme que soy un personaje de ficción, debería mirármelo ¿verdad? Voy a tumbarme un rato en la cama mientras recuerdo mi última aportación a la lista de los ridículos más espantosos…. Hasta mañana feonautas.
Una fea ridícula

Mayo 29, 2008

UNA FEA PROMETIDA Jueves 29 de mayo de 2008

Queridos feonautas:
Ya sé a qué se refería mi amado cuando dijo que me pronto descubriría que su amor no tiene límites. Tengo justo delante de mí la clave de sus palabras. No puedo parar de mirarlo, ni de acariciarlo. Feonautas, cada vez que me imaginaba vestida de blanco, camino del altar, con unas gafas nuevas y una amplia sonrisa, me sentía tonta, estúpida por pensar que mi amado querría casarse con alguien como yo. Pero no andaba muy lejos de sus intenciones. Es el vestido de novia más bonito que he visto en mi vida. No puedo soltarlo, me gusta acariciarlo. Sentirlo mío. Estoy deseando probármelo, de hecho, en cuanto termine mi página de hoy es lo primero que voy a hacer. Colocarme el velo y de seguido plantarme el vestido. ¿Cómo habrá averiguado mi talla? El tejido tiene un aspecto increíble, creo que jamás he visto uno tan bonito. Tampoco es que haya ido a muchas bodas, pero sí a las suficientes como para saber que estos tiros largos han tenido que costarle un dineral. Mi vida ha dado un giro de vértigo, todo iba mal. Me sentía fea, la gente volvía a reírse de mí, como en el colegio, Estela no paraba de meter sus narices donde nadie le llamaba y ahora… de la noche a la mañana, ¡me caso! Aunque aún he dado mi consentimiento, supongo que mi amado estará a punto de llamar para pedírmelo, ¿o debería llamarle yo para decirle que he recibido el vestido? No sé… ¿Qué harías vosotros en este caso? Porque es de buena educación agradecer los regalos, pero yo sigo siendo una mujer clásica en eso del matrimonio y me gustaría esperar a que me lo pidiera él…

Solo hay una cosa que no me convence de todo esto, y es que mi prometido do haya visto mi vestido. Dicen que da mala suerte que el novio lo vea antes de la boda, y ¿qué pasa si lo ve antes que la novia? Yo no suelo ser supersticiosa, pero eso es algo que todo el mundo sabe. ¿Lo habrá enviarlo sin mirar cómo es? Si así ha sido, entonces ¿cómo sabe que es el adecuado? Feonautas, sea lo que sea, me temo que tendremos que esperar para conocer toda la historia. Yo por lo pronto voy a probarme esta maravilla mientras pienso en los accesorios: siempre me lío con estas cosas pero creo que es algo nuevo, algo prestado y algo azul, ¿no? Hasta mañana feonautas.
Una fea prometida

Mayo 28, 2008

PENSANDO EN ÉL A TODAS HORAS… Miércoles 28 de mayo de 2008

Queridos feonautas
Después de tanto sufrimiento, el Innombrable y yo volvemos a ser pareja. Vuelven nuestros momentos de pasión en el baño, los besos clandestinos, las caricias furtivas… Feonautas, ¡vuelvo a ser feliz! Aunque nadie sepa lo nuestro. Ayer tenía ganas de gritarlo a los cuatro vientos. Deseaba poder contar nuestro romance a todo aquél que se me acercara, pero ahora debo ser prudente porque una viborilla está tratando de desvelar nuestra historia. Si, amigos, Estela de Vil vuelve a Bulevar. Esta vez para meter las narices donde nadie le llama. ¿Os podéis creer que me ha preguntado si Álvaro y yo somos pareja? Dice que nos vio besarnos en el pasillo del hotel, seguro que estaba allí esperándonos a propósito. Esa pelandrusquilla me la tiene jurada. Sobre todo después de que tratase de seducir a mi (iba a decir ex, vaya cabeza…) novio. Lo que le pasa es que está celosa porque Álvaro la rechazó. Eso, y que quiere volver a recuperar su puesto en la revista. Y la verdad es que Don Diego sin ella no es el mismo. Juntos formaban un gran tándem, casi tan bueno como el que hacemos Álvaro y yo. Porque no me digáis que no hacemos buena pareja…
Llevo dos días dándole vueltas a la noche que pasamos mi amado ex jefe y yo… fue tan intensa, tan romántica, que incluso cuando tenga 90 años seguiré recordándolo con todo lujo de detalles. Esas cosas no se olvidan. Y yo sería incapaz de borrar al Innombrable de mi mente aunque lo sacaran del mundo. No puedo concentrarme en el trabajo, no puedo dejar de pensar en él a todas horas, sobre todo ahora que está de camino a Milán. No sé qué cosas tendrá que hacer allí pero me ha pedido que confíe en él y es lo que voy a hacer. Confiar en mi novio. Porque esta vez sus ojos no mienten, porque todo lo que me dice, lo siente. He tenido mucho tiempo para aprender, para distinguir cuándo alguien me dice la verdad o cuándo alguien me está manipulando. Y Álvaro no es ningún tramposo, ya no. Ahora me quiere, y lo más importante, me respeta. Entre nosotros se ha establecido una unión que va a dar para mucho… lo presiento. Esta vez es la verdadera. Hasta mañana feonautas.
Una fea enamorada

Mayo 27, 2008

MÁS FELIZ QUE UNA PERDIZ Martes 27 de mayo de 2008

Queridos feonautas:
Mi vida ha dado un giro de 180 grados, de esos en los que todo cambia a tu alrededor, y en este caso, para bien. El Innombrable sigue enamorado de mí. Y yo por supuesto, sigo estando loquita por sus huesos. La diferencia es que ahora él ya lo sabe. Nos hemos dicho cosas maravillosas, nos queremos, y por fin vamos a darnos una oportunidad después de mucho tiempo. Ha llovido tanto desde la primera vez que nos besamos, que ahora es como si volviera a ser una primera vez. Miles de mariposillas revolotean por mi vientre, y como si estuvieran borrachas, y no supieran hacia dónde ir, se estrellan contra las paredes de mi estómago provocándome una maravillosa sensación de felicidad. Veréis cómo se pone mi padre cuando se lo cuente… no le va a hacer ninguna gracia, pero al fin veo que Álvaro es sincero. Aún tiene muchas cosas que contarme, como por ejemplo, cómo se convirtió en el lacayo de Don Diego (cosa que por más vueltas que le de, sigo sin explicarme). Pero ahora lo importante es recuperar el tiempo perdido y besarnos y besarnos y besarnos… hasta que el deber nos llame. Por eso no me da ninguna vergüenza siquiera hacerlo en el pasillo del hotel. Quizá hayamos sido un poco incautos, podría habernos visto alguien, pero no me importa. Esta vez me da igual que la gente se entere de que retomamos nuestra relación, porque esta vez estoy segura, y lo que es más importante, sé que él también lo está.
Últimamente he estado algo insegura y triste, lo que comúnmente se suele denominar “de bajón”. Por eso os agradezco todo vuestro apoyo durante estos días, y sobre todo, que hayáis tratado de animarme alentándome para cambiar de imagen. Algunos de vosotros, me decís que si cambio puedo llegar a ser una mujer guapa. Pero ahora no me importa en absoluto mi aspecto, no mientras el Innombrable siga sintiéndose atraído por mi. Pero no os preocupéis porque no voy a dejar de lado todas vuestras propuestas, quizá algún día me anime a hacerlo, y entonces espero daros una gran sorpresa. Ahora solo sueño continuamente en vestirme de una forma diferente… ¡de novia! Ya puedo escuchar las campanas de la iglesia repicando mientras me acerco hacia la iglesia con un ramo en la mano y un velo largo hasta los pies. Si, hasta los pies, porque cuanto más me tape, más guapa iré. Y como he dicho antes, no me importa nada, con tal de que la persona que me espere en el altar sea mi amado ex jefe. Pero debo ser prudente y dejar de fantasear un poco ya que no hace ni un día que hemos vuelto… cada cosa a su debido tiempo. Ahora lo importante es que vuelvo a ser la Bea feliz de antes, y va a ser muy difícil arrebatarme esa alegría. Hasta mañana feonautas.
Una fea feliz.

Mayo 26, 2008

CORONADA REINA Lunes 26 de mayo de 2008

Queridos feonautas:
Soy la reina del ridículo. Antes me conformaba con ser la princesa de lo grotesco, pero está claro que ya me he coronado. He dado el paso que quedaba, y ahora ya no hay quien me baje del trono. Me he quedado literalmente en bragas, delante de cientos de personas, o debería decir ¿miles? Puede que en el salón de actos no hubiese mucha gente pero ya se encargaron dos o tres cámaras de retransmitirlo a toda España. Y ahora que lo pienso estas galas suelen emitirse en prime time y la mayoría de las veces baten los récord de audiencia así que imagino que esos miles de personas habrán pasado a ser millones… Me siento tan mal, feonautas. Ojalá inventaran una pastillita para la invisibilidad, me tomaría una sobredosis. Necesito desaparecer, esconderme, pasar desapercibida delante de los millones de personas que me han visto en paños menores. Parece que no sé hacer otra cosa, que tengo un imán para quedar en evidencia cuando se trata de asistir a actos sociales. Tengo que prometerme a mí misma que este va a ser el último. Que no voy a acudir ni una sola vez más a ningún sitio público, que me voy a quedar encerrada entre estas cuatro paredes, hasta que un taxi venga a recogerme la puerta. Entonces me cubriré el cuerpo con una de las sábanas de la cama, incluida la cabeza, y saldré de aquí sin que nadie me vea. Desapareceré para siempre. Después de esto soy incapaz de dar la cara una vez más.
Llaman a la puerta. No quiero ver a nadie. Pero la abro. Es él. El Innombrable. Viene a ver cómo me encuentro. Trae la cola del vestido que dejé abandonada en el escenario del ridículo, de la vergüenza. Yo le digo que necesito llevarlo a la modista para que lo arregle, él me dice que lo importante es arreglar mi corazón. Y tiene razón. Estoy rota por dentro, mucho más rota que la cola del vestido. Tengo una cicatriz que me parte todo el cuerpo, desde la frente hasta la rabadilla. Pero entonces aparece él, y me toca, con sus suaves manos, y con su porte protector me abraza. Ahora me siento más débil que nunca, si juega conmigo, me matará. Y se lo digo. Su reacción es lanzarme sobre la cama y besarme con pasión. Besarme como nunca lo ha hecho y yo no puedo resistirme. Álvaro me quiere. Cuando parecía que mi vida estaba tocando fondo viene él y me rescata, por segunda vez. Mi Ángel del la Guarda.
Una fea rescatada

Mayo 23, 2008

¿Featriz o Beatriz? Viernes 23 de mayo de 2008

Es curioso, todos estos últimos acontecimientos están haciendo que me replantee muchísimas cosas. ¿Pensáis que soy fea? Bueno, ya sé que sí, que lo soy, llevan recordándomelo toda mi vida, pero ¿pensáis que lo mío tiene remedio? Llevo mucho tiempo tratando de esconder mi físico con estas gafas, poniéndome ropas anchas y largas para tapar cada cachito de mi cuerpo. ¿Y si el Innombrable tiene razón y yo misma soy la que me hago la fea? Vale, ya sé que no tengo mucho que explotar y que mi cara es digna de una señorita de Avingon pero… quizá me empeñe en forzarlo, en obligarme a mostrarme tan mal. A lo mejor ahora que Chali me ha echado una mano pueda descubrir que en el fondo, tengo algo bonito, aunque solo sea una minúscula parte de mi cuerpo, aunque sean los juanetes de los pies. Pero me da la impresión de que por mucho que lo intente seguirán llamándome Featriz por el resto de mi vida. Puede que Chali no haya estado muy acertada con el moño, o que simplemente a mí no me favorezca, pero… ¿y el vestido? Nadie me dice nada de cómo me sienta. Ni para bien ni para mal. La gente se limita a mirarme con desprecio, a ocultar sus ganas de reírse de mí, por pura diplomacia. Para ser sincera, nunca he tenido mucho gusto, pero este vestido es de la colección de Bulevar. Lleva gasas, transparencias… todo lo que se supone que ahora es lo último en tendencias. En Bulevar solo hay vestidos de diseño, la última moda… la gente debería halagarlo y no contener la risa. ¿Será que no soy capaz de parecer decente siquiera con un vestido de alta costura?
A veces me gustaría tener un poco más de estilo. Quizá si me hubiese preocupado más por mi físico cuando era adolescente, otro gallo habría cantado. Pero ahora ¿qué hago? ¿Cambiar así de repente? ¿De la noche a la mañana cambio las gafas por las lentillas y aparezco en la oficina? Me daría tanta vergüenza que la gente me mirara directamente a los ojos… estoy acostumbrada a estos cristales que tan bien cumplen su papel de intermediarios entre mis ojos y los de los demás. Necesito sentir que mi cara está enmarcada por la montura de las gafas. Dejaría de ser yo si no las llevara, no estoy preparada para quitármelas. Es como si a un cuadro que tenéis en casa de toda la vida le quitarais el marco. Se convertiría en un cuadro totalmente distinto, en un cuadro nuevo. Y yo aún no tengo claro que quiera convertirme en una nueva persona, en una nueva Beatriz. ¿Qué opináis vosotros? ¿Pensáis que debería arriesgarme y tratar de mejorar mi imagen o que lo único que conseguiré será quedar aún más en evidencia? Espero vuestros consejos. Confío en vosotros. Hasta mañana feonautas.
Una fea dubitativa

Mayo 22, 2008

MONA ME QUEDO Jueves 22 de mayo de 2008

Lo mío no tiene remedio. Como todos sabéis, no destaco por mi belleza, ni mucho menos por mi buen gusto. Sin embargo, pensaba que hoy las cosas cambiarían. Vale que mi estilo no es el más apropiado para ser halagado en una revista de moda, pero pensé que con buenos consejos la cosa podía cambiar. Sin embargo, como siempre últimamente, me equivoqué. Chali prometió hacerme un peinado moderno y elegante para asistir al concurso de belleza, y he de reconocer que la idea me sedujo. Soñaba con ver la cara que pondría el Innombrable al verme con mi nuevo look. Pensaba que se rendiría a mis pies, que en un arrebato de pasión, sin poder apartar sus ojos de mí, me confesaría su amor. Sin embargo el único efecto que he provocado sobre él, no ha sido el de apartar sus ojos, sino el de apartar todo su cuerpo de mí, pero de un enorme salto. Se ha llevado tal susto al verme que podría haber traspasado la frontera de París solo con ese impulso. Sin embargo, lo peor de todo no es eso, sino que ha fingido que mi moño le gustaba, que no iba haciendo el ridículo allá dónde iba. Pero, ¿qué clase de confianza tenemos si no es capaz de decirme que voy hecha un fantoche? Creía que podía confiar en él, que había aprendido a protegerme y que haría cualquier cosa con tal de evitar que el resto del mundo siguiera riéndose de mí. Pensaba que las palabras Featriz, Bea la fea y moscorrofio se habían terminado para siempre, pero me equivoqué. Porque sigo siendo igual de fea y hortera que siempre, y la gente seguirá haciéndome burla allá dónde vaya.
A mí me gustaría cambiar, de verdad que sí, pero no es fácil. Nunca he tenido mucho gusto, y me fié de Chali. Ella es estilista de Bulevar y confiaba en que su mano podría arreglar algo mi materia prima. Sin embargo por lo visto no tengo arreglo. Lo mío es un problema de raíz, y no hay forma de solucionarlo. Como se ha dicho siempre en este país: “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Y yo, gorila, chimpancé o babuina me voy a quedar. Ahora lo único que quiero es terminar de evaluar este concurso y marcharme de vuelta a casa para encerrarme allí bajo llave y no volver a salir a la calle nunca más. Así de mal me siento, feonautas. Desearía no haberme puesto este vestido, ni haberme plantado la ensaimada esta en la cabeza. Ojalá nunca me hubiesen invitado a este concurso, ojalá nunca hubiese aceptado venir. Y encima tener que soportar a la arpía de Estela Molinero. Si, amigos, aunque cueste creerlo, ella es la presidenta del jurado. Pero ahora no es momento para lamentarse, voy a demostrar que puedo hacer bien mi trabajo, y con la cabeza bien alta. Y ni Estela ni nadie me va a achantar. Hasta mañana feonautas.
Una fea que mona se queda

Mayo 21, 2008

RECHAZADA Miércoles 21 de mayo de 2008

Queridos feonautas:
Estoy un poco confusa. A veces pienso que Álvaro está perdidamente enamorado de mí, como cuando encargó esa lujosa cena del Luxury, sin embargo cuando estábamos a punto de hincar el diente a las ostras… riiiing… el maldito timbre del teléfono nos interrumpe y mi ex sale corriendo del despacho como si hubiese visto un fantasma. Dice que ha quedado con un tal Xavi, amigo de la infancia. Es curioso porque nunca me había hablado de él, y no es que yo conozca su vida con pelos y señales, pero pensaba que sí conocía a la gente más importante para él. Y puedo asegurar que jamás a mencionado al tal Xavi, por eso ahora no puedo quitarme de la cabeza que eso no fuese más que una excusa para no cenar conmigo. Pero entonces, ¿por qué encargó esa cena? Hay, feonautas, estoy hecha un auténtico lío. ¿Qué pensaríais vosotros? ¿Creéis que mi ex amado ex jefe está tratando de evitarme? Primero me sentía mal porque, si lo pensamos bien, era yo la que debía haberle invitado a cenar, al fin y al cabo él me salvó la vida. Después, cuando salió por aquella puerta me quedé patidifusa. Me dejó plantada con todo aquél festín, pero al verle desaparecer por aquella puerta se me cerró el estómago. Esa clase de cenas son una maravilla siempre que tengas alguien con quién compartirlas, pero para cenar yo sola prefiero tomarme un bocadillo de sardinas en el sofá de mi casa.
Lo cierto es que estoy algo susceptible con este tema, pero me da la impresión de que Álvaro está haciendo lo mismo que yo hice al principio con Nacho. ¿Os acordáis de que yo no estaba segura de sentir algo por él y comencé a evitarle casi sin querer? ¿Y si mi ex no siente nada por mi y le estoy agobiando? No sé, se supone que teníamos que escribir un informe juntos y cuando me he presentado en su despacho, ¡ya lo había terminado! Pero, ¿no había quedado con su amigo Xavi? ¿Cuándo le ha dado tiempo a terminarlo? Sin lugar a dudas, el Innombrable me está evitando. Quizá haya notado que he vuelto a enamorarme perdidamente de él y la idea no le agrade demasiado. Él ya no es el ser despiadado de antaño, ya no se permitiría hacerme daño, engañarme por pura diversión, y por eso trata de alejarse de mi. Es la única respuesta lógica que encuentro: el Innombrable ya no me quiere. Hasta mañana feonautas.
Una fea rechazada

Mayo 20, 2008

EL LUXURY EN MI DESPACHO. Martes 20 de mayo de 2008

Últimamente, por una razón o por otra, termino trabajando con el Innombrable. Esta vez resulta que vamos a ser jurado del Concurso Nuevas Caras. No sé porqué el Cara Acelga se empeña en que vayamos juntos a todas partes. Para mí no supone ningún tipo de esfuerzo, todo lo contrario, me encanta tenerle cerca pero… ¿lo normal no sería que Diego quisiera apartarlo de mí? Conoce nuestro historial, sabe todo lo que hemos pasado juntos y que Álvaro me salvó la vida. Y eso es lo que no entiendo. Con lo que le hubiese gustado a Diego no volver a verme nunca más pisar esta oficina… ¿Por qué lo hace? ¿Por qué me envía con el Innombrable a todas partes? Es curioso pero hay algo extraño en todo esto. Álvaro y yo estamos currando en el despacho, preparándonos todo lo necesario para intervenir en el concurso. Es tarde. De noche. Bulevar está solitario y yo tengo un hambre que me muero. Álvaro opina que es mejor seguir trabajando y terminar cuanto antes. Y de repente, zas, ahí aparece Olarte con un carro de comida. Sí, sé que lo de Olarte y la comida es intrínseco, pero es que no es para él. Lleva un carro con comida del Luxury para nosotros. Y lo más increíble, está todo. Al menos a primera vista. En unos instantes ha convertido mi despacho en un romántico restaurante con mantelito de seda, velas, y copas de vino, de las buenas. ¿Álvaro ha encargado esto? ¿Por qué? Él parece casi tan sorprendido como yo. ¿Se le había olvidado? ¿Olarte ha llegado antes de tiempo? Esto es tan extraño. Una cena a la luz de las velas en mi despacho y con Olarte de maitre. Ni en el más surrealista de mis sueños habría imaginado algo así. Solo espero que la comida no esté envenenada y no lo digo por Álvaro ni por el Luxury, que tiene una carta estupenda, sino por Olarte, no me fío. Sobre todo teniendo en cuenta que no falta nada, y amigos, es harto extraño. Supongo que ya os habré hablado en más de una ocasión de los impulsos devoralotodo de nuestro querido compañero. Que se comía incluso aquella comida en mal estado que Diego encargó cuando hizo recortes en el presupuesto de cafetería. Pues nada, aquí estamos, a la luz de las velas, esperando a tener una cena romántica. No sé si la cara de Álvaro es por vergüenza o por que se ha echado atrás en el último momento, pero no parece estar muy ilusionado con la cena. ¿Será que no tiene nada que ver con todo esto? Hasta mañana feonautas.
Una fea con sospechas

Mayo 19, 2008

DOS POR UNO. Lunes 19 de mayo de 2008

Queridos feonautas:

Quizá esté cometiendo el error del siglo, pero empiezo a confiar en el Innombrable, hasta el punto de que ya no me parece tan Innombrable. De hecho me parece nombrable todo el tiempo… me ha salvado. Sé que sin él jamás habría salido de la anestesia. Él es quien me sacó del oscuro túnel con sus palabras y sus besos… porque diga lo que diga, estoy segura: son sus besos, unos besos muy reales, los que me han devuelto la vida. Pero ¿por qué lo niega? ¿Habrá motivos ocultos que desconozco? Feonautas, esta vez estoy dispuesta a remover cielo y tierra con tal de no perderlo. Aunque no enviara esos anónimos, hoy ha sido mi Ángel de la Guarda y quiero que lo siga siendo. Ojalá donde esté, él también me lleve en su pensamiento. Del mismo modo que yo lo llevo a él. ¿Sabéis qué? Creo que Álvaro es mi Ángel de la Guarda, pero no el que me ha salvado la vida, sino el de los anónimos. El que me envió una carta con las llaves y la dirección del almacén. Sí, sé que es un poco raro, y que con todas las veces que hemos estado a solas últimamente podría haberme dado la información a la cara pero… ¿y si no quiere que sepa que ha sido él? De momento niega todo lo que tenga que ver con este tema, pero no puede ser ningún otro.

Mi Ángel de la Guarda y mi amado, la misma persona. Una auténtica ganga de 2x1. ¿Quién me lo iba a decir? Me ayuda a salvar Bulevar, y luego me salva la vida. Tendría que estar ciega (más de lo que ya estoy, porque dioptrías tengo unas cuantas) para no darme cuenta de que tengo a mi lado a una persona excepcional. Puede que tenga algún defecto y que haya cometido muchos errores en el pasado, pero todo el mundo se redime, y mi ex lo ha hecho con creces. Es una persona totalmente distinta a la que conocí al entrar en esta empresa, aunque sigue manteniendo unas características propias, inalienables. Las suficientes para que nunca deje de ser él. Su esencia. Sigue siendo la misma persona de la que me enamoré, pero con más virtudes. ¿Cómo voy a poder sacármelo de la cabeza? Santi no se fía, piensa que me precipito porque me ha salvado la vida. Pero vosotros sabéis que durante todo este tiempo, yo seguía enamorada de él. Lo de salvarme la vida es un nimio detalle, una mera casualidad. Pero una casualidad que me ha hecho abrir los ojos de una vez por todas. Si por mi fuera, ahora mismo cogería una trompeta y anunciaría a los cuatro vientos lo mucho que quiero a mi amado ex jefe. Pero hay que ser cautos, y supongo que el momento no ha llegado aún, aunque solo sea porque no tengo ninguna trompeta a mano. Hasta mañana feonautas.

Una fea trompetera

Mayo 16, 2008

DIAMONDS ARE A GIRL’S BEST FRIEND Viernes 16 de mayo de 2008

Como en los cuentos, parece que ya he encontrado a mi príncipe azul: Álvaro. Me ha salvado de las garras del horrible dragón, el impostor Vivancos o doctor Muerte, que cualquiera de los dos apodos le vienen que ni pintaos. Pero ahí estaba mi héroe, mi amor verdadero… viéndoselas para sacarme de esa horrible mazmorra en la que me tenían presa e inconsciente. Como la bella durmiente caí en un profundo sueño, afortunadamente algo más breve que el de la princesa de Disney. Sé que debería estar triste, o al menos ansiosa, por la situación tan desagradable que he vivido, pero mi rescate ha sido tan bonito, tan romántico, que no puedo dejar de pensar en él, en mi amado ex jefe. Me ha despertado con la mejor medicina que podría haberme dado, uno de sus besos. No hay nada más eficaz, más sano, más conveniente que un roce de sus labios para reanimarme, y así se ha demostrado científicamente. Los médicos me han puesto mil goteros, medicamentos, inyecciones… pero lo único que me ha vuelto a la vida ha sido su aliento. Hasta empiezo a hablar como una princesa de cuento.

No puedo quitarme ese momento de la cabeza, incluso he tenido un sueño en el que lo veía vestido de príncipe, con pantalones bombacho y gorro con pluma incluida. Un auténtico galán de sangre azul, devolviéndome el aire que ese villano del impostor Vivancos me arrancó. Si ahora estoy viva es gracias a Álvaro. Y salvarle la vida a alguien es lo máximo que puedes hacer por ella, mucho más que regalarle un diamante. Pero para mí ha sido un premio doble, no sólo el que me haya salvado la vida, sino descubrir que también tengo un diamante. Ese diamante es él. No he conocido a ninguna persona tan valiosa para mí. Mi pequeño tesoro. A veces me gustaría envolverlo y guardarlo en una cajita para que solo yo pudiera verlo, para que solo yo pudiera tocarlo. Me gustaría protegerlo de los arañazos de la vida, arropado en una bolsita de fieltro. No puedo expresar con palabras mi gratitud, había pensado en hacerlo con un gesto. Devolviéndole el beso que el me regaló. Pero, cómo no, nos han interrumpido. Una vez más. Vamos a tener que emigrar a una isla desierta para poder besarnos con tranquilidad, porque cada vez que me juntamos nuestros labios nos salen amigos por todas partes. O enemigos. El Cara Acelga tenía que ser ¿Qué querrá esta vez? Hasta el lunes feonautas.

Una fea con diamante

Mayo 14, 2008

LO BARATO SALE CARO Jueves 15 de mayo de 2008

Queridos feonautas:

Un solo movimiento en falso y el impostor Vivancos me inyectará lo que quiera que tenga dentro de esa jeringa. Lo he descubierto, he descubierto que su clínica no es legal, y lo que es peor, que suele operar a sus pacientes en una especie de camastro separado por una especie de biombo hospitalario, pero de los de las consultas, no propio de un quirófano. He tomado todas las fotos que podía, pero cuando he querido darme cuenta, nuestro amigo el vendecuerpos, porque este señor más que un médico es un vendedor, me estaba registrando el bolso expropiándome de todas mis propiedades. Ni cámara, ni móvil, ni agenda… Nada. Ahora todo esta bajo su poder. Lucharía por recuperar mis cosas, pero no en este momento en que amenaza con inyectarme ese liquidillo amarillo que hay en su jeringuilla. Viniendo de este personajillo esa inyección podría contener cualquier cosa, hasta orina de rata. Pero lo que no entiendo es que tenga la valentía de amenazarme de esta manera. ¿Acaso no ha descubierto que vengo a hacer un reportaje? ¿No le da miedo que publique que me intimidó, acorralándome con una aguja portadora del virus del Ébola? Vale, igual ahí me he emocionado, y no tiene por qué ser un virus, pero era para darle un poco de emoción al asunto. Total, que aquí estoy yo, que no sé ni para qué lado moverme, con esa aguja apuntando directamente hacia mis venas.

No será capaz, ¿verdad? Una cosa es que sea un mercader de cuerpos y otra, que vaya a hacerme daño, ¿no? Aunque pensándolo bien, está más que acostumbrado a lesionar a sus pacientes, tanto como que más de una ha sufrido infecciones gravísimas por la mala calidad de los implantes, por el mal empleo de la anestesia, o por la ausente esterilización de los instrumentos quirúrgicos. Este señor merece estar entre rejas. Lo único que le mueve es el dinero, y lo que hace, poner en riesgo tantas vidas, es solo por el vil metal. Lo más triste de todo es que, como siempre, terminan pagando justos por pecadores, porque estas operaciones no son precisamente baratas, y mucha gente tiene lo justo para pagarlas. Por eso acuden a estos centros ilegales, pero como decía mi abuela, lo barato sale caro, y a la hora de jugar con nuestro cuerpo, lo mejor es hacerlo en un sitio especializado, que nos garantice unas medidas mínimas de seguridad e higiene. Por eso jamás me operaría en este centro. Uy, eso ha sido un mensaje subliminal de mi cerebro. ¿Es que acaso me operaría en algún otro? Hasta mañana feonautas.

Una fea confusa

FEA Miércoles 14 de mayo de 2008

Queridos feonautas:
Ya me he dado cuenta de que no soy ningún paradigma de la feminidad actual, pero resulta que hay gente que todavía disfruta recordándomelo, como si no hubiese tenido tiempo durante estos veintitantos años de darme cuenta yo solita. Al ver mis gruesas gafas, deben de pensar que solo me miro al espejo sin ellas, y por eso, se ven con la obligación moral de recordarme lo fea que soy. Como si mirarme cada mañana no fuera para mí un suplicio, un mal trago que hay que pasar todos los días, y cuánto más rápido mejor. Había aprendido a vivir con mis defectos, pensé que ya me aceptaba tal y como era, pero veo que mi autoestima no era tan firme como yo creía. Siempre he defendido que la belleza está en el interior, pero ¿acaso no es mucho más agradable una joya cuando viene en un envoltorio bonito? Puede que al final una esmeralda sea una esmeralda, con o sin caja de fieltro, pero sus cualidades resaltan, son mucho más vistosas y llamativas cuando vienen bien presentadas. Yo sin embargo parezco una joya de esas de bisutería barata, comprada en algún mercadillo de oportunidades. Una alhaja que se ha ido rebajando más y más con el paso del tiempo y de la que al fin, algún alma caritativa se apiada y compra por mucho menos de su verdadero valor. Sé que mis palabras están siendo muy duras, pero así me siento. Ojalá pudiera deciros que no me importa mi aspecto físico, y que soy feliz con mis gafotas y mis alambres, pero os estaría mintiendo. Los uso para ocultar mi rostro, mis imperfecciones, que como habréis comprobado tengo unas cuantas. Algunos me preguntabais por qué dormía con las gafas puestas, supongo que después del comentario de hoy, sobran las palabras. Puede que yo me afee con accesorios pasados de moda, pero cualquiera cosa es lícita con tal de no enseñar mi antiestético rostro. Si me hubiesen dado un euro por cada vez que me han llamado fea a la cara, ahora mismo sería millonaria. No sé si tanto como Bill Gates, pero os aseguro que me encontraría entre las mujeres más poderosas de España. ¿Cómo no voy a pensar que soy fea si tengo las cejas del grosor de un oleoducto? Si parezco prima hermana de Quasimodo. El creerme fea me importa, y me importa mucho. Todos queremos sentirnos aceptados y yo no voy a ser menos. Hasta mañana feonautas.
Una fea depre

Mayo 13, 2008

UNA MUJER DE VERDAD Martes 13 de mayo de 2008

Queridos feonautas:

¿Qué es una mujer de verdad? Hasta hoy había pensado que yo misma podría ser el ejemplo de una, pero el doctor Vivancos me ha abierto los ojos. Cuando me ofrecí para hacer este reportaje, para desenmascarar al sinvergüenza que se hace llamar cirujano plástico y ni siquiera tiene el título, jamás pensé que las cosas fueran a ser tan difíciles. Ni siquiera cuando Diego me puso a Álvaro como perrito guardián obligándole a seguirme allá donde fuera. Según él, es por precaución, pero yo sé que a Diego no le importaría en absoluto que me pasara algo. Cuanto más, mejor. Y ahora estoy aquí, sin saber por qué este insignificante reportaje me ha hecho trizas el corazón. Me siento más fea que nunca, feonautas. Aunque durante todos estos años haya tratado de disimular mis defectos, aunque haya aparentado que no me importaba que mis compañeros de clase me insultaran, ni que la gente se girara por la calle para verme dos veces (ya que a la primera no se lo creían), en el fondo siempre he tenido un gran complejo. Y me resulta injusto que el mundo se reparta de esta manera. Da igual lo buena persona que seas y lo bien que cumplas tu misión en esta vida. Si te toca ser gordo, eres gordo. Si te toca ser bajo, bajo. Y si te toca ser fea, pues te conviertes en mí. Y lo que más me fastidia de todo es que la gente ya ni siquiera se molesta en disimular su repulsa al ver mi lánguida cara. Es cierto que no me gusta la gente falsa, y que prefiero que no me critiquen a mis espaldas, pero podrían ser más diplomáticos a la hora de hacer comentarios sobre mi físico, ¿no creéis? Como piensan que ya lo tengo asumido siguen haciendo bromas y comentarios groseros, como si haber sido fea durante toda mi vida me hubiese hecho inmune a ese tipo de cosas.

El impostor Vivancos me ha estado enseñando un catálogo con todas las narices que podría elegir en caso de operarme (porque me he hecho pasar por una mujer descontenta con su cuerpo, que desea cambiar de nariz para desenmascararle. Y como era de esperar, se lo ha creído a la primera). Lo peor de todo es que en ese cuaderno había unos cien modelos de narices… ¡y todas más bonitas que la mía! Ya lo sé, feonautas, esto no debería haberme afectado tanto, pero supongo que no estaba preparada. He estado tan ocupada tratando de salvar a la revista que no me he dado cuenta de que yo también tengo mi punto débil. Y aunque suene triste decirlo, ése es mi físico, que lo llevo agarrado como un yugo desde que nací. Ahora lo único que deseo es convertirme algún día en una mujer de verdad. Hasta mañana feonautas.

Una fea de verdad

Mayo 12, 2008

LA LLAVE DE LA FELICIDAD Lunes 12 de mayo de 2008

Queridos feonautas:
Jamás pensé que mi llave a la felicidad fuese a estar dentro de un sobre. Si, no lo digo en sentido figurado, la llave de mi felicidad, es en estos momentos la del almacén donde el Cara Acelga ha estado escondiendo los números de Bulevar que él mismo compraba durante este tiempo. Mi ángel de la guarda la ha puesto en mis manos, y ha vuelto a salvarme el cuello, a mí y a todos mis compañeros. No quiero ni imaginar lo que habría pasado si no llegamos a descubrir ese sobre a tiempo. Lecter estaba a punto de firmar la compra de Bulevar cuando le he llamado. Le he suplicado que no lo hiciera sin antes ver lo que tenía guardado para él, pero no ha habido forma. Lecter me odia con todas sus fuerzas y ha seguido leyendo el contrato sin la más mínima intención de no firmar ( o al menos eso es lo que me ha asegurado que iba a hacer). Menos mal que en Bulevar mis amigos están acostumbrados a arrimar el hombro. Una vez más Beni nos ha salvado de la quema. Y digo la quema, porque si esas revistas llegan a alcanzar la incineradora que Estela había contratado para no dejar rastro, nosotros nos habríamos ido directos detrás. A la hoguera, como hacían con las brujas en la antigüedad. Ya sé que nosotros de brujería entendemos poco, pero muchos inocentes fueron chamuscados de forma injusta. Y os aseguro que el Cara Acelga no habría tenido ningún escrúpulo en hacerlo.
Ahora me gustaría ver qué excusa pone a la cantidad de revistas que traigo en la furgoneta. Nos ha costado convencer al transportista de que su destino era Bulevar y no la incineradora, pero aunque muchos digan que no, en estos casos, el dinero lo puede todo. Y si no que se lo digan al pobre Santi que ha tenido que apoquinar 50 euros de su bolsillo porque yo no llevaba ni un duro encima. Pero ha merecido la pena, y ni todo el oro del mundo podría compararse a la satisfacción del momento. Cada vez que recuerdo la cara de atún que se le ha quedado Diego al ver todos esos ejemplares allí mismo me entran ganas de dar volteretas. Pero no volteretas de las que te enseñaban a hacer en las clases de gimnasia del cole, no. Volteretas en el aire, mortales, triple mortales… era el golpe de efecto que necesitábamos para que Lecter al fin abra los ojos y descubra que Diego no es de fiar. Ahora solo espero haber llegado a tiempo, y que Lecter no haya firmado ya el contrato porque sino todo este numerito no habrá servido para nada. Recordadme que después de todo este revuelo busque a mi ángel de la guarda para darle un enorme beso porque esta vez se lo ha ganado. Hasta mañana feonautas.
Una fea feliz de la vida

Mayo 09, 2008

EL ÁNGEL SIEMPRE LLAMA DOS VECES Viernes 9 de mayo de 2008

Queridos feonautas:

Mi ángel de la guarda vuelve a dejarme una cartita. ¿Quién será este ser misterioso? ¿Por qué tiene tanto miedo de acercarse a mí, y sobre todo, cómo tiene acceso a mi despacho? He entrado esta mañana con la firme convicción de que terminaría tirándome de los pelos por no encontrar una solución para mi plan, sin embargo, ahí estaba ese sobrecito beige esperando que lo descubriera. Y si queréis que os diga la verdad, lo he visto de milagro, por que no os imagináis el sinfín de papeles que tengo acumulados sobre la mesa. ¿Qué habrá en el interior del sobre? ¿Una carta de amor…? No feonautas, ya sé que no, pero siempre he deseado que me enviaran una, y lo último que se pierde es la esperanza, ¿no? Supongo que será otra pista más, otra pista que me permita descubrir dónde se encuentra ése almacén donde el Cara Acelga oculta lo números de Bulevar que compra a la sombra. ¿Estará dentro de este sobre la dirección? ¿Habrá una foto con la fachada del lugar? Sea lo que sea espero que nos sea de ayuda porque vamos contrarreloj. La venta de Bulevar se hará efectiva en pocas horas a menos que yo tenga constancia de que el Cara Acelga está engañando al Grupo Lecter y que las ventas de la revista han descendido desde que ha tomado ese tono amarillista que tanta repulsión me produce. Pero para eso necesito pruebas.

El futuro de todos mis compañeros está en mis manos, el futuro también de mis lectores. Porque uno siempre piensa en los trabajadores de la revista, pero ¿qué pasa con nuestro público? Para ellos también es duro que dejen de publicar algo que llevan leyendo durante años, o peor aún, que lo conviertan en una publicación carroñera y sin principios. Me siento tan responsable por el futuro de esta empresa que los hombros me pesan como si me hubieran colocado un plomo en cada uno. No sé si voy a ser lo suficientemente fuerte para llegar hasta el final, pero motivación no me falta. Lo único que me da un poco de miedo es que hemos cantado victoria al ver la misteriosa carta de mi ángel de la guarda, pero ni siquiera la hemos abierto. ¿Y si lo que hay dentro no es más que una pista falsa? ¿Y si el que está detrás de tanto escrito no es otro que el propio Cara Acelga y esta es una carta para reírse de mí. Por inocente. Por crédula. Por torpe. Ya no sé qué pensar. Supongo que es la presión que me está matando. Pero voy a hacerlo lo mejor que pueda, y voy a empezar por abrir esa carta. Hasta mañana feonautas.

Una fea con ángel

Mayo 08, 2008

A LOS LEONES Jueves 8 de mayo de 2008

Queridos feonautas:

Santi y yo hemos descubierto que los gastos triplicados en la partida de presupuestos, es directamente proporcional al gasto que el tal Bocanegra derrocha en ejemplares de Bulevar. Puede que no tengamos ninguna pista contundente aún, pero ya hay algo por dónde empezar. Alguien está interesado en acercarse a mí, en contarme lo que sabe, pero tiene miedo de que Don Diego le descubra. No sé de quién puede tratarse, pero ojalá diese la cara y se sumara a nuestra causa. Así al menos me sentiría más arropada en esta misión. El supuesto “ángel de la guarda”, como hace llamarse, me ha metido una nota en el bolso, del cual juraría no haberme despegado en todo el día. Dice que el Cara Acelga esconde los ejemplares en un almacén. Pero, ¿en cual? Ya sé que he dicho miles de veces que registrar despachos ajenos no es demasiado lícito para conseguir información, pero tenéis que comprender que mi reincidencia tiene una explicación. Si no consigo esa prueba de que el Cara Acelga está manipulando la tirada de la revista, en pocos días Bulevar estará en manos del grupo Lecter.

Dicen que el diablo sabe más por viejo que por sabio, y por eso mismo creo que sé por dónde empezar a buscar. Yo también cometí un delito, y sé que el lugar más seguro para esconder las pruebas es el despacho de la secretaria. Ha sido duro volver a entrar allí, en el que un día fue mi pequeño hogar. Sigue estando casi igual, aunque supongo que había algo turbio en el ambiente, una especie de olor rancio, que nadie se ha ocupado de esconder. Será el olor de la perversidad. El caso es que entre Santi y yo lo hemos puesto todo patas arriba buscando algún documento que nos guiara en esta misión, una factura de algún almacén donde el Cara Acelga esté escondiendo los ejemplares que no se han vendido. Pero en medio de nuestra búsqueda ha aparecido él, el Innombrable, para fastidiar lo que estábamos haciendo. Pero me da igual, yo he seguido buscando, si quiere frenarme, que lo haga. Pero su presencia ya no me inquieta, si quiere ir corriendo a contárselo a Diego no le detendré. Tengo demasiada prisa como para ocuparme de esos nimios detalles. Pero supongo que el tampoco tiene ganas de jarana, ya que ha prometido que si recogíamos todo y lo dejábamos como estaba no le diría nada a Diego. Pensaba que estaba de su parte, ¿hay algo que haya cambiado? El problema es que ahora que nos disponíamos a marcharnos ha entrado la perversa Como dos cristianos romanos Santi y yo nos hemos lanzado directamente a los leones… Hasta mañana feonautas.

Una fea lanzada a los leones

Mayo 07, 2008

CON LUPA Miércoles 7 de mayo de 2008

Queridos feonautas:

De pequeña mi juego preferido era coger una antigua lupa heredada de mi abuelo y hacer de Sherlock Holmes por toda la casa. Investigaba cosas estúpidas, como quién se había dejado levantada la tapa del váter, quién había sido el último en salir de mi casa o quién era el culpable de que ya no quedaran más leche en la nevera. Aunque suenen tontas, todas estas cosas se convertían en un misterio sin resolver, un misterio de vida o muerte que yo debía aclarar antes de que cualquier otro extraño fenómeno volviera a suceder. Sí, ya sé que de extraño no tenía nada, pero me gustaba llamarlo así: los extraños fenómenos. Una vez resueltos los apuntaba en una libreta y contaba paso por paso cómo había sido capaz de descubrir al culpable. Sin embargo, ahora lo que está en juego no es ninguna tapa de váter levantada ni siquiera una nevera a la que le falta leche. Está en juego mucho más. El dinero de Bulevar, y sobre todo, su integridad. Si no consigo resolver este caso pronto, nos veremos obligados a ver cómo el Grupo Lecter nos arranca la revista de las manos. No sé describir la sensación que tengo cada vez que imagino a Lecter sentado en el sillón del director. Es una mezcla entre escalofríos y ganas de vomitar. No sé si os ha pasado alguna vez pero es una de las sensaciones más desagradables que he tenido en mucho tiempo, y os aseguro que a malas sensaciones no hay quién me gane…

El caso es que cuando yo era pequeña solo tenía que averiguar quién era el culpable de algo en concreto. En este caso el culpable se apunta a sí mismo, nuestro querido Cara Acelga, y también ha quedado al descubierto su trampa, pero… ¿dónde están las pruebas de lo que está haciendo? Mi sistema habitual para descubrir los extraños fenómenos consistía en ir reuniendo pruebas hasta dar con el bellaco que se había dejado la luz encendida. Sin embargo en este caso no tengo mucho. Bueno, tengo la prueba de que existe un tal Bocanegra que está comprando miles de ejemplares de la revista con un nombre falso. Eso, y también que la partida de gastos de representación ha ascendido exactamente en el mismo importe lo que cuestan esos ejemplares que Bocanegra compra… Elemental, queridos amigos… ¿No será que Bocanegra no es otro que el mismo Cara Acelga? Hasta mañana feonautas.

Una fea detective

Mayo 06, 2008

CON UN PAR Martes 6 de mayo de 2008

Queridos feonautas:
Con un par… de narices. He tenido que hacerlo, he tenido que romper mi carta de dimisión por todos ellos: Santi, Benito, Marga, Elena... todos mis amigos en general. ¿Cómo iba a dejarles tirados en la estacada viendo cómo su única esperanza en la empresa se marcha por la puerta con el rabo entre las piernas? Es el momento de reaccionar, y aunque me siento más sola que nunca, supongo que el hecho de que la compra de Bulevar por el Grupo Lecter sea casi inminente me ha hecho ponerme las pilas, con ayuda o sin ella. Por un momento me he sentido muy sola, desamparada. El que un día fue mi compañero de viaje, mi jefe, y por supuesto, mi novio, ya no tiene nada que ver conmigo. Ahora mismo somos como dos imanes que se ven distanciados por la dirección a la que se dirigen, pero que al mismo tiempo, se sienten atraídos por su parte central, por su corazón. Pero eso no importa, esta vez he escarmentado y ya no voy a dejar que nada ni nadie me detenga. Me siento más fuerte que nunca, como si la última jugadita del Innombrable me hubiera hecho abrir los ojos de una vez por todas.
Parece mentira que tengan que hacerme tanto daño para que al fin abra los ojos, pero a pesar de lo sufrido, creo que esto es lo mejor que podía pasar. Sobre todo ahora que he descubierto, gracias a Santi, que Bulevar no está vendiendo tantas revistas como dice. Según el Cara Acelga este número estaba siendo un éxito, por lo visto la gente no tenía otra cosa más que hacer que verme a mí vestida de cóctel, pero eso no es así. Me alegra que la gente no haya perdido la cabeza, que sigan interesándose por temas de actualidad, serios. Todos esto significa, además de que nuestros lectores sigan conservando sus valores, que el Cara Acelga tiene que tener escondidos por algún lugar todos esos números que no han sido vendidos. Ahora tendré que volver a hacer de Sherlock Holmes para descubrir dónde están todos esos ejemplares… Por eso digo que ha llegado el momento de echar un par de narices a la situación. Voy a descubrir dónde están esos ejemplares, y pienso hacer que nuestro querido Lecter pierda el interés por la compra de Bulevar. Hasta mañana feonautas.

Una fea con un par de narices.

Mayo 05, 2008

EN PLANTILLA Lunes 5 de mayo de 2008

Pensaba que hoy mi vida iba a ser más tranquila, pero ya sabéis que en Bulevar cada día es una sorpresa. Tenía la firme convicción de que mi etapa en Bulevar había terminado, que ya no tenía nada que hacer aquí. Mi lucha contra el Cara Acelga no tenía ningún sentido si no tenía nadie en quién apoyarme. Ver al Innombrable todos los días, y encima de parte de “los otros”, no va a beneficiarme en absoluto, mucho menos cuando aún, a pesar de todo lo que he sufrido a su costa, no lo he borrado del todo de mi corazón. Lo sé, parezco tonta, pero no me pidáis que controle algo absolutamente incontrolable. Aunque el corazón esté dentro de mí, yo no soy su dueña. Es él quien me domina desde que me levanto hasta que me acuesto, por eso no puedo luchar contra algo tan superior a mí. El único modo de hacerlo es alejarme de las situaciones en las que éste toma ventaja y me hace hacer determinadas cosas que yo nunca haría. Estaba dispuesta a dimitir, a presentar mi carta de despido. Estaba totalmente convencida de que lo que mejor me viene ahora es tomarme unas largas vacaciones, buscar otro trabajo, cambiar de aires, incluso quién sabe si de barrio o de ciudad. ¿Por qué no de país? Sin embargo se me olvidaba lo más importante de todo: mis amigos.
Si yo he sobrevivido todo este tiempo en la revista no ha sido por el Innombrable, sino por ellos. Por Santi, por Marga, Elena, Benito… y los que ya no están, pero que sigo sintiendo muy cerca. Sin los 1-1-2 yo nunca habría llegado a estar donde estoy. Ellos siempre me han cubierto las espaldas, me han ayudado cuando he elaborado un plan de más de una persona. ¿Y así se lo agradezco? ¿Marchándome con el rabo entre las piernas? No señor, no voy dejar que el Cara Acelga se salga con la suya. No mientras la plantilla (sin ánimo de resultar engreída) me prefiera a mí. Si yo me voy ¿quién luchará por ellos? ¿Quién peleará por que se suba el sueldo de sus nóminas, o simplemente, por que no los bajen? Nadie. Ni el Cara Acelga, ni el Innombrable, ni su nueva “novieta” a la que por cierto cada día soporto menos. Todo el día vestida de negro como un pajarraco, y con esa cara de Cruela de Vil… Está claro, Dios los cría y ellos se juntan. Y ahí están los tres: El Cara Acelga, el Innombrable y la Molinero, el trío calavera. Al menos me alegro de que en ese club nunca acepten a alguien como yo, eso sí, van a tener que verme la cara todos los días porque no pienso dimitir. Aunque al principio sea duro, lo superaré. Se lo debo a mis amigos. Hasta el lunes feonautas.
Una fea en plantilla

Mayo 02, 2008

CHOCOLATE CON NARANJA Viernes 2 de Mayo de 2008

Queridos feonautas:
Aún no me explico cómo el Innombrable ha sido capaz de hacerme esto. ¿No tuvo suficiente con todo lo que me hizo sufrir en el pasado? ¿Por qué me humilla de esta manera? Es como si tuviera algún tipo de resentimiento en su interior, un resquemor impávido hacia mi persona. Temo que la publicación de este número vaya a ser un éxito, no quiero ni imaginar la cara que pondrá mi padre cuando lo vea. Ni mi padre, ni Kiko, ni Carol… no quiero ni pensar lo que harán cuando se enteren de que quien entregó esa foto al Cara Acelga fue mi ex amado ex jefe (porque después de esto vuelve a convertirse en ex amado). Y yo empeñándome en darle nuevas oportunidades, otra vez me he dado de frente contra el muro del ridículo. Ahora solo me queda atiborrarme a chocolate con naranja, que igual que a nuestra amiga Katha, confieso que a mí también me vuelve loca. Dicen que el chocolate levanta el estado de ánimo. Si esto es cierto voy a necesitar vuestra ayuda para recopilar todas las tabletas que haya en el país. Porque visto lo visto el alcohol no es una buena solución. Lo único que consigue es hacerte olvidarte de tus problemas durante un rato, pero en cuanto se pasa el efecto y vuelves a poner los pies en la tierra, te das cuenta de que tu vida sigue siendo igual de miserable, incluso mucho peor por el simple hecho de haberte emborrachado.
Ahora me planteo miles de cosas, pero no sé si son por que las pienso realmente o por lo contentilla que voy. Me gustaría decirle al Innombrable lo detestable que es, cuánto le odio, pero resulta que no es el mejor momento para hacerlo. Parece que el chico está ocupado y no va a dedicarme toda su atención. Incluso bajo los efectos del alcohol (que pensaba yo que algo distorsionaría) sigue siendo igual de miserable. Es una lástima que no exista nada para ver solamente el lado positivo de las personas, sus cosas buenas… o mejor aún, algo que convierta a esas personas en buenas. Desde aquí quiero hacer un llamamiento a todos los físicos, químicos, médicos, farmacéuticos, matemáticos… cerebritos en general, para que investiguen la posibilidad de encontrar un remedio de este tipo. Desde aquí ofrezco toda mi ayuda a colaborar y sobre todo, cedo a un conejillo de indias único para el proyecto: el Cara Acelga. Si alguien consiguiera que en esa piedra que tiene en el pecho corriera algo de sangre, se convertiría sin duda en el próximo premio Nobel. Que paséis un buen puente y cuidadito con los desplazamientos por carretera… ¡Hasta el lunes feonautas!
Una fea contentilla

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